jueves, 30 de enero de 2020

LITTLE BOY, LA BOMBA ATÓMICA QUE ARRASÓ HIROSHIMA


Cartel advirtiendo de las medidas de confidencialidad para 
los trabajadores en el Proyecto Manhattan
El día en que comenzaba la Conferencia de  Postdam (17 de julio de 1945), el presidente Truman, que se encontraba en Postdam, recibió un  telegrama que decía "el niño ha nacido bien". Eso significaba que el ensayo nuclear haciendo explotar un artefacto de plutonio, efectuado el día anterior en Alamogordo, en el desierto de Nuevo México, había sido satisfactorio. El resplandor de la detonación se vio a 400 kms. de distancia y  el ruido se oyó en gran parte del sudeste de Estados Unidos. La prensa informó que se trataba de la explosión de un depósito de munición. Era la culminación del ultrasecreto Proyecto Manhattan en el que se había hecho una fuerte inversión (2000 millones de dólares de la época) y habían trabajado unas 125.000 personas  en varios centros desde hacía más de tres años. Trabajaron en el Proyecto varios científicos pioneros de la física nuclear, norteamericanos y procedentes de varios países europeos. El informe enviado a Postdam aseguraba que "la experiencia ha superado las esperanzas más optimistas". 

Truman no podía estar más satisfecho, ahora estaba en una posición de superioridad en la Conferencia. Comunicó la noticia a Churchill informándole de la posibilidad de emplearla contra Japón. Trumen comunicó la noticia a Stalin, pero restando importancia al hecho, Stalin tampoco pareció prestar demasiada atención a la noticia.

Truman, en una decisión muy polémica, autorizó el lanzamiento de dos bombas atómicas sobre Japón, la primera sobre Hiroshima. Algunos militares y científicos mostraron su disconformidad con el empleo de este arma ya que Japón estaba al borde del colapso gracias a los bombardeos aéreos. Sin embargo, otros estaban deseosos de probar la nueva arma en un blanco real. A posteriori, Truman trató de justificar su decisión basándose principalmente en la necesidad de ahorrar vidas humanas si se alargaba la guerra. Un mal menor, vamos. ¿Tal vez quería enviar un mensaje a la URSS en un momento en que se prevía la futura próxima rivalidad de las dos superpotencias en lo que se ha denominado la Guerra Fría? Sea como fuere, su nombre siempre estará unido a esta infausta decisión.

"Antes de tomar la decisión final de lanzar la bomba atómica, convoque a un comité de las más destacadas personalidades en el campo científico, educativo y político para escuchar sus opiniones y consejos. Pregunté su opinión a los jefes de Estado Mayor y calculé el tiempo que podrían resistir los japoneses y cuantas vidas -americanas y japonesas- costaría invadir la isla principal de Japón. (...) Era deber mío de presidente obligar a los guerreros japoneses a avenirse a razones, con la mayor rapidez y con la menor pérdida de vidas humanas que fuera posible. Entonces tomé mi decisión, una decisión que a mí solo incumbía..." (Harry S. Truman)
 


El 6 de agosto de 1945, despegó desde la base de Tinian (islas Marianas)  el bombardero B-29  “Enola Gay”, pilotado por el teniente coronel Paul W. Tibbets, llevando la bomba atómica para lanzarla sobre Hiroshima, una ciudad de algo más de 300.000 habitantes. ¿Por qué fue la elegida?  ¿Tal vez porque apenas había recibido una docena de bombas durante la guerra y por ello se podía apreciar con nitidez el poder destructivo de la nueva bomba?

Little Boy
De entre toda la tripulación, solo Paul W. Tibbets conocía la naturaleza de la bomba que transportaban. La bomba, Little Boy, de uranio 235, medía algo más de 3 metros y pesaba 3.628 kg, fue lanzada desde 9.631 m. de altitud. Ese día la visibilidad sobre Hiroshima era muy buena lo que facilitó el lanzamiento. A las 8,15 se dejó caer la bomba que detonó 47 segundos después a 574 m. por encima de una ciudad totalmente desprevenida. 
 
