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lunes, 24 de junio de 2019

RESEÑA DE "BREVE HISTORIA DE LA GUERRA DE BOSNIA"


SANCHEZ ARANAZ, F. Breve historia de la guerra de Bosnia. Madrid: Nowtilus, 2019.

En otra entrada de este Blog, escribí hace un tiempo: “La desintegración de la antigua Yugoslavia en los últimos años del siglo XX, con sus violentos enfrentamientos, ha sido un proceso que ha dejado muchos episodios vergonzosos para el género humano”. Este conflicto,  otros en el pasado y los  latentes en estos momentos son una muestra de la incapacidad de los dirigentes políticos para buscar soluciones a los problemas y conflictos mediante el diálogo y la negociación.

No se puede entender la guerra de Bosnia sin conocer los antecedentes históricos de los Balcanes. A esto dedica el autor los dos primeros capítulos de la obra: la llegada de la población eslava en el s. VI, la pertenencia al Reino de Croacia que en el s. XI pasa al Reino de Hungría, la ocupación del Imperio Otomano, la cuestión de los Balcanes en la geopolítica de los sistemas de Bismarck, la administración del territorio por Austria en 1908, el atentado de Sarajevo que propició el comienzo de la I Guerra Mundial, la artificial creación de Yugoslavia tras la Gran Guerra juntando un conglomerado de territorios, las variadas situaciones y vicisitudes dentro de la II Guerra Mundial, la proclamación de la República Federalista de Yugoslavia gobernada por Tito, la enorme crisis económica en que se vio envuelto el país en los últimos años del gobierno de Tito que, de alguna manera, abrió el paso al resurgir de los nacionalismo desmembradores tras la muerte de Tito, la repercusión dela caída del Muro…

El grueso de la obra se dedica a analizar la guerra de Bosnia y Herzegovina, el territorio de mayor complejidad étnica y religiosa de todos de la antigua Yugoslavia. Etnia, religión y nacionalismo tres ingredientes que hicieron de este conflicto algo muy complejo. El conflicto comienza con el referéndum de autodeterminación en Bosnia y Herzegovina, celebrado a comienzos de marzo de 1992, que se saldó con más de un  99 % a favor de la independencia (aunque no participó gran parte de la población serbia, un 31 % en el territorio). Los serbobosnios, apoyados por Serbia, comenzaron a atacar al nuevo Estado. El autor va a explicar con detalle el desarrollo de esta larga y sangrienta guerra que comenzó en abril de 1992 y finalizó a fines de 1995.

Algunas cuestiones centran el relato de esta guerra. En primer lugar, el cerco y continuo bombardeo de Sarajevo muy dilatado en el tiempo. Sarajevo, ciudad mártir, se convirtió en un símbolo de las atrocidades de la guerra. La resistencia de sus habitantes fue sobrehumana, sufrieron escasez de todo: alimentos, agua, energía…. Aunque las tropas de la ONU se esforzaron por mantener abierto el aeropuerto, los serbios dificultaron la llegada de la ayuda humanitaria. Sarajevo no fue la única ciudad que sufrió en la guerra, fueron objeto de brutales ataques Gorazde, Bosanski, Zvornik, Pale, Visegrad, Foca, Banja Luca, Prijedor, Bihac… Ante la urgente necesidad de ayuda humanitaria, la solidaridad internacional se puso en marcha, pero hubo desorganización y descoordinación en el reparto, aparte de las dificultades derivadas de las acciones serbias.

Una de las grandes consecuencias del ataque serbio fue la existencia de casi dos millones de desplazados (cifras del ACNUR), cuyas casas y posesiones fueron ocupadas por los serbios. Una limpieza étnica en toda regla. Los chetniks ultranacionalistas serbios campaban a sus anchas ejecutando, deteniendo, deportando. A veces los serbios presionaron al ACNUR para que colaborara en las deportaciones bajo la amenaza de ejecuciones si no eran deportados. También los croatas protagonizaron episodios de limpieza étnica, por ejemplo en Mostar. Los países occidentales se mostraron muy reticentes a recoger refugiados. El autor se detiene en el caso de España, especialmente del País Vasco que es el territorio que más conoce y en el que se encontró más implicado. Destaca la actuación de personas e instituciones no gubernamentales en estas tareas de acogida.

Muchos de estos desplazados acabaron en los casi cien campos de concentración habilitados por los serbios en los que el mantenimiento de los derechos humanos era la menor de las preocupaciones serbias: humillaciones, infraalimentación, torturas, ejecuciones, etc. 

Otro aspecto que se analiza con detalle es la tímida  reacción de la comunidad internacional ante las grandes necesidades, las flagrantes violaciones de los derechos humanos y la limpieza étnica. Las medidas de embargo de armamento y la pretendida neutralidad de las tropas de la ONU (UNPROFOR) iban a perjudicar más a los agredidos que a los agresores. El autor expone los intentos de mediación y los puntos de vista y actuaciones de los Estados de la Comunidad Europea, Estados Unidos (su intervención era vista por los bosnios como su tabla de salvación), Rusia (que apoya a Serbia), Turquía, el mundo islámico y otros países.

Una gran importancia en el desarrollo del conflicto tuvieron las actuaciones del régimen nacionalista serbio de Milosevic y la de Croacia que mantuvo fuerte discrepancia con los musulmanes bosnios aunque, a la postre, apoyó a Bosnia y Herzegovina.  ¿Pretendió en algún momento Croacia llegar a un acuerdo con Serbia para repartirse el territorio de Bosnia y Herzegovina? Es verdad que en Serbia hubo algunas voces  pacifistas (algunas manifestaciones contra Milosevic), pero el nacionalismo exacerbado se impuso sin problemas dominando el aparato del Estado y los medios de comunicación.

Se explican los pasos para buscar una solución al conflicto: las poco efectivas negociaciones de Londres en 1992 por las posiciones tan antagónicas de las partes, las Resoluciones de la ONU que muchas veces cayeron en saco roto, las intervenciones y propuestas de la Conferencia para la Integración de los Balcanes en Europa celebrada en Valencia… La guerra entró en una nueva dimensión en 1994 cuando el ejército croata decidió intervenir activamente. Los serbios comenzaron a retroceder, aunque aún protagonizaron algunas masacres como la de Sebrenica donde asesinaron a 8000 personas (la mayoría musulmanes) en julio de 1995 (las escalofriantes imágenes que se conocieron contribuyeron a despertar la simpatía internacional por el pueblo bosnio) o algunos ataques a Sarajevo como el del 28 de agosto con varios muertos. Ante estos hechos, la respuesta de la OTAN fue la Operación Fuerza Deliberada que consistió en ataques directos a Serbia la que obligaron a aceptar un alto el fuego e iniciar una negociación en firme. En diciembre de 1995, se firmaron en París los acuerdos que se habían alcanzado el mes anterior en Dayton. Estos acuerdos establecían la unidad de la República de Bosnia y Herzegovina como una confederación de dos entidades: La Federación de Bosnia y Herzegovina (croata-musulmana) y la República de Srpska (serbia). Así finalizo esta  larga y cruenta guerra dejando 97207 muertos y casi dos millones de desplazados. ¿Cómo pudo aparecer tanto odio entre comunidades que, hasta ese momento, habían convivido sin mayores problemas? ¿Cómo pudo Serbia ser protagonista de tanta barbarie?



Dedica un capítulo a una reflexión sobre lo que supuso la guerra de Bosnia para los movimientos pacifistas para los que siempre hay una solución para un conflicto antes que emplear la violencia. ¿Se podía hacer una excepción y ver bien una intervención militar en Bosnia ante las masacres y la limpieza étnica protagonizadas por los serbios? Hace un repaso a la posición de algunos grupos y personas españoles.

Finaliza la obra con dos interesantes apéndices: uno sobre la lucha de los albaneses en Kosovo y un segundo sobre el islam en los Balcanes

La obra en la Web de la Editorial:









domingo, 25 de diciembre de 2016

BREVE HISTORIA DE LA GUERRA DE LOS BALCANES

ROMERO, E. y ROMERO, I. “Breve historia de la guerra de los Balcanes”. Edit. Nowtilus. Madrid, 2016.

Resultado de imagen de breve historia de la guerra de los balcanesLa desintegración de la antigua Yugoslavia en los últimos años del siglo XX, con sus violentos enfrentamientos, ha sido un proceso que ha dejado muchos episodios vergonzosos para el género humano. Aunque no han pasado muchos años, ya disponemos de la perspectiva histórica suficiente para abordar el estudio de estas guerras, sus causas y consecuencias. Es lo que hacen, de una forma clara a la vez que rigurosa, Eladio Romero e Iván Romero en este estudio cuya lectura va a permitir al lector tener una idea clara de cómo se produjo el fin de la antigua Yugoslavia y cómo fueron apareciendo nuevos Estados.

Resulta difícil comprender cómo pueblos que habían convivido dentro de un Estado durante más de cuatro décadas después de la II Guerra Mundial, se enfrentaron entre sí en unas guerras que dejaron casi 150.000 muertos y más de cuatro millones de desplazados; además de masacres de civiles (incluyendo mujeres y niños), internamientos en campos de detención, torturas,   limpiezas étnicas, destrucción de miles de edificios, etc. Episodios de violencia que no se habían vivido en Europa desde la II Guerra Mundial. Señalan los autores que explican la crueldad de estas guerras una larga historia de enfrentamientos, el nacionalismo radical y las tensiones étnicas y religiosas.

Los autores dedican las primeras páginas a dar unas pinceladas explicativas del pasado de los pueblos que ocuparon este espacio desde la antigüedad. La Primera Guerra Mundial, cuya chispa fue precisamente el asesinato del archiduque austriaco Francisco Fernando y su esposa en Sarajevo (28 de junio de 1914), marcó un antes y un después.  Tras la guerra, se creó el Reino de los Serbios, Croatas y Eslovenos, un conglomerado de pueblos y etnias compuesto por Eslovenia, Croacia, Serbia, