sábado, 25 de enero de 2020

BOMBARDEOS SOBRE LAS CIUDADES JAPONESAS ANTES DEL LANZAMIENTO DE LAS BOMBAS ATÓMICAS

En junio de 1944, los norteamericanos, con fortalezas volantes B-29, bombardearon Yawata, sede de la industria japonesa del acero. A medida que iban conquistando islas más cercanas a Japón disponían de bases desde las que poder efectuar bombardeos sobre ciudades japonesas. Cuando dominaron las islas Marianas (verano, 1944) dispusieron de unas bases extraordinarias para sus bombarderos (en octubre quedó lista la primera pista en la isla de Saipan).


Fortaleza volante B-29
En los últimos meses de 1944 comenzó el bombardeo de ciudades significativas japonesas con poca efectividad. Desde principios de 1945 se iban a intensificar los bombardeos, además se cambió de estrategia y se efectuaron durante la noche ya que los japoneses tenían pocos cazas nocturnos. Los b-29 realizaron unas 20.000 salidas en las que arrojaron 104.000 toneladas de bombas sobre las 66 principales ciudades japonesas y 29.400 sobre instalaciones industriales. Las bombas incendiarias causaban grandes daños sobre las viviendas japonesas construidas en buena parte con material fácilmente inflamable (madera y papel).

El bombardeo más intenso fue de Tokio en la noche del 9 al 10 de marzo de 1945. Unos  334 bombarderos norteamericanos B-29 lanzaron 1.665 toneladas de bombas incendiaras sobre la zona este de Tokio, arrasando un área de 41 kilómetros cuadrados (aproximadamente la cuarta parte de la ciudad). Lanzaron bombas de racimo que, al chocar contra el suelo, desprendía su contenido de fósforo blanco y napalm. La temperatura de la ciudad subió hasta los 980 grados, llegó a hervir el agua de ríos, canales y estanques. El fuego consumió fácilmente unas viviendas de madera y papel (materiales adecuados para protegerse de los terremotos). Los bombardeos destruyeron 267.000 viviendas (un millón de habitantes pudieron quedar sin techo), ocasionaron la muerte a algo más de 105.000 personas y heridas a unas 400.000. Este bombardeo ha sido menos destacado al quedar eclipsado por las bombas sobre Hiroshima y Nagasaki, aunque en Tokio hubo más víctimas que en cada una de estas ciudades. Otras muchas ciudades (Kobe, Osaka, Nagoya...) corrieron la suerte parecida en los días siguientes. Estos bombardeos recuerdan a los efectuados hacía poco sobre Dresde y otras ciudades alemanas.




Vista aérea de Tokio el 10 de marzo. Fuente de esta imagen y la anterior:
https://www.eldiario.es/cultura/historia/Tokio-conmemora-bombardeo-mortifero-historia_0_365013619.html


A mediados de marzo se suspendieron los bombardos porque los americanos habían consumido toda la munición dedicada a esta operación. Repuesta la munición, se reanudaron. En julio se arrojaron tres veces más de bombas que en marzo.

Personas carbonizadas tras los bombardeos. Wikipedia
Estos bombardeos generaron, aparte de las destrucciones y muertos (en torno a 240.000 personas), un enorme pánico entre la población. Los americanos tomaron la costumbre de lanzar octavillas anunciando el bombardeo. Muchos japoneses abandonaron las ciudades  y se marcharon al campo (unos 8,5 mill.), esto trajo un colapso de la producción.

Estos bombardeos sobre población urbana, la gran mayoría civil, han suscitado un debate moral: ¿Fueron éticos?  ¿Fueron necesarios?


jueves, 23 de enero de 2020

II GUERRA MUNDIAL. CARRERA A TOKIO (IV): OKINAWA

Tras Iwo Jima, el siguiente objetivo para los norteamericanos fue la toma de Okinawa, la mayor isla del archipiélago Riukiu, se donominó Operación Iceberg.  Era una isla rocosa y muy poblada que se encontraba a 300 millas de Japón por lo que desde ella podía llegarse a todos los puntos estratégicos del archipiélago nipón.

Flota USA hacia Okinawa.
https://www.lasegundaguerra.com/viewtopic.php?t=8750
Ante la dificultad de la empresa, los  norteamericanos prepararon una impresionante flota, bastante mayor que la que había participado en el desembarco de Normandía, incluía 40 portaaviones con más de 2.000 aviones, 20 acorazados, 200 destructores, 30 cruceros de batalla... Y una tropa muy umerosa: 172.000 combatientes y 115.000 hombres destinados a los servicios.

El desembarco se fijó para el 1 de abril de 1945. Previamente (marzo, 1945), los norteamericanos habían tomado los islotes de Kerama, a 14 millas de Okinawa, para utilizarlos como plataforma dre ataque. Fue provindencial ya que allí encontraron unas 300 lanchas suicidas japonesas que hubieran podido hacer mucho daño.

La isla estaba defendida por una  una fuerza de más de 100.000 hombres, bien provistos de artilleríay con posibilidad de ocultarse en cuevas-refugio y más de 2.000 aviones (muchos de ellos pilotados por kamikazes).
Como estaba previsto, el 1 de abril comenzó el gran desembarco, el mayor que se produjo en el Pacífico. Como se ve en el mapa adjunto, el desembarco tuvo lugar al norte de las fuertes líneas defensivas japonesas.

Los que llegaron a las playas no escucharon ni un sólo disparo, los japoneses no aparecían, se habían fortificado en el sur de la isla. El primer día desembarcaron 60.000 marines. 

https://i.imgur.com/Uc07nAz.jpg

Solo en el cielo se registraban combates, los kamikazes actuaban en grupo (conocido como Crisantemo Flotante o Kitusui), algunos de estos grupos eran de casi 700 aparatos (la mitad kamikazes). Estos combates generaron muchas pérdidas por a ambos bandos. Los japoneses utilizaron al Yamamoto (Operación Ten-Go), buque insignia de Yamamoto, que irrumpió en la zona de Okinawa disparando sus potentes cañones a quemarropa, para distraer a los norteamericanos y facilitar la labor de los kamikazes. En realidad él era un Kamikaze más pues no disponía de combustible para volver. El buque fue hundido, con él desaparecieron 2.498 japoneses que sumados a los muertos en el crucero ligero y cinco destructores que acompañaban al Yamamoto sumaron 3665 muertos.

Hundimiento del Yamato, 7 de abril de 1945.
  https://ww2db.com/image.php?image_id=1956

Desde el 4 de abril la situación en tierra se hizo más dura al llegar los norteamericanos a la línea de defensa japonesa. El avance norteamericano, a pesar del apoyo aéreo y de los bombardeos desde la escuadra, fue muy lento. La resistencia japonesa fue especialmente feroz en el castillo de Shuri con muros de varios metros de espesor, los americanos lo tomaron el 29 de mayo. Las intensas lluvias desde finales de mayo dificultaron aún más el avance.

La lucha duró tres meses. El 21 de junio se rindieron unos 7.400 japoneses, otros muchos se lanzaron al mar o se abrieron el vientre, por ejemplo, el el degfensor de la isla general Ushijima y su Jefe de Estado Mayor se hicieron el hara-kiri. Murieron unos 107.000 japoneses (incluidos civiles). Los norteamericanos tuvieron 12.520 muertos (entre ellos el general Simón Bolivar Buckner que dirigía el ataque terrestre) y 36.631 heridos.

miércoles, 22 de enero de 2020

"RESEÑA DE "BREVE HISTORIA DE LAS GUERRAS EN ÁFRICA"


CORCOBA FERNÁNDEZ, O. Breve historia de las guerras en África. Madrid: Nowtilus, 2019.

En este ensayo de síntesis se aborda la historia de los conflictos en África desde finales del s. XIX. Muchos de estos conflictos hunden sus raíces en la dominación colonial. La Conferencia de Berlín de 1885 puso las bases para el reparto de África y abrió las puertas a una desenfrenada carrera imperialista que acabó con el dominio total de África quedando solamente dos estados independientes: Liberia y Etiopía. Las fronteras que se trazaron tuvieron poco que ver con las realidades étnicas y los sentimientos de los habitantes autóctonos. Así pues, no es de extrañar que el autor se ocupe en la introducción de explicar las causas del imperialismo, los tipos de administración y explotación colonial y el mapa resultante de la carrera imperialista. Otras causas van a explicar muchos de los conflictos que se han producido en este continente, entre ellas se pueden destacar las rivalidades y odios étnicos, la lucha por el control de los recursos, las disputas por zonas fronterizas o la ambición de algunos políticos. 