"En este reloj de pulsera encontrado en las ruinas de la ciudad, la aguja pequeña del reloj quedó abrasada por la explosión, marcando una sombra sobre él mismo que le hace parecer la aguja grande" Imagen y texto tomados de: https://historia.nationalgeographic.com.es/a/bombardeos-hiroshima-y-nagasaki_10590.


Una vez lanzada, el Enola Gay se tuvo que alejar rápidamente para no ser alcanzado por el hongo atómico, a pesar de todo sintieron una fuerte onda de choque y un potente resplandor, desde las ventanillas pudieron ver la formación del hongo atómico que se elevó hasta los 17.000 metros.




National Geographic



Los habitantes de Hiroshima vieron una luz cegadora y un aumento espectacular de las temperaturas que llegaron a  50.000 grados en el epicentro (en una diezmilesima de segundo se llegó a los 300.000º). Esto ocasionó la vaporización de unas 17.000 personas, de algunas únicamente quedó su sombre en una pared ("fotografía atómica"). Todos los edificios en un radio de 1800 m. del hipocentro también quedaron vaporizados.  Quedaron destruidos un 63 % de los 76.000 edificios de la ciudad.


Y lo que es más importante, murieron unas 80.000 personas y 50.000 quedaron heridas en el momento (muchos con terribles quemaduras). Para aplacar su enorme sed, algunos bebieron agua muy contaminada... En los días siguientes,  muchos murieron por causa de la radiación y en los meses y años siguientes, otros muchos padecieron cánceres, vieron nacer a sus hijos con malformaciones... Los habitantes de Hiroshima, y los japoneses en general quedaron en un estado de schock.


"Nuestro mundo se halla frente a una crisis de la que aún no se han dado cuenta aquellos que se hallan en disposición de adoptar decisiones capitales para el bien o para el mal. La potencia desencadenada del átomo lo ha trastocado todo, salvo nuestras maneras de pensar, y andamos a la deriva hacia una catástrofe sin precedentes. Nosotros, los científicos, que hemos librado de este poder inmenso, tenemos la abrumadora responsabilidad de desintegrar el átomo para el bien del género humano y no para su destrucción". (Telegrama remitido por Einstein al Presidente Truman a fines de octubre de 1945).

Otras entradas de este Blog sobre el tema:
 

miércoles, 29 de enero de 2020

RESEÑA DE "BREVE HISTORIA DE LA MITOLOGÍA GRIEGA"


Arranz Santos, R. Breve historia de la mitología griega. Historia de los mitos volumen 3. Madrid: Nowtilus, 2019.

La civilización griega fue elaborando una serie de mitos y leyendas que trataron de explicar los orígenes del mundo y los fundamentos de sus creencias religiosas. Este bagaje cultural se fue transmitiendo de forma oral en sus orígenes hasta que fue poniéndose por escrito. Leyendas y mitos que se entremezclan y de los que, en muchas ocasiones, existen versiones diversas, complementarias e incluso contradictorias. Es bien sabido que gran parte de esta mitología fue adoptada en lo esencial por la civilización romana, si cambiando el nombre de muchos protagonistas. Estos mitos y leyenda tuvieron gran presencia en la literatura y el arte griegos (esculturas, relieves, decoración de cerámicas…), presencia que ha estado muy presente en la historia de la literatura y el arte hasta la actualidad (en algunos estilos ha sido una de las principales fuentes de inspiración de la escultura y la pintura). 

