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jueves, 23 de febrero de 2017

EL COMENTARIO DE TEXTOS HISTÓRICOS


RABANAL, M. A. y LARA PEINADO, F.: “Comentario de textos históricos”. Edit. Cátedra. Colección Historia, Serie Menor. Madrid, 2017 (4ª edición).

Los textos históricos ocupan un lugar preeminente entre las diversas fuentes que manejan los historiadores para comprender e interpretar el pasado. Por lo tanto, el acercamiento e interpretación de este tipo de fuentes debe tener una destacada presencia en la enseñanza-aprendizaje de la Historia. El comentario crítico de las fuentes, escritas en este caso, contribuye a un mejor conocimiento del pasado histórico y, a la vez, ayuda a desarrollar las capacidades de comprensión, análisis y síntesis.

Este libro, hoy en su cuarta edición, tiene como objetivo ofrecer unas pautas y una metodología a los estudiantes de Historia para que puedan realizar un buen comentario de un texto histórico. Estas pautas ayudan a los alumnos a extraer y valorar la información que ofrecen los textos, así como a evitar los defectos más comunes en este tipo de práctica. Estos pasos metodológicos pueden ser también muy útiles a los estudiantes para el manejo de fuentes en sus futuras investigaciones históricas.

La obra va dirigida fundamentalmente a los estudiantes universitarios, sin olvidar que también facilita la labor de profesores y profesoras poniendo a su disposición un seleccionado repertorio de textos y una detallada bibliografía.

¿Qué puede encontrar en este libro estudiantes, docentes y lectores?
  • Una primera parte está dedicada al método: posturas y consejos prácticos ante el comentario de un texto, un detallado esquema con los pasos explicados a seguir para un buen comentario de textos históricos, directrices para la presentación del comentario y tratamiento de los textos. Acaba esta parte con unas páginas dedicadas a la informática y el comentario de textos.
  • La segunda parte es una selección de 150 textos de diversa naturaleza correspondientes a todas las edades de la Historia: 46 de Historia Antigua, 40 de Historia Medieval, 32 de historia Moderna y 32 de Historia Contemporánea (el último un artículo periodístico de 1981 referido al asalto al Congreso de los Diputados de España el 23 de febrero de 1981). Todos ellos van precedidos de una breve nota introductoria.
  • La tercera parte recoge ocho ejemplos (dos por Edad) de comentarios de texto ya solucionados. 
  • Completa la obra un exhaustivo listado bibliográfico. 

Ficha de la obra en la Web de la Editorial:

lunes, 13 de junio de 2016

ANTECEDENTES REMOTOS DE LA I GUERRA MUNDIAL: TERCER SISTEMA DE ALIANZAS DE BISMARCK






Pactos que componen este tercer sistema:
  • Renovaciones de la Dúplice.
  • Renovación de la Triple Alianza, 1887
  • Tratado de Reaseguro, 1887
  • Pacto del Mediterráneo, 1887







RENOVACIÓN DE LA TRIPLE ALIANZA

La Triple Alianza se había firmado por cinco años, así que en 1887 tocaba su renovación que se hizo dotando al Tratado de un carácter más ofensivo. Italia, ahora en mejor posición que en 1882, para renovar la alianza, puso dos condiciones: Que Alemania apoyase más decididamente su política en el norte de África (caso de conflicto con Francia) y que Austria le cediese algún territorio de los irredentos en caso de que avanzase territorialmente en los Balcanes.


TRATADO DE REASEGURO

Francia se encontraba en un tiempo de gran renacimiento nacionalista que encarnan el general Boulanger (Ministro de la Guerra que se plantea restaurar el honor francés arruinado en Sedán, fortalecer el ejército y las defensas francesas) y la Liga de los Patriotas de Déroulède (gran actividad en la calle). Además, Francia intenta acercarse a Rusia lo que no se produjo por los recelos del Zar hacia el régimen republicano francés. En este contexto, Bismarck busca fortalecer el ejército y buscar nuevamente la alianza rusa. También buscó acercarse a Inglaterra sin demasiado éxito.

En 1.887 se firmó el Tratado de Reaseguro entre Alemania y Rusia con el fin de seguir teniendo aislada a Francia. Era un Tratado secreto, por tres años, de no agresión, de "neutralidad recíproca":
  • Neutralidad rusa si Francia atacaba a Alemania
  • Neutralidad alemana si Austria atacaba a Rusia.
  • Apoyo de Alemania a Rusia en la cuestión búlgara.
Bismarck había renunciado a la unión de Austria y Rusia en un mismo tratado.

"Alemania reconoce los derechos históricamente adquiridos por Rusia en la Península de los Balcanes y particularmente la legitimidad de su preponderante y decisiva influencia en Bulgarioa y en Rumelia oriental". Art. II del Tratado de Reaseguro.

Claramente, chocaba con la alianza Austro-Alemana y con el pacto del Mediterráneo. Si Austria descubría este pacto germano-ruso podía sentirse molesta, en previsión, Bismarck se adelantó y renovó la Triple Alianza en 1.887.


PACTO DEL MEDITERRÁNEO

En este mismo año de 1.887, Alemania potenció el entendimiento entre Inglaterra e Italia en el Pacto del Mediterráneo, al que se unieron posteriormente Austria y España. Un tratado con acuerdos vagos cuyo objetivo era simplemente mantener el estatu quo en el Mediterráneo y mares limítrofes. Así, conseguía acercar a Inglaterra a la Triple Alianza y dejar más aislada a Francia.


viernes, 10 de junio de 2016

ANTECEDENTES REMOTOS DE LA I GUERRA MUNDIAL: SEGUNDO SISTEMA DE ALIANZAS DE BISMARCK



El segundo sistema de Bismarck se articula en tres tratados:
  • La dúplice, tratado entre Austria y Alemania, 1879
  • Alianza de los Tres Emperadores, 1881
  • Triple Alianza, 1882

TRATADO ENTRE AUSTRIA Y ALEMANIA (LA DÚPLICE), 1879

Ante el distanciamiento de Austria y Rusia, el Emperador Guillermo I (que tenía amistad personal con el zar ruso Alejandro II) era partidario de la Alianza con Rusia; sin embargo, Bismarck lo era de aliarse con Austria. El Zar presionaba al Kaiser para que Alemania definiera su política y acusaba a Bismarck de mantener la confusión deliberadamente. En su misiva del 15 de agosto de 1879 (la conocida como "misiva del desafío") le escribía, refiriéndose a Bismarck:

"¿Es digno de un verdadero hombre de Estado dar libre curso a sus rencores personales cuando está en juego el interés de dos grandes Estados, cuando uno de ellos ha hecho al otro, en 1870, un favor que, según vuestras mismas palabras, nunca quisierais olvidar?"


Fue la voluntad de Bismarck la que se impuso no sin antes poner su dimisión sobre la mesa y en 1879 se firmó la Dúplice secreto entre Alemania y Austria con compromisos bastante estrictos.  Se va a ir renovando hasta 1918. 


El acuerdo preveía la asistencia militar mutua en caso de ataque ruso a cualquiera de las dos potencias y la neutralidad benévola en caso de conflicto con otra potencia. La Dúplice iba dirigida contra Rusia y Francia, aunque no parecía inminente un tratado Franco-Ruso. Esta Dúplice respiraba un fuerte aire anti-ruso.


ALIANZA DE LOS TRES EMPERADORES, 1881

Alejandro II fue asesinado en 1881, le sucedió Alejandro III que deseaba acercarse a las Potencias Centrales para salir del aislamiento político en que se encontraba Rusia. Bismarck, por su parte, deseaba también un tratado con Rusia para aislar totalmente a Francia y combatir los peligros del terrorismo y del socialismo. Viena se opone a resucitar esta alianza, pero debe plegarse al ultimátum de Bismarck.

Así, en 1.881, se firmó la Alianza de los Tres Emperadores para un período de tres años (se renovó en 1884). Lo que en 1.879 parecía imposible se consiguió ahora por varias razones:
  • Fue un tratado menos ambicioso que el del Primer Sistema. Lo que se acordó fue una una neutralidad benévola en caso de que alguno de los tres se encontrase en guerra con una cuarta potencia que, aunque no se menciona expresamente, para Alemania es Francia y para Rusia es Inglaterra.
  • Los temores rusos se quedan aislados al conocer el Tratado Austro-Alemán.
  • Rusia necesitaba la neutralidad de Alemania y Austria en caso de un conflicto anglo-ruso, pues ambas naciones tenían puntos de fricción tanto en Turquía como en Asia Central.
  • Alejandro III sentía pocas simpatías por Francia donde se refugiaban los terroristas rusos y la oposición en general. Además, el tratado debería ser un medio para la lucha contra el terrorismo y el socialismo. Con Alejandro III llegaron al poder personas germanófilas.
  • Las fuertes presiones de Bismarck sobre Austria. Es verdad que Austria consiguió insertar un protocolo adicional en el que se recogía que  podría anexionarse Bosnia-Herzegovina mientras que los objetivos rusos eran más difusos.

Las tres potencias aceptaron someter cualquier modificación en el mapa de los Balcanes a un acuerdo común. Con este acuerdo, Bismarck podía controlar las ambiciones expansivas de sus socios.

“Este sistema no podía verdaderamente funcionar más que si Austria-Hungría y Rusia buscasen su expansión en zonas diferentes” (GIRAULT)


TRIPLE ALIANZA, 1882

La Triple Alianza significó la entrada de Italia en este entramado de alianzas de Bismarck. Italia aspiraba a la creación de un gran territorio italiano en el Norte de África, pero, en 1.881, Francia se adelantó conquistando Túnez. Ante un posible enfrentamiento con Francia, Italia buscó la ayuda de Alemania con la que se llevaba estupendamente desde el proceso de unificación. Además, Alemania consumía gran cantidad de productos agrícolas italianos y suministraba a Italia carbón y materias primas.

En el aspecto más conflictivo estaban las tensas relaciones entre Austria e Italia. Austria se había visto obligada a ceder territorios del norte de Italia al nuevo estado italiano (Lombardía, Venecia...), pero aún conservaba otros que los italianos consideraban suyos (irredentos) como el Trentino y la Península de Istria con Trieste. Bien es verdad que el rey Humberto I consideraba más prioritario contar con apoyos en la lucha contra anarquistas y socialistas que conseguir los “territorios irredentos”.

La Triple Alianza era un tratado secreto y defensivo ya que establecía que los países firmantes se ayudarían en caso de ataque de otras potencias. Y, a la vez, se comprometían a mantener una neutralidad benévola en caso de que uno de los países firmantes iniciase un ataque contra otra potencia.

“Sus Majestades, el Emperador de Austria, Rey de Bohemia, Rey apostólico de Hungría, el Emperador de Alemania, Rey de Prusia, y el Rey de Italia, animados por el deseo de aumentar las garantías de la paz general, de fortificar el principio monárquico y de asegurar con ello mismo el mantenimiento intacto del orden social y político en sus Estados respectivos, han acordado concluir un tratado que, en virtud de su naturaleza esencialmente conservadora y defensiva, no persigue otro objetivo que el de precaverles contra los peligros que pudieran amenazar la seguridad de sus Estados y la tranquilidad de Europa.

(…) han convenido los artículos siguientes:

Artículo 1. Las Altas Partes contratantes se prometen recíprocamente paz y amistad, y no entraran en alianza o compromiso alguno dirigido contra cualquiera de sus Estados. Se comprometen a proceder a un intercambio de ideas acerca de las cuestiones políticas y económicas de carácter general que pudieran sobrevenir, prometiéndose además apoyo mutuo dentro del límite de sus propios intereses.

Artículo 2. En el caso de que Italia, sin mediar provocación directa por su parte, fuese atacada por Francia por cualquier motivo que fuera, las otras dos Partes contratantes estarán obligadas a prestar a la Parte atacada socorro y ayuda con todas sus fuerzas. La misma obligación incumbirá a Italia en caso de una agresión no directamente provocada de Francia contra Alemania. (…)

Artículo 4. En el caso de que una gran Potencia no firmante del presente Tratado amenazase la seguridad de los Estados de una de las Altas Partes contratantes y, en razón de ello, la parte amenazada se viese forzada a hacerle la guerra, las otras dos se obligan a observar respecto a su ahijada una neutralidad benévola. Cada una se reserva, en tal supuesto, la facultad de tomar parte en la guerra, si lo estimase oportuno, para hacer causa común con su aliada.
(…)
Hecho en Viena el día veinte del mes de Mayo del año mil ochocientos ochenta y dos.
Triple Alianza


DESCOMPOSICIÓN DEL SISTEMA: CRISIS DE LA ALIANZA DE LOS TRES EMPERADORES

Las relaciones germano-rusas se fueron enfriando. Alemania negó los créditos necesarios para la industrialización rusa, además ponía muchas trabas aduaneras al trigo ucraniano. 

Además, hay que señalar que la diplomacia austriaca consiguió éxitos en los Balcanes como el compromiso firmado por el príncipe de Serbia, Milano Obrenovich, por el que subordinaba la política exterior serbia a la austriaca hasta la década de los 90 a cambio de su reconocimiento como rey. O el tratado defensivo secreto (potencialmente dirigido contra Rusia) firmado por Austria con el rey Carol de Rumanía. Mientras tanto, la diplomacia rusa no consiguió ningún avance significativo.

La Alianza de los Tres Emperadores se iba a romper a propósito de la denominada crisis búlgara de 1.886. Un año antes, Rumelia se unió a Bulgaria con lo que casi se resucitó la Gran Bulgaria de 1878. El príncipe búlgaro Alejandro de Battenberg, elegido en 1.878 bajo patrocinio ruso, se trató de independizar del protectorado ruso debido al poco tacto de Rusia que pretendía controlar la administración y la economía búlgaras. Oficiales pro-rusos destronaron a Alejandro de Battenberg. Llamado de nuevo al trono abdicó ante una posible intervención del Zar (1.886).

En estas circunstancias subió al trono un candidato propuesto por Austria, Fernando de Sajonia Coburgo, después de que la Asamblea Nacional búlgara rechazase al nuevo candidato propuesto por Rusia.