El cambio del siglo XIX al XX estuvo marcado por la segunda guerra de los bóeres. La aparición de minas de oro y diamantes en Orange y Transvaal (estados bóeres) despertó el interés inglés por hacer con estos territorios. En la guerra, la superioridad del material inglés se vio contrarrestado por la táctica de guerrillas de los bóeres, su magnífica puntería y su gran movilidad debido a que eran estupendos jinetes. Al fin, los ingleses consiguieron su propósito e integraron los dos Estados bóeres en su imperio. Esta cruenta guerra abrió un siglo en el que los conflictos en África iban a ser el pan de cada día.

África tuvo un gran protagonismo en las dos Guerras Mundiales. Algunos ejemplos: el reparto de poder en el norte de África fue una de las bases de la Entente Anglo-Francesa, uno de los tres tratados de la Triple Entente; en Marruecos colonial tuvieron lugar dos de las pruebas de fuerza entre los bloques que antecedieron a la I Guerra Mundial: la crisis de Tánger (1905) y la crisis de Agadir (1911). Durante la I Guerra Mundial, hubo varios enfrentamientos en suelo africano (especialmente en torno a las colonias alemanas) y fueron reclutados más de un millón de soldados africanos que lucharon en los frentes europeos. En los años anteriores a la II Guerra Mundial, en medio de gran tensión internacional, tuvo lugar la desigual guerra Italo-Etíope que acabó con Etiopía en manos italianas. Ya durante la Guerra, el norte de África tuvo gran protagonismo, el autor explica cómo se iniciaron las acciones en este frente (ataque de Mussolini a Egipto) y las distintas alternativas hasta acabar con la derrota de las tropas alemanas y su retirada de esta zona. Durante este conflicto también hubo enfrentamiento en otras zonas, en África Oriental y Occidental.

Durante la Guerra Fría, las superpotencias trataron de extender su influencia y control sobre unos países que comenzaban su proceso de descolonización. A pesar del atractivo del Movimiento de los No Alineados, muchos estados africanos no pudieron sustraerse a la influencia de los bloques y tuvieron que elegir. Fue muy habitual la intervención de países de ambos bloques en los procesos de independencia. 



La descolonización fue un proceso muy largo y muy costoso en vidas humanas. Muchos países se independizaron manteniendo las fronteras coloniales que, como se ha indicado, no tenían en cuenta la composición étnica ni los sentimientos nacionales. Esto iba a ser una de las causas de futuros enfrentamientos. En la obra se indica cómo fueron consiguiendo su independencia los distintos países de África y se explica con  detalle algunos casos especialmente violentos como los de Argelia, Angola y Mozambique, además de los avatares del no resuelto tema del Sahara Occidental desde la Marcha Verde y la precipitada salida de España hasta hoy.

 Con la descolonización no acabaron los conflictos en África, más bien al contrario proliferaron las guerras civiles y los conflictos entre Estados motivados especialmente por el control de los recursos (minerales, petróleo) y las rivalidades y odios de los distintos grupos étnicos. Óscar Corcoba hace un repaso a las guerras civiles, algunas de muy larga duración, que se han sucedido en la segunda mitad del s. XV: las dos guerras civiles (1955-1972 y 1983-2005) en un país tan multicultural como Sudán; La guerra en el protectorado español de Ifni (1957-1958); la complicada guerra civil en Rodesia en la que intervinieron varios países de su entorno; la guerra civil en Nigeria (1967-1970) más conocida como guerra de Biafra, región que quiso independizarse de Nigeria; la guerra civil etíope de 1974; la larga guerra civil angoleña (1975-2002) tras romperse el acuerdo entre las facciones que habían luchado unidas por conseguir la independencia; la guerra civil en Mozambique (1977-1992) entre el FRELIMO de orientación comunista y los anticomunistas del RENAMO ambos con fuertes apoyos internacionales; la guerra civil en Uganda (1981-1986); las dos guerras civiles en Liberia (1889-1896 y 1899) y el caso del genocidio de Ruanda donde, movidos por el odio visceral y la venganza de situaciones anteriores, los hutus (incluso población civil) acabaron en 1994 con entre 0,5 y 1,5 de tutsis y con unos 50.000 hutus moderados.

Seguidamente, el autor se ocupa de las guerras entre Estados generalmente motivadas por el control de algún territorio estratégico o rico en materias primas. Estas guerras generaron un enorme gasto en armamento. Las compras a crédito hicieron aumentar enormemente la deuda externa, además los gobiernos tuvieron que reducir la inversión en  otras necesidades más urgentes (como sanidad o educación). Paralelamente, los desastres trajeron hambrunas e hicieron retroceder mucho el PIB, incluso hasta convertirlo en negativo durante algunos años. Un desastre. Analiza varios enfrentamientos: la guerra entre Burkina Faso y Malí (1974 y 1984) por la pequeña franja de Agacher rica en reservas minerales que finalmente fue repartida siguiendo el dictamen del Tribunal Internacional de La Haya; la guerra entre Somalia y Etiopía (1977-1978) por la región de Ogaden; el conflicto entre Chad y Libia (1978-1987) para controlar la franja de Aouzou; la guerra entre Uganda y Tanzania (1978-1979) que acabó con la toma de Kampala por tropas tanzanas; primera y segunda guerras del Congo (1996-1997 y 1998-2003), conflictos muy internacionalizados en los que algunas potencias aprovecharon para hacerse con el control (a veces a través de compañías) de ricos yacimientos de minerales; la guerra entre Etiopía y Eritrea (1998-2000) por el Triángulo de Badme. Como se ve, un repertorio demasiado amplio que ha lastrado el despegue de muchos países de este continente.

Cierra la obra un capítulo dedicado a los impactos de la guerra para la población. Analiza los éxitos y fracasos de la sociedad internacional, especialmente de la ONU que no se mostró todo lo diligente que hubiera sido necesario en intervenir, en ocasiones puso muchas excusas para hacerlo, algo que no ha hecho en otros espacios. La guerra ha generado un nuevo neocolonialismo de carácter económico que ilustra con algunos gráficos y tablas. Y algunos problemas nuevos como el terrorismo yihadista y de Boko Haram el hijo rebelde Al Qaeda que siembran el terror en varios estados del Sahel. Una tabla con las pérdidas humanas en todas las guerras arroja cifras escandalosas: las bajas por conflictos militares entre Estados rondan los 4,5 millones mientras que las bajas por las guerras civiles superan los 14 millones. A esto hubiera que añadir las víctimas de los regímenes totalitarios. Sumado todo tal vez se superarían los 30 millones de muertos.

Hay que felicitar al autor por este riguroso ensayo actualizado que nos permite acercarnos a conflictos que, a veces, han sido eclipsados en Occidente, se les ha dado poca visibilidad. Un buen número de mapas, gráficas y tablas ayudan a ubicar y comprender mejor el texto. 

La obra en la Web de la Editorial (hoja promocional, portada, índice, comenzar a leer):

lunes, 20 de enero de 2020

II GUERRA MUNDIAL. CARRERA A TOKIO (III): IWO JIMA

Wikipedia
Entre las Marianas y el Japón se encontraba el archipiélago Bonin en el que se encuentra la pequeña isla Iwo Jima (9x5 Kms.) próximo objetivo norteamericano ya que parecía apropiada como base para los bombardeos sobre Japón. Tenía dos aeropuertos y otro en construcción. La isla era un peñón volcánico poco habitado. Su ocupación no parecía muy difícil a los norteamericanos, creían que lo lograrían en diez días..

Los japoneses habían fortalecido su defensa estableciendo allí 25.000 hombres al mando de general Kuribayshi. Habían establecido un sistema de defensas basado en una serie de cuevas naturales y artificiales unidas por un intrincado sistema de túneles. Esto no lo habían valorado suficientemente los norteamericanos.

Para el ataque a Isla, Nimitz preparó una fuerza anfibia muy poderosa. La aviación atacó la isla desde el 12 de diciembre hasta el 3 de enero. Desde el 16 de enero  de 1945 comenzó el bombardeo de la artillería naval. 

Bombardeo de Iwo Jima antes del desembarco. National Graphic.  https://historia.nationalgeographic.com.es/a/batalla-iwo-jima-imagenes_11221/3


El 19 de febrero de 1945 comenzó el desembarco de los marines. Las defensas japonesas les produjeron muchas bajas, 2.500 el primer día.