Rebeca Arranz ha sabido recopilar en una obra de estas características la enorme cantidad de mitos, leyendas y hazañas (protagonizados por dioses, héroes legendarios y seres fantásticos y monstruosos) que componen el corpus de la mitología griega. Se explica con detalle cómo se representan los personajes y sus actuaciones, cuáles son sus atributos y cómo ha ido cambiando su iconografía. Esto es de gran ayuda, por ejemplo, para interpretar gran cantidad de obras de arte. Hacer todo esto no es tarea fácil y menos de una forma didáctica y amena sin abandonar el rigor científico. 

El primer capítulo está dedicado a los orígenes. Para los griegos, la Teogonía de Hesíodo (hacia el año 700 a. C.) fue la narración estándar sobre el origen del mundo (cómo se organizó a partir del caos preexistente) y del linaje de los dioses. La autora explica la aparición de las divinidades primitivas de Gea (la Tierra) y Urano (el Cielo) con su descendencia y el matrimonio de Rea y Crono del que descienden la mayoría de los dioses olímpicos con Zeus a la cabeza. Explica cómo se representan estas leyendas desde la antigüedad y los atributos de los distintos personajes que nos ayudan a identificarlos. Un tema importante de la mitología griega es la aparición del hombre y la mujer, un episodio que, como detalla la autora, se explica desde muchas perspectivas destacando los personajes de Prometeo y Pandora. Y un mito presente en otras muchas culturas según el cual Zeus intentó acabar con la humanidad con un gran diluvio.

El pilar más importante de la religión griega son las mitos sobre de sus dioses olímpicos. Son dioses humanizados que experimentan sentimientos propios de los hombres como amor, odio o venganza y que se enredan participando en los asuntos humanos que les llevan a enfrentamientos entre sí. Les diferencian con los hombres son su inmortalidad y algunas capacidades como la invisibilidad o metamorfosis. El texto da cuenta de sus atributos, su iconografía con sus versiones y variantes, sus matrimonios, su descendencia, sus historias amorosas extramatrimoniales, sus gestas y hazañas, los mitos en los que participan… El capítulo trata de Zeus el padre de los dioses, su prolífica esposa Hera, Poseidón el dios del mar, Hades el soberano de los infiernos, Atenea la diosa de la sabiduría, Ares el dios de la guerra, Afrodita diosa de la belleza y el amor, Hefesto dios del fuego, Hermes el mensajero de los dioses, Apolo el dios de muchos atributos, Artemisa diosa de la naturaleza, Deméter diosa de la agricultura, Hestia diosa del hogar y Dioniso dios del vino.

Otros dioses menores, alegorías y monstruos tienen un destacado papel en la mitología griega. De su genealogía, atributos, iconografía y participación en mitos y leyendas se ocupan los capítulos tres y cuatro:  Horas hijas de Zeus y Tetis;  ninfas relacionadas con la naturaleza; ríos y montes divinizados; nereidas, tritones, hipocampos y centauros marinos que habitan todos en el mar; deidades relacionadas con el devenir del tiempo: Helios el sol, Selene la luna, Nyx la noche, Hécate la oscuridad, Eros la aurora, Eósforo el lucero de la mañana y Héspero el lucero de la tarde; dioses de la vida y de la muerte: Hypnos el dios del sueño, Tánato dios de la muerte, las Moiras, las almas de los muertos; dioses del cortejo de Apolo  (musas, sibilas, las gracias…) o de Dioniso (sátiros, genios, menades…) etc. También tienen su protagonismo seres monstruosos como centauros, esfinges de anatomía compleja, sirenas vinculadas con las artes musicales, la Quimera de tres cabezas, grifos, Harpías, Gorgona, Medusa, monstruos pobladores del Hades (Can Cerbero), Minotauro, Pegaso, Hidra, Pitón…


No podía faltar un capítulo dedicado a los héroes, en un principio personajes de doble naturaleza (humana y divina) o divinizados. Ligados muchas a veces a profecías que marcaron su destino, fueron capaces de realizar grandes hazañas, a veces imposibles. Suelen estar muy relacionados con una ciudad o región. Por citar algunos: Heracles que participa en muchos mitos y aventuras, lo más representado de su vida son escenas relacionadas con sus doce trabajos; Perseo, el héroe de Argos y fundador de Micenas, cuya hazaña más famosa fue dar muerte a la Medusa; Belerofonte el héroe de Corinto; Cástor y Pólux los héroes de Esparta; Teseo el héroe de Atenas vencedor del Minotauro; Jasón y los Argonautas; las legendarias historias relacionadas con Edipo, rey de Tebas…

 Cierra la obra el capítulo dedicado a la guerra de Troya tan excelentemente cantada por Homero en la Ilíada y la Odisea. Hay que tener en cuenta que la guerra de Troya tuvo lugar en torno al 1250-1220 a. C. y las obras de Homero se pueden fechar en torno al 750 a. C. Los episodios más emblemático de la guerra de Troya narrados en la Ilíada han sido fuente inagotable de inspiración para artistas y literatos: las bodas de Tetis y Peleo el juicio de Paris, el rapto de Helena…  y el comportamiento de Aquiles el principal protagonista de la obra, desde su refugio entre las doncellas de corte de Nicomedes hasta que dio muerte a Héctor, el modelo de héroe troyano, y su muerte a manos de Paris que no es un héroe propiamente dicho. Acaba la Ilíada con la caída de Troya tras la introducción del famoso caballo en la ciudad. La Odisea es un poema de aventuras, las que tuvo que pasar Odiseo en un viaje nada tranquilo para volver a su Ítaca natal. Muchas otras obras han tratado estos temas relatados en los poemas homéricos.



Rebeca Arranz, para escribir esta obra de síntesis, aparte de bibliografía más reciente, ha manejado la obra de los autores clásicos que más han aportado a este campo y ha intercalado fragmentos de las obras de muchos de ellos: Hesíodo, Ovidio, Homero, Apolodoro, Pausanias, Plutarco, Plinio el Viejo, Proclo…. Son de agradecer las más de 70 imágenes que ayudan a entender el texto.

La obra en la Web de la Editorial:

lunes, 27 de enero de 2020

75º ANIVERSARIO DE LALIBERACIÓN DE AUSCHWITZ


Un día como hoy, 27 de enero, hace 75 años las tropas soviéticas liberaron el cam,po de concentracción de Auschwitz, el campo donde el horror y la crueldad humana alcanzaron límites difíciles de superar. Muchos artículos de prensa se ocupan hoy de la efemerides. Es muy necesario recordarlo.

Esta placa, colocada en el propio campo recuerda el número de víctimas:


Auschwitz, situado cerca de la localidad polaca de Oswiecim, era un complejo de tres campos: Auschwitz I,  Auschwitz II (Birkenau) y Auschwitz III (Monowitz). Este último alojaba a los prisioneros que trabajaban en la gran industria química I.G. Farben.

Enciclopedia del Holocausto
En esta entrada no voy a poner las típicas impactantes imágenes de prisioneros famélicos, hacinados en los barracones, trabajadores agotados totalmente o montones de cadáveres esperando ser incinerados o arrojados a fosas comunes. En este post quiero reflexionar lo importante que es recordar hechos como éste. Las visitas a este lugar, u otros similares, tiene una fuerte carga emocional y, a la vez, invitan a la reflexión: pura memoria histórica de algo que sucedió, recordando el lema de una exposición sobre el tema, "no hace mucho, no muy lejos".

En un viaje reciente hice varias fotos, voy a compartir algunas.

Auschwitz I








  





Auschwitz II (Birkenau)
Birkanau era un enorme campo que podía albergar a 150.000 prisieros; en él se conservan algunos pabellones, pero una marcas físicas indican la enorme cantidad de ellos que existieron.




 











 

sábado, 25 de enero de 2020

BOMBARDEOS SOBRE LAS CIUDADES JAPONESAS ANTES DEL LANZAMIENTO DE LAS BOMBAS ATÓMICAS

En junio de 1944, los norteamericanos, con fortalezas volantes B-29, bombardearon Yawata, sede de la industria japonesa del acero. A medida que iban conquistando islas más cercanas a Japón disponían de bases desde las que poder efectuar bombardeos sobre ciudades japonesas. Cuando dominaron las islas Marianas (verano, 1944) dispusieron de unas bases extraordinarias para sus bombarderos (en octubre quedó lista la primera pista en la isla de Saipan).


Fortaleza volante B-29
En los últimos meses de 1944 comenzó el bombardeo de ciudades significativas japonesas con poca efectividad. Desde principios de 1945 se iban a intensificar los bombardeos, además se cambió de estrategia y se efectuaron durante la noche ya que los japoneses tenían pocos cazas nocturnos. Los b-29 realizaron unas 20.000 salidas en las que arrojaron 104.000 toneladas de bombas sobre las 66 principales ciudades japonesas y 29.400 sobre instalaciones industriales. Las bombas incendiarias causaban grandes daños sobre las viviendas japonesas construidas en buena parte con material fácilmente inflamable (madera y papel).

El bombardeo más intenso fue de Tokio en la noche del 9 al 10 de marzo de 1945. Unos  334 bombarderos norteamericanos B-29 lanzaron 1.665 toneladas de bombas incendiaras sobre la zona este de Tokio, arrasando un área de 41 kilómetros cuadrados (aproximadamente la cuarta parte de la ciudad). Lanzaron bombas de racimo que, al chocar contra el suelo, desprendía su contenido de fósforo blanco y napalm. La temperatura de la ciudad subió hasta los 980 grados, llegó a hervir el agua de ríos, canales y estanques. El fuego consumió fácilmente unas viviendas de madera y papel (materiales adecuados para protegerse de los terremotos). Los bombardeos destruyeron 267.000 viviendas (un millón de habitantes pudieron quedar sin techo), ocasionaron la muerte a algo más de 105.000 personas y heridas a unas 400.000. Este bombardeo ha sido menos destacado al quedar eclipsado por las bombas sobre Hiroshima y Nagasaki, aunque en Tokio hubo más víctimas que en cada una de estas ciudades. Otras muchas ciudades (Kobe, Osaka, Nagoya...) corrieron la suerte parecida en los días siguientes. Estos bombardeos recuerdan a los efectuados hacía poco sobre Dresde y otras ciudades alemanas.




Vista aérea de Tokio el 10 de marzo. Fuente de esta imagen y la anterior:
https://www.eldiario.es/cultura/historia/Tokio-conmemora-bombardeo-mortifero-historia_0_365013619.html


A mediados de marzo se suspendieron los bombardos porque los americanos habían consumido toda la munición dedicada a esta operación. Repuesta la munición, se reanudaron. En julio se arrojaron tres veces más de bombas que en marzo.

Personas carbonizadas tras los bombardeos. Wikipedia
Estos bombardeos generaron, aparte de las destrucciones y muertos (en torno a 240.000 personas), un enorme pánico entre la población. Los americanos tomaron la costumbre de lanzar octavillas anunciando el bombardeo. Muchos japoneses abandonaron las ciudades  y se marcharon al campo (unos 8,5 mill.), esto trajo un colapso de la producción.

Estos bombardeos sobre población urbana, la gran mayoría civil, han suscitado un debate moral: ¿Fueron éticos?  ¿Fueron necesarios?


jueves, 23 de enero de 2020

II GUERRA MUNDIAL. CARRERA A TOKIO (IV): OKINAWA

Tras Iwo Jima, el siguiente objetivo para los norteamericanos fue la toma de Okinawa, la mayor isla del archipiélago Riukiu, se donominó Operación Iceberg.  Era una isla rocosa y muy poblada que se encontraba a 300 millas de Japón por lo que desde ella podía llegarse a todos los puntos estratégicos del archipiélago nipón.

Flota USA hacia Okinawa.
https://www.lasegundaguerra.com/viewtopic.php?t=8750
Ante la dificultad de la empresa, los  norteamericanos prepararon una impresionante flota, bastante mayor que la que había participado en el desembarco de Normandía, incluía 40 portaaviones con más de 2.000 aviones, 20 acorazados, 200 destructores, 30 cruceros de batalla... Y una tropa muy umerosa: 172.000 combatientes y 115.000 hombres destinados a los servicios.

El desembarco se fijó para el 1 de abril de 1945. Previamente (marzo, 1945), los norteamericanos habían tomado los islotes de Kerama, a 14 millas de Okinawa, para utilizarlos como plataforma dre ataque. Fue provindencial ya que allí encontraron unas 300 lanchas suicidas japonesas que hubieran podido hacer mucho daño.

La isla estaba defendida por una  una fuerza de más de 100.000 hombres, bien provistos de artilleríay con posibilidad de ocultarse en cuevas-refugio y más de 2.000 aviones (muchos de ellos pilotados por kamikazes).
Como estaba previsto, el 1 de abril comenzó el gran desembarco, el mayor que se produjo en el Pacífico. Como se ve en el mapa adjunto, el desembarco tuvo lugar al norte de las fuertes líneas defensivas japonesas.

Los que llegaron a las playas no escucharon ni un sólo disparo, los japoneses no aparecían, se habían fortificado en el sur de la isla. El primer día desembarcaron 60.000 marines. 

https://i.imgur.com/Uc07nAz.jpg

Solo en el cielo se registraban combates, los kamikazes actuaban en grupo (conocido como Crisantemo Flotante o Kitusui), algunos de estos grupos eran de casi 700 aparatos (la mitad kamikazes). Estos combates generaron muchas pérdidas por a ambos bandos. Los japoneses utilizaron al Yamamoto (Operación Ten-Go), buque insignia de Yamamoto, que irrumpió en la zona de Okinawa disparando sus potentes cañones a quemarropa, para distraer a los norteamericanos y facilitar la labor de los kamikazes. En realidad él era un Kamikaze más pues no disponía de combustible para volver. El buque fue hundido, con él desaparecieron 2.498 japoneses que sumados a los muertos en el crucero ligero y cinco destructores que acompañaban al Yamamoto sumaron 3665 muertos.

Hundimiento del Yamato, 7 de abril de 1945.
  https://ww2db.com/image.php?image_id=1956

Desde el 4 de abril la situación en tierra se hizo más dura al llegar los norteamericanos a la línea de defensa japonesa. El avance norteamericano, a pesar del apoyo aéreo y de los bombardeos desde la escuadra, fue muy lento. La resistencia japonesa fue especialmente feroz en el castillo de Shuri con muros de varios metros de espesor, los americanos lo tomaron el 29 de mayo. Las intensas lluvias desde finales de mayo dificultaron aún más el avance.

La lucha duró tres meses. El 21 de junio se rindieron unos 7.400 japoneses, otros muchos se lanzaron al mar o se abrieron el vientre, por ejemplo, el el degfensor de la isla general Ushijima y su Jefe de Estado Mayor se hicieron el hara-kiri. Murieron unos 107.000 japoneses (incluidos civiles). Los norteamericanos tuvieron 12.520 muertos (entre ellos el general Simón Bolivar Buckner que dirigía el ataque terrestre) y 36.631 heridos.

miércoles, 22 de enero de 2020

"RESEÑA DE "BREVE HISTORIA DE LAS GUERRAS EN ÁFRICA"


CORCOBA FERNÁNDEZ, O. Breve historia de las guerras en África. Madrid: Nowtilus, 2019.

En este ensayo de síntesis se aborda la historia de los conflictos en África desde finales del s. XIX. Muchos de estos conflictos hunden sus raíces en la dominación colonial. La Conferencia de Berlín de 1885 puso las bases para el reparto de África y abrió las puertas a una desenfrenada carrera imperialista que acabó con el dominio total de África quedando solamente dos estados independientes: Liberia y Etiopía. Las fronteras que se trazaron tuvieron poco que ver con las realidades étnicas y los sentimientos de los habitantes autóctonos. Así pues, no es de extrañar que el autor se ocupe en la introducción de explicar las causas del imperialismo, los tipos de administración y explotación colonial y el mapa resultante de la carrera imperialista. Otras causas van a explicar muchos de los conflictos que se han producido en este continente, entre ellas se pueden destacar las rivalidades y odios étnicos, la lucha por el control de los recursos, las disputas por zonas fronterizas o la ambición de algunos políticos. 

El cambio del siglo XIX al XX estuvo marcado por la segunda guerra de los bóeres. La aparición de minas de oro y diamantes en Orange y Transvaal (estados bóeres) despertó el interés inglés por hacer con estos territorios. En la guerra, la superioridad del material inglés se vio contrarrestado por la táctica de guerrillas de los bóeres, su magnífica puntería y su gran movilidad debido a que eran estupendos jinetes. Al fin, los ingleses consiguieron su propósito e integraron los dos Estados bóeres en su imperio. Esta cruenta guerra abrió un siglo en el que los conflictos en África iban a ser el pan de cada día.

África tuvo un gran protagonismo en las dos Guerras Mundiales. Algunos ejemplos: el reparto de poder en el norte de África fue una de las bases de la Entente Anglo-Francesa, uno de los tres tratados de la Triple Entente; en Marruecos colonial tuvieron lugar dos de las pruebas de fuerza entre los bloques que antecedieron a la I Guerra Mundial: la crisis de Tánger (1905) y la crisis de Agadir (1911). Durante la I Guerra Mundial, hubo varios enfrentamientos en suelo africano (especialmente en torno a las colonias alemanas) y fueron reclutados más de un millón de soldados africanos que lucharon en los frentes europeos. En los años anteriores a la II Guerra Mundial, en medio de gran tensión internacional, tuvo lugar la desigual guerra Italo-Etíope que acabó con Etiopía en manos italianas. Ya durante la Guerra, el norte de África tuvo gran protagonismo, el autor explica cómo se iniciaron las acciones en este frente (ataque de Mussolini a Egipto) y las distintas alternativas hasta acabar con la derrota de las tropas alemanas y su retirada de esta zona. Durante este conflicto también hubo enfrentamiento en otras zonas, en África Oriental y Occidental.

Durante la Guerra Fría, las superpotencias trataron de extender su influencia y control sobre unos países que comenzaban su proceso de descolonización. A pesar del atractivo del Movimiento de los No Alineados, muchos estados africanos no pudieron sustraerse a la influencia de los bloques y tuvieron que elegir. Fue muy habitual la intervención de países de ambos bloques en los procesos de independencia. 



La descolonización fue un proceso muy largo y muy costoso en vidas humanas. Muchos países se independizaron manteniendo las fronteras coloniales que, como se ha indicado, no tenían en cuenta la composición étnica ni los sentimientos nacionales. Esto iba a ser una de las causas de futuros enfrentamientos. En la obra se indica cómo fueron consiguiendo su independencia los distintos países de África y se explica con  detalle algunos casos especialmente violentos como los de Argelia, Angola y Mozambique, además de los avatares del no resuelto tema del Sahara Occidental desde la Marcha Verde y la precipitada salida de España hasta hoy.

 Con la descolonización no acabaron los conflictos en África, más bien al contrario proliferaron las guerras civiles y los conflictos entre Estados motivados especialmente por el control de los recursos (minerales, petróleo) y las rivalidades y odios de los distintos grupos étnicos. Óscar Corcoba hace un repaso a las guerras civiles, algunas de muy larga duración, que se han sucedido en la segunda mitad del s. XV: las dos guerras civiles (1955-1972 y 1983-2005) en un país tan multicultural como Sudán; La guerra en el protectorado español de Ifni (1957-1958); la complicada guerra civil en Rodesia en la que intervinieron varios países de su entorno; la guerra civil en Nigeria (1967-1970) más conocida como guerra de Biafra, región que quiso independizarse de Nigeria; la guerra civil etíope de 1974; la larga guerra civil angoleña (1975-2002) tras romperse el acuerdo entre las facciones que habían luchado unidas por conseguir la independencia; la guerra civil en Mozambique (1977-1992) entre el FRELIMO de orientación comunista y los anticomunistas del RENAMO ambos con fuertes apoyos internacionales; la guerra civil en Uganda (1981-1986); las dos guerras civiles en Liberia (1889-1896 y 1899) y el caso del genocidio de Ruanda donde, movidos por el odio visceral y la venganza de situaciones anteriores, los hutus (incluso población civil) acabaron en 1994 con entre 0,5 y 1,5 de tutsis y con unos 50.000 hutus moderados.

Seguidamente, el autor se ocupa de las guerras entre Estados generalmente motivadas por el control de algún territorio estratégico o rico en materias primas. Estas guerras generaron un enorme gasto en armamento. Las compras a crédito hicieron aumentar enormemente la deuda externa, además los gobiernos tuvieron que reducir la inversión en  otras necesidades más urgentes (como sanidad o educación). Paralelamente, los desastres trajeron hambrunas e hicieron retroceder mucho el PIB, incluso hasta convertirlo en negativo durante algunos años. Un desastre. Analiza varios enfrentamientos: la guerra entre Burkina Faso y Malí (1974 y 1984) por la pequeña franja de Agacher rica en reservas minerales que finalmente fue repartida siguiendo el dictamen del Tribunal Internacional de La Haya; la guerra entre Somalia y Etiopía (1977-1978) por la región de Ogaden; el conflicto entre Chad y Libia (1978-1987) para controlar la franja de Aouzou; la guerra entre Uganda y Tanzania (1978-1979) que acabó con la toma de Kampala por tropas tanzanas; primera y segunda guerras del Congo (1996-1997 y 1998-2003), conflictos muy internacionalizados en los que algunas potencias aprovecharon para hacerse con el control (a veces a través de compañías) de ricos yacimientos de minerales; la guerra entre Etiopía y Eritrea (1998-2000) por el Triángulo de Badme. Como se ve, un repertorio demasiado amplio que ha lastrado el despegue de muchos países de este continente.

Cierra la obra un capítulo dedicado a los impactos de la guerra para la población. Analiza los éxitos y fracasos de la sociedad internacional, especialmente de la ONU que no se mostró todo lo diligente que hubiera sido necesario en intervenir, en ocasiones puso muchas excusas para hacerlo, algo que no ha hecho en otros espacios. La guerra ha generado un nuevo neocolonialismo de carácter económico que ilustra con algunos gráficos y tablas. Y algunos problemas nuevos como el terrorismo yihadista y de Boko Haram el hijo rebelde Al Qaeda que siembran el terror en varios estados del Sahel. Una tabla con las pérdidas humanas en todas las guerras arroja cifras escandalosas: las bajas por conflictos militares entre Estados rondan los 4,5 millones mientras que las bajas por las guerras civiles superan los 14 millones. A esto hubiera que añadir las víctimas de los regímenes totalitarios. Sumado todo tal vez se superarían los 30 millones de muertos.

Hay que felicitar al autor por este riguroso ensayo actualizado que nos permite acercarnos a conflictos que, a veces, han sido eclipsados en Occidente, se les ha dado poca visibilidad. Un buen número de mapas, gráficas y tablas ayudan a ubicar y comprender mejor el texto. 

La obra en la Web de la Editorial (hoja promocional, portada, índice, comenzar a leer):

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...