Rusia, constatando su pérdida de influencia en los Balcanes, decidió dar por acabada la Alianza de los Tres Emperadores. Bismarck se había negado a intervenir en este asunto.

lunes, 6 de junio de 2016

ANTECEDENTES REMOTOS DE LA I GUERRA MUNDIAL: EL PRIMER SISTEMA DE ALIANZAS DE BISMARCK



El primer sistema de alianzas de Bismarck se compone de dos tratados:

  • El Tratado Austro-Alemán, 1872
  • La Entente de los Tres Emperadores, 1873



Tratado Austro-Alemán, 1872

Con este tratado Bismarck trataba de hacer realidad dos de sus grandes objetivos en política exterior: aislar diplomáticamente a Francia (máxime teniendo en cuenta el gran éxito que tuvo en este país un empréstito en 1872 para liberar Alsacia y Lorena) y acercarse a los Imperios Conservadores de Europa.

El canciller austriaco Beust, encarnizado político de Bismarck, era reticente a la alianza con Alemania, incluso exploró una alianza con Francia. Al poco tiempo de comenzar las negociaciones del tratado (encuentro de los dos emperadores en el verano de 1871), Bismarck vio con satisfacción cómo Beust era reemplazado por Andrassy más proclive a acercarse a Alemania para mantener el equilibrio con Rusia y para tener apoyo en sus intentos de avanzar en el SE europeo. También quería apoyar una vía férrea hacia la costa, hacia Salónica.

La paz suave que Prusia impuso a Austria tras la derrota de Sadowa, evitando humillaciones innecesarias, eliminó el posible obstáculo de un resquemor histórico. 

Art. 1. Si, contrariamente a lo que cabe esperar y al deseo de las dos Altas Partes contratantes, uno de los dos imperios llegara a ser atacado por Rusia, las dos partes estarán obligadas a prestarse ayuda mutua con la totalidad de sus fuerzas militares e, igualmente, a no concluir una paz por separado. Tratado Austro-Alemán de 1789 



La Entente de los Tres Emperadores, 1873


Este tratado, eminentemente defensivo, se firmó en 1873. El primer paso lo dio Austria 
para impedir un acuerdo ruso-alemán 
que comprometiera a Austria en los Balcanes. 
Austria ya tenía un tratado con Alemania. El zar ruso Alejandro II se 
adhirió al sistema porque era un apoyo moral exterior para su autocracia ya 
que la Liga era una especie de Santa Alianza basada en la dignidad imperial y porque temía que Rusia se quedase sola en un conflicto en los Balcanes. 

Las razones globales que llevaron a la firma de la Liga eran en esencia negativas, era una Alianza entre "enemigos potenciales" (enfrentamiento entre Austria y Rusia en los Balcanes). Tiene en común el objetivo de controlar la revolución obrera (eran tiempos de la I Internacional) y de frenar las nacionalidades descontentas.

"En caso de que una agresión procedente de una tercera potencia amenazase con poner en peligro la paz en europa, Sus Majestades se comprometen mutuamente a concertarse en prioridad entre ellas, sin buscar ni concertar nuevas alianzas, con la finalidad de llegar a un acuerdo sobre la línea de conducta para seguir en común" (Entente)


Este Liga se completó con:
  • Una convención militar entre Rusia y Alemania que preveía una ayuda con un ejército de 200.000 hombres en el caso de un ataque a uno de los dos por parte de otra potencia europea (tratado defensivo). 
  • Un acuerdo entre Rusia y Austria por el que se comprometían a consultarse en caso de un ataque o amenaza para ellas proveniente de otra potencia europea.


Bismarck, con este tratado, además de aislar a Francia, evitaba tomar partido por Austria o Rusia en caso de conflicto en los Balcanes; es más, pensaba que era un instrumento para influir en la política exterior de Austria y Rusia.



Crisis del Sistema

Los Balcanes antes de la guerra ruso-turca
Edit. ANAYA
El germen de la crisis del sistema estaba en el choque de los intereses de Austria y Rusia en los Balcanes, un territorio perteneciente al Imperio Otomano (un "gigante con pies de barro") sobre el que las dos potencias querían avanzar.

El mapa muestra la situación de los Balcanes antes de la guerra ruso-turca: la mayor parte pertenece al Imperio Otomano (zona punteada); Grecia independiente, pero con deseos de ampliar su territorio con otras regiones ligadas a su etapa clásica; y los tres estados cristianos (Montenegro, Serbia y Rumania)


En 1975 estalló una revuelta en Bosnia Herzegovina  por motivos económico-sociales crónicos agravados por la mala cosecha de 1.874. Además, los campesinos y artesanos de Bosnia Herzegovina eran católicos ortodoxos sometidos a señores feudales musulmanes (Begs), una minoría de terratenientes. La revuelta se extendió a Bulgaria (gran protagonismo del clero), Serbia y Montengro (1876) 

La represión turca fue muy fuerte. Rusia quería intervenir pues se consideraba defensora de los pueblos eslavos, esto no lo podía consentir Austria que pensaba que esa "cruzada" para liberar a los eslavos escondía deseos de expansión. Inglaterra, por su parte, vigilaba para mantener la integridad de Turquía y para que los Estrechos no cayesen en manos rusas.





A fines de 1.876, Inglaterra, para evitar una intervención rusa, reune una conferencia en Constantinopla para forzar al Sultán a efectuar una serie de reformas comenzando por una autonomía administrativa para Bulgaria  y Bosnia. 

Ante la continuada negativa del Imperio Turco a llevarlas a cabo, Rusia se declaró dispuesta a intervenir militarmente para lo que consiguió el visto bueno de Inglaterra y Austria (después de titubeos, los Austriacos accedieron siempre que la acción fuese en los Balcanes Orientales).


En 1.877 tuvo lugar la guerra ruso-turca que acabó con una total victoria Rusa (enero 1.878). Se firmó la paz de San Stefano (marzo, 1878)


Edit. ANAYA



En esta paz: 
  • Se creó la Gran Bulgaria que quedó bajo influencia rusa.
  • Rusia se anexionó la Dobrudja que intercambió con Rumania por la Besaraba sur.
  • Rumanía alcanzó su independencia, además de la anexión de un territorio en la costa del Mar Negro.
  • Serbia y Montenegro vieron aumentar su territorio.
  • Bosnia-Herzegovina consiguió un estatuto de autonomía


A la vista de que Rusia había avanzado demasiado, la reacción de las potencias no se hizo esperar. Inglaterra se anexionó Chipre y exigió la revisión del Tratado en un Congreso de Potencias. Austria también exigió la revisión del tratado amenazando con la Guerra.


Rusia tuvo que ceder. La revisión de la paz de San Stefano se efectuó pocos meses despues (junio-julio, 1878) en el Congreso de Berlín, bajo la tutela de Bismarck.


Edit. ANAYA


Si se comparan los dos mapas, se observa que los cambios son significativos. Los territorios cambiaban de poseedor según los intereses y los acuerdos de las potencias sin tener en cuenta la opinión y situación de los interesados. En este Congreso se acordó:



  • La desmembración de la Gran Bulgaria en tres: Bulgaria,, Rumelia (quedó bajo la tutela del Imperio Turco, pero con un gobernador cristiano) y una tercera parte que fue devuelta a Turquía.
  • Serbia, Rumanía, Montenegro y Bulgaria obtuvieron sus independencia oficialmente.
  • Rumanía obtuvo una parte de la Dobrudja
  • Austria obtuvo la administración de Bosnia-Herzegovina aunque oficialmente seguía bajo soberanía turca; así evitaba que Serbia se anexionase este territorio. Esto fue muy mal visto por los habitantes de la zona en la que se fue formando un fuerte nacionalismo anti-austriaco. Además, Austria vio reconocido su derecho a mantener guarniciones en el Sancajado de Novi-Bazar que aseguraba la ruta hacia Salónica
  • Se reconocía la expansión griega por Tesalia.
  • Inglaterra se quedó con Chipre.

En resumen, respecto a San Stefano, Rusia retrocedió mucho mientras que Austria fue la gran beneficiada asegurándose el predominio en los Balcanes Occidentales. El Zar quedo muy desilusionado, vio como Bismarck se ponía del lado de Austria en detrimento de los intereses de Rusia. Esta desilusión trajo como consecuencia la ruptura del primer sistema de alianzas de Bismarck

Más tarde, Bismrck consideró el Congreso de Berlín como uno de los mayores errores de su vida al provocar el descontento ruso.


viernes, 3 de junio de 2016

ANTECEDENTES REMOTOS DE LA I GUERRA MUNDIAL. NUEVAS RELACIONES INTERNACIONALES DESDE 1870. PROTAGONISMO DE ALEMANIA


Tras las derrotas de Austria (1866) y Francia (1870) a manos de Prusia y la finalización de las unificaciones de Italia  Alemania, comenzó una nueva etapa en las relaciones internacionales europeas dejando atrás el equilibrio establecido en el Congreso de Viena. El político conservador inglés B. Disraeli lo percibió claramente: "el equilibrio de fuerzas ha sido completamente destruido". Desde 1870, hay una nueva relación de fuerzas caracterizada por la preponderancia de Alemania que se va a convertir en el principal protagonista de las relaciones internacionales.



Bismarck se propuso crear unos complejos sistemas de alianzas que, consagrando a Alemania como "arbitro" de la política europea, fueran capaces de garantizar la paz en Europa (tras la guerra Franco-Prusiana, Bismarck quiso mostrar una cara pacifista). Estos sistemas de alianzas obedecieron a la consecución de una serie de objetivos marcados por Bismarck:

  • Aislar diplomáticamente a Francia teniendo en cuenta su posible afán de revancha tras la guerra Franco-Prusiana y sus previsibles intentos por recuperar Alsacia y Lorena. Había que evitar que Francia pudiera tener aliados.
  • Mantener a Inglaterra en su "espléndido aislamiento" respecto a la política continental. Había que evitar que se acercase a Francia y a RusiaPabón afirma que Bismarck trata de evitar la conjunción de un gran poder marítimo (Gran Bretaña) con un gran poder continental (Rusia).
  • Establecer una alianza con los imperios conservadores de Europa: Rusia y Austria-Hungría. Era difícil una alianza conjunta debido a que los intereses de estos dos imperios chocaban fuertemente en los Balcanes.
Los diferentes y complicados tratados que conforman los tres sistemas de alianzas de Bismarck tienen algunas características que les hacen bastante inestables; por ejemplo, su carácter secreto y su duración limitada (siempre se producen tensiones en los momentos de su renovación). 

La diplomacia secreta que permitía prometer a unos y otros lo mismo, se acabó convirtiendo en uno de los grandes peligros para la paz mundial. Así lo reconoció el presidente norteamericano Wilson cuando, finalizando la Guerra, propuso su famosos 14 puntos para la paz, en el primero de ellos se pedía el fin de la diplomacia secreta.

lunes, 11 de abril de 2016

EL ASUNTO DREYFUS

El asunto Dreyfus fue uno de los problemas internos más importantes a los que tuvo que hacer frente la III república francesa. Alcanzó tal relevancia que, durante varios años desde 1894, dividió profundamente a la sociedad francesa: los partidarios de la condena de Dreyfus (el ejército, la derecha, monárquicos, nacionalistas, antisemitas…) frente a los defensores de su inocencia (republicanos de izquierda, socialistas, anticlericales...).

Esta ilustración (antes y después de mencionar a Dreyfus) quiere representar cómo la división ante el caso llegó incluso a las propias familias.


Dreyfus era un oficial del ejército francés, de origen judío y alsaciano, que fue acusado, con pruebas falsas, de vender secretos militares a los alemanes sobre las características del nuevo material de artillería francés. Hay que recordar el ambiente anti-alemán que se respiraba en Francia tras la derrota en la Guerra Franco-Prusiana, la pérdida de Alsacia y Lorena y la humillación que significó la proclamación del Imperio Alemán en el Palacio de Versalles.

Juzgado por un tribunal militar, sin garantías procesales, fue degradado y condenado a destierro perpetuo a la isla del Diablo, situada a pocos kilómetros de la costa de la Guayana Francesa.

Degradación de Dreyfus
En marzo de 1896, el coronel Picquart, jefe de los servicios de contraespionaje, comprobó que el verdadero culpable había sido el comandante Esterházy. Sin embargo el Estado Mayor del Ejército se negó a revisar el proceso. es más, tomó represalias contra Picquart enviándolo a Túnez. 

La familia de Dreyfus se movilizó para demostrar su inocencia. Consiguió, tras una entrevista que el Presidente del Senado, A. Scheurer-Kestner, declarase que estaba convencido de la inocencia de Dreyfus. Además, el hermano de Dreyfus denunció ante el Ministerio de Guerra a Esterházy.

La sociedad francesa seguía dividida. Prueba de ello es que, a comienzos de 1898, se sucedieron dos acontecimientos de signo opuesto. Por una parte, Esterházy fue absuelto y recibido con todos los honores por los sectores anti-Dreyfus. Por otra parte,  dos días mas tarde de esta absolución, E. Zola, uno de los escritores más prestigiosos, publicó en el joven periódico L´Aurore, el célebre artículo “J´accuse”, una carta abierta al Presidente de la República Faure, defendiendo la inocencia de Dreyfus. Tuvo una influencia enorme y ganó a muchos intelectuales a la causa de Dreyfus. Sin embargo, Zola, fue amenazado, juzgado y condenado a pagar 3000 francos y doce meses de prisión que evitó exiliandose en Inglaterra.


Carta a M. Félix Faure
Presidente de la República Francesa

Señor: Me permitís que, agradecido por la bondadosa acogida que me dispensasteis, me preocupe de vuestra gloria y os diga que vuestra estrella, tan feliz hasta hoy, esta amenazada por la más vergonzosa e imborrable mancha?
Habéis salido sano y salvo de bajas calumnias, habéis conquistado los corazones. Aparecisteis radiante en la apoteosis de la fiesta patriótica que, para celebrar la alianza rusa, hizo Francia, y os preparáis a presidir el solemne triunfo de nuestra Exposición Universal, que coronará este gran siglo de trabajo, de verdad y de libertad. ¡Pero qué mancha de cieno sobre vuestro nombre -iba a decir sobre vuestro reino- puede imprimir este abominable proceso Dreyfus! Por lo pronto, un consejo de guerra se atreve a absolver a Esterhazy, bofetada suprema a toda verdad, a toda justicia. Y no hay remedio; Francia conserva esa mancha y la historia consignará que semejante crimen social se cometió al amparo de vuestra presidencia.
Puesto que se ha obrado tan sin razón, hablaré. Prometo decir toda la verdad y la diré si antes no lo hace el tribunal con toda claridad.
Es mi deber: no quiero ser cómplice. Todas las noches me desvelaría el espectro del inocente que expía a lo lejos cruelmente torturado, un crimen que no ha cometido.
Por eso me dirijo a vos gritando la verdad con toda la fuerza de mi rebelión de hombre honrado. Estoy convencido de que ignoráis lo que ocurre. ¿Y a quién denunciar las infamias de esa turba malhechora de verdaderos culpables sino al primer magistrado del país?
Ante todo, la verdad acerca del proceso y de la condenación de Dreyfus.
(...)
Señor Presidente, concluyamos, que ya es tiempo.
Yo acuso al teniente coronel Paty de Clam como laborante -quiero suponer inconsciente- del error judicial, y por haber defendido su obra nefasta tres años después con maquinaciones descabelladas y culpables.
Acuso al general Mercier por haberse hecho cómplice, al menos por debilidad, de una de las mayores iniquidades del siglo.
Acuso al general Billot de haber tenido en sus manos las pruebas de la inocencia de Dreyfus, y no haberlas utilizado, haciéndose por lo tanto culpable del crimen de lesa humanidad y de lesa justicia con un fin político y para salvar al Estado Mayor comprometido.
Acuso al general Boisdeffre y al general Gonse por haberse hecho cómplices del mismo crimen, el uno por fanatismo clerical, el otro por espíritu de cuerpo, que hace de las oficinas de Guerra un arca santa, inatacable.
Acuso al general Pellieux y al comandante Ravary por haber hecho una información infame, una información parcialmente monstruosa, en la cual el segundo ha labrado el imperecedero monumento de su torpe audacia.
Acuso a los tres peritos calígrafos, los señores Belhomme, Varinard y Couard por sus informes engañadores y fraudulentos, a menos que un examen facultativo los declare víctimas de ceguera de los ojos y del juicio.
Acuso a las oficinas de Guerra por haber hecho en la prensa, particularmente enL'Éclair y en L'Echo de París. una campaña abominable para cubrir su falta, extraviando a la opinión pública.
Y por último: acuso al primer Consejo de Guerra, por haber condenado a un acusado fundándose en un documento secreto, y al segundo Consejo de Guerra, por haber cubierto esta ilegalidad, cometiendo el crimen jurídico de absolver conscientemente a un culpable.
No ignoro que, al formular estas acusaciones, arrojo sobre mí los artículos 30 y 31 de la Ley de Prensa del 29 de julio de 1881, que se refieren a los delitos de difamación. Y voluntariamente me pongo a disposición de los Tribunales.
En cuanto a las personas a quienes acuso, debo decir que ni las conozco ni las he visto nunca, ni siento particularmente por ellas rencor ni odio. Las considero como entidades, como espíritus de maleficencia social. Y el acto que realizo aquí, no es más que un medio revolucionario de activar la explosión de la verdad y de la justicia.
Sólo un sentimiento me mueve, sólo deseo que la luz se haga, y lo imploro en nombre de la humanidad, que ha sufrido tanto y que tiene derecho a ser feliz. Mi ardiente protesta no es más que un grito de mi alma. Que se atrevan a llevarme a los Tribunales y que me juzguen públicamente.
Así lo espero.
Émile Zola

París, 13 de enero de 1898


Zola los espera en su despedida de la carta, podía esperar porque Faure no le hizo ni caso. Pocos después murió Faure y le sucedió en la Presidencia de la República Loubet, más favorable a la revisión del proceso

El tribunal Supremo, anuló el juicio y ordenó realizar una nuevo Consejo de Guerra. Incomprensiblemente, volvió a condenar a Dreyfus a diez años de trabajos forzados aunque admitió que había circunstancias que podían atenuar esta condena. Pocos días más tarde, un Dreyfus agotado aceptaba el indulto que le ofreció el Presidente de la República Loubet aunque sin renunciar a que se hiciese justicia.

Hubo que aguardar hasta 1906 para que la Corte de Casación anulase el juicio de 1899 y reconociese la inocencia de Dreyfus que fue reintegrado al ejército con el grado de comandante. Participó en la I Guerra Mundial como Teniente Coronel.

miércoles, 30 de marzo de 2016

LAS REFORMAS ELECTORALES EN GRAN BRETAÑA EN EL SIGLO XIX

Gran Bretaña no se vio afectada por las revoluciones que sacudieron el Continente en 1820, 1830 y 1848. Conoció una estabilidad política, sin grandes sobresaltos; el régimen liberal se fue modernizando con reformas moderadas. mientras se iban alternando civilizadamente en el poder los dos grandes partidos: Tories (conservadores) y Whigs (liberales). Los dos últimos tercios del siglo coinciden con el  reinado de la reina Victoria (1837-1901).