Iwo Jima, su volcan Suribachi, las zonas de desembarco norteamericano, los aeropuertos y las líneas de defensa japonesa. Fuente de la imagen: Historia del s. XX de Hª 16. Tomo 18

Los marines tuvieron que ir destruyendo uno a uno los refugios y cuevas, tuvieron que vencer la fuerte resistencia japonesa en muchos lugares de la isla.
 
https://historia.nationalgeographic.com.es/a/batalla-iwo-jima-imagenes_11221/3

Al cuarto día, se hicieron con el control del volcán Suribachi que dominaba la isla.  El control total de la isla  se logró hasta el 26 de marzo.




La foto anterior recoge el momento en que los marines norteamericanos, el 23 de febrero, subieron a la cima de volcán Suribachi y clavaron la bandera norteamericana. Esta foto obra del fotógrafo Joe Rosenthal, es una de las más famosas de la guerra, por ella ganó su autor el premio Pulitzer. Una curiosidad de esta imagen, la primera foto que se tomó del izado de la bandera fue hecha por el fotógrafo Louis R. Lowery, esta foto se perdió. Para inmortalizar la escena, se repitió la foto, con una bandera más grande, es la que tomó Rosenthal. Los protagonistas fueron otros soldados diferentes a los que lo hicieron la primera vez.

Balance de bajas: Los japoneses tuvieron 21.000 muertos y 212 prisioneros (los únicos defensores que seguían con vida, los norteamericanos  pudieron tener casi 7000 muertos, más de 18.000 heridos y 418 desaparecidos. 

Una bonitas imágenes de la batalla en:
https://historia.nationalgeographic.com.es/a/batalla-iwo-jima-imagenes_11221

jueves, 16 de enero de 2020

II GUERRA MUNDIAL. CARRERA A TOKIO (II): ISLAS MARIANAS

Tras el control de las islas Marshall y Carolinas, el siguiente objetivo norteamericano fue el archipiélago de las Marianas compuesto por tres islas: Saipán, Tinian y Guam. La campaña se orientó a tomar los aeródromos desde los que se podía alcanzar las Filipinas, Formosa y China. La primera elegida fue Saipán ya que tenía tres aérodromos. Los americanos hicieron un gran despliegue de material y efectivos humanos (71.000 soldados para desembarcar). El  15 de junio de 1944 comenzó el desembarco norteamericano en la isla precedido de un fuerte bombardeo. Las operaciones se prolongaron hasta el 9 de julio en que se dio por conquistada la isla. Los japoneses resistieron feronzmente a pesar de no recibir refuerzos ni apoyo aéreo. Muchos de los defensores japoneses prefirieron suicidarse antes que rendirse. Los japoneses tuvieron 29.000 muertos (de ellos 9.000 suicidados) y 921 prisioneros. Los muertos en la tropa norteamericana fueron 3426


Wikipedia, fuente de la imagen y la leyenda. Vehículos de desembarco anfibio rumbo a la costa, el 15 de junio de 1944. En primer plano, el USS Birmingham (CL-62), desde donde se toma la fotografía; a lo lejos, el crucero que abre fuego es el USS Indianapolis (CA-35)

La pérdida de Saipán fue un duro golpe para Japón, tuvo como consecuencia inmediata la destitución de Tojo como jefe del ejército y su dimisión como Primer Ministro (junto con su gabinete) el 18 de julio.

Elsiguiente objetivo fue la isla de Tinian. El inicio del ataque se fijó para el 24 de julio. Este día desembarcaron 15.000 marines en dos lugares de la isla. Completaron la conquista de la isla en una semana pagando un bajo precio por ello (328 soldados muertos). Japón tuvo unos 8000 muertos, solo hubo 313 prisineros japoneses. De esta isla despeguaría más tarde el superfortaleza B-29 Enola Gay llevando la bomba atómica que lanzaría sobre Hiroshima.

https://www.eurasia1945.com/batallas/contienda/batalla-de-tinian/


Los arrecifes y acantilados de la isla de Guam, así como el fuerte oleaje hacían más difícil el desembarco norteamericano. Los norteamericanos desembarcaron el 21 de julio y comenzaron la batalla terrestre. El 28 de julio, murió en combate el General Takeshi Takashina que estaba al mando de la guarnición japonesa en la isla. Asumio el mando el General Hideyoshi Obata que tuvo muchas dificultades para resistir. A comienzos de agosto los resistentes japoneses estaban totalmente desabastecidos. El día 4 los japoneses, en situación desesperada, iniciaron un repliegue hacia el norte y el 10 acabó toda resistencia organizada contra los norteamericanos. El dominio de esta isla costó unos 3.000 muertos a las fuerzas norteamericanas y algo más de 18.000 a las japonesas.
 
Marines en las playas de Guam

Pequeños grupos de japoneses siguieron resistiendo varios meses. Algunos ejemplos: el 11 de junio de 1945, se rindieron 34 hombras con el Mayor Sato, este mismo mes el Teniente Coronel Hideyuki Takeda rindió las armas con un grupo de sesenta y siete hombres. Aún siguieron en lucha pequeños grupos. Dos casos espectaculares: el 22 de mayo de 1960, Ito Masashi y Bunzo Minakawa fueron capturados después de resistir dieciséis años en la selva; el sargento Shoichi Yokoy fue encontrado en la jungla el 24 de enero de 1972 había vivido en una caverna desde 1944.

martes, 14 de enero de 2020

RESEÑA "BREVE HISTORIA DE LOS GRANDES GENERALES DE LA ANTIGÜEDAD"


DÍAZ SÁNCHEZ, C. Breve historia de los grandes generales de la Antigüedad. Madrid: Nowtilus, 2019.


En este ensayo, Carlos Díaz presenta la vida de quince grandes generales de la Antigüedad que vivieron desde el s. XIII a. C. (Ramsés II) al s. V d. C (Flavio Aecio). Todos ellos destacaron por ejercer una gran influencia política (desde cargos de alta responsabilidad) y social importantes en las sociedades en las que vivieron y, especialmente, por su relevancia en el campo militar donde brillaron por su estratégica y  su capacidad para conducir a sus soldados a la victoria. En cada una de estas biografías  sitúa a los personajes en su contexto histórico y familiar y se destaca su formación política y militar. La actuación militar de estos personajes, sus brillantes triunfos y algún fracaso, condicionó el devenir histórico de sus sociedades, muchas veces de forma significativa.

Como no podía ser menos, se explica con detalle el desarrollo de las batallas más importantes en las que participaron, por citar algunas entre muchas: Qadesh, Salamina, Platea, Leuctra, Issos, Gaugamela, Cannas, Zama, Farsalia, Actium, Campos Catalaúnicos…. Algunas de ellas han sido muy estudiadas por militares de todos los tiempos. Estas batallas se inscriben en contextos políticos y bélicos más amplios de los que a veces son su desenlace. Se explican las campañas militares y los enfrentamientos más significativos de los que fueron destacados protagonistas, por ejemplo, las Guerras Médicas, las grandes campañas de Alejandro Magno, el enfrentamiento Aníbal-Escipión, las continuas luchas de Roma con los pueblos bárbaros en Germania, la campaña de las Galias de Julio César, la rivalidad César-Pompeyo, el enfrentamiento de Augusto con Marco Antonio, la campaña de Trajano en Dacia, los enfrentamientos de Roma  con los pueblos bárbaros que presionaban sobre sus fronteras y la propia ciudad de Roma….

Muchos de estos personajes también merecen un puesto en la historia por haber reformado y modernizado el ejército, dotándolo de estructuras mucho más eficaces. En este aspecto hay que destacar la labor de Ramsés II, Epaminondas, Alejandro Magno, Cayo Mario…

A pesar de sus sonoros triunfos, no todos acabaron su vida plácidamente venerados por los suyos. Por ejemplo, Temístocles fue condenado al ostracismo y pasó sus últimos días huyendo por distintas ciudades, Aníbal conoció el exilio en  sus últimos años hasta que prefirió suicidarse antes de caer en manos de Roma, Escipión fue acusado de traición y malversación…


Esta ilustración y las demás de la reseña pertenecen a esta obra
Carlos Díaz ha elegido quince generales de este período tan amplio. Son todos los que están, pero también hubo otros que merecen ser recordados. En todo caso, se trata de elegir. ¿Quiénes son estos quince elegidos? En primer lugar, Ramsés II que, en su largo reinado, dotó a Egipto de gran esplendor, ayudó a la divulgación de la cultura, construyó muchos templos y palacios, reformó el ejército, se enfrentó a “los pueblos del mar”… pero se le asocia especialmente con la batalla de Qadesh que, para algunos, no fue una victoria contundente.

Tres personajes de la antigua Grecia. Temístocles que convenció al pueblo ateniense para crear una poderosa flota de guerra con la  que obtuvo grandes éxitos como los de las batallas de Artemisio y Salamina dentro de las Guerras Médicas. Epaminondas, gran estratega, que llevó a Tebas a detentar la hegemonía en el mundo helénico por encima de Esparta y Atenas.  Alejandro Magno uno de los más importantes generales de todos los tiempos que en poco más de una década creó una de los imperios más extensos que han existido. Su gran sentido estratégico, su capacidad de liderazgo y  habilidad para conducir a sus tropas le llevaron a obtener el éxito en históricas batallas como las del río Gránico, Issos o Gaugamela entre otras muchas.

 

El autor dedica un capítulo a dos vidas enfrentadas: Aníbal y Escipión. Dos grandes militares que destacaron por estrategia como demostraron especialmente en dos de las más  interesantes batallas de la Antigüedad (desde el punto de vista militar): Cannas y Zama.




Otros militares romanos son objeto de estudio. Escipión Emiliano que ha pasado a la historia por destruir Cartago cuando volvía a ser próspera tras el desastre de Zama (no solo la arrasó, sino que mandó pasar el arado y sembrar sal en su suelo) y por la toma de Numancia que se resistía a los romanos. Cayo Mario,  elegido cónsul siete veces (algo insólito),  llevó a cabo una profunda reforma militar sentando las bases del ejército imperial romano. Quinto Sertorio que desarrollo buena parte de su vida militar en Hispania desde donde planeó acceder al poder en Roma. Formó un ejército muy heterogéneo de tropas indígenas y mantuvo en jaque a Roma durante una década.

Mención merecen tres hombres muy influyentes en la historia de Roma. Cayo Julio César, un hombre de gran prestigio debido a su dilatada carrera política, cuya fama creció a raíz de su campaña de las Galias (bien conocida gracias a que Él mismo describió con  detalle) donde demostró sus dotes estratégicas. Su frase al cruzar el río Rubicón para enfrentarse al Senado apoyado en Pompeyo (una guerra civil) es una de esas habitualmente recordadas: ¡Alea jacta est!. César está considerado como uno de los grandes generales de la Historia. 


Su heredero, Augusto vengó la muerte de César y derrotó a Marco Antonio en Actium, tras esta batalla acumuló todo el poder en Roma, nombrándose Imperator. Durante su gobierno, Roma llevó a cabo campañas militares en diversas partes del Imperio: Arabia, Península Ibérica (Cántabros), Danubio, Alpes, Germania…. Trajano, nacido en Itálica, un hombre que parecía dotado para la vida militar. De entre sus muchas campañas militares hay que destacar la de Dacia que acabó con la anexión de esta rica región a Roma.

Germánico, un destacado militar que tuvo un papel destacado en Germania donde obtuvo, entre otros triunfos, el de la batalla de Idistaviso con el que vengó el desastre de Varo en el bosque de Teutoburgo y sometió toda Germania al poder romano. Flavio Estilicón general de origen vándalo que, a las órdenes de Teodosio, controló la situación en la parte occidental del Imperio,  se enfrentó a los visigodos de Alarico y a los ostrogodos, ejerció la regencia del Imperio Romano de occidente a la muerte de Teodosio. El último de los generales elegido es Flavio Aecio, uno de los hombres más influyentes en la etapa final del Imperio Romano. Desarrolló una gran actividad militar enfrentándose a los francos, a los godos de Teodorico, a los hunos de Atila al que derrotó (de forma no definitiva) en la batalla de los Campos Cataláunicos. 

Se insertan en el texto un buen número de mapas, croquis e imágenes que ayudan a entenderlo. En resumen, un meritorio ensayo divulgativo de síntesis para cuya redacción el autor ha manejado fuentes diversas, desde las clásicas hasta las más recientes investigaciones. Una amplia bibliografía invita a ampliar conocimientos a los que tengan interés.

La obra en la Web de la Editorial:





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