A la altura de 1830 uno de los graves defectos del sistema político inglés era que muy pocos (516.000) tenían derecho a voto para elegir la Cámara de los Comunes, además se primaba el voto rural sobre el de las ciudades. 

El sistema electoral inglés antes de la reforma de 1832

El sistema electoral inglés estaba controlado por las oligarquías locales. El censo era muy restringido, podían votar apenas medio millón de hombres. El sistema de patronazgo ponía en manos de una pocas familias el control de los asuntos públicos. No menos de dos tercios de los escaños de la Cámara se encontraban bajo el control aristocrático.

“..la antigua aristocracia tory y la aristocracia regular whig tienen por lo menos 150 miembros en la Cámara de los Comunes, no por influencia o relación, sino por designación directa, de modo que un gobierno que no las divida no puede perdurar mucho tiempo”The Croker Paper.

No eran extraños los pactos electorales entre Whigs y Tories para repartirse las circunscripciones y así evitar los grandes gastos que conllevaba la competencia directa en la campaña electoral.

Para solucionar este problema de representatividad era preciso acometer reformas en el sistema electoral si se le quería dotar de más base social, en el s. XIX, se aprobaron tres reformas: 1832, 1867, 1884.

La Reforma de 1832


Esta reforma estuvo motivada por el miedo a una inestabilidad social en un contexto revolucionario en Europa. Tras la oposición de la Cámara de los Lores al proyecto de Reforma, se convenció al Rey para que nombrase nuevos miembros de la Cámara de los Lores para desbloquear la ley. Esta se aprobó en septiembre de 1832 por sólo nueve votos de diferencia.

Fue una tímida reforma tras la cual el número de electores se elevó a 812.000, un 7% de la población adulta. En los burgos, el derecho a voto quedaba restringido a propietarios o arrendatarios de casas por un valor anual de 10 £, con al menos un año de residencia en el mismo domicilio; de modo que el 67% de los adultos varones de Inglaterra, Escocia y Gales, y el 80% de los de Irlanda no tenían derecho a voto.

El número de escaños (658) permaneció igual, aunque se redistribuyeron, se suprimieron algunos y se crearon otros. Se asignaron más escaños a las ciudades industriales y a los condados más populosos en detrimento de los burgos podridos (núcleos de escasa población con representación desproporcionada en el Parlamento). Había que corregir  anomalías como ésta: 35 distritos tenían menos de 300 electores mientras que Liverpool tenía más de 11.000.

"La ciudad de Old Sarum, apenas tiene tres casas y envía dos parlamentarios; y Manchester con algo más de seis mil almas, no tiene representación. ¿Hay alguna lógica en estas cosas?” (Paine, 1791)

Esta reforma favoreció a las élites manufactureras, comerciales y urbanas en detrimento de los terratenientes.


Pintura obra de Sir George Hayter conmemora la aprobación de la ley de reforma de 1832. WIKIPEDIA

La Reforma de 1867

La sacó adelante el conservador Disraeli (enfrentándose a una parte de su partido) con el apoyo de los liberales. Disraeli no buscaba democratizar el sistema, sino recabar apoyos para los conservadores en la clase media trabajadora.

Esta reforma extendió el derecho a voto a la pequeña burguesía urbana y arrendatarios medios rurales, pero dejó sin voto a los obreros y pequeños campesinos. El número de electores creció en 1867 hasta 1.364.000 y en 1869 hasta 2.418.000, el 16% de la población adulta. También se redistribuyeron los distritos.

En 1872, se aprobó el voto secreto, una de las seis reivindicaciones de la Carta del Cartismo (1837). No por ello acabaron los sobornos hasta que, en 1883, se promulgó una ley que establecía los gastos (y sus límites) que podía costear un candidato.

“Era realmente doloroso ver y dar testimonio de algunas elecciones en este y otros condados, donde hombres inteligentes votaban en contra de sus convicciones,.... Atemorizados de dar un voto honrado, sin que por ello pudieran ser expulsados de sus granjas, y castigados a vagabundear por el mundo". Artículo en el “Dundalk Democrat” del 18 de mayo de 1872


La Reforma de 1884

La aprobó el gobierno de Gladstone. Se acompañó de una nueva redistribución de los escaños para dar más protagonismo a las ciudades con mayor crecimiento y se exigió los mismo requisitos a los votantes del campo y de la  ciudad:  todos los cabezas de familia, así como para inquilinos, arrendatarios o minifundistas, varones y mayores de edad, con un año de residencia y que pagaran rentas de 10 £ al año. Los hijos que vivían con sus padres no tenían derecho a voto.

El número de electores creció hasta 3.152.000 que llegaron a 5.669.00 en 1886, un  el 88 % de los hombres adultos.

Un excelente articulo sobre el tema, publicado en "Política y Sociedad" (vol. 28, 2011) de Fernando Sánchez-Beato Lacasa se puede consultar en la Web:
http://revistas.ucm.es/index.php/POSO/article/view/POSO1111130117A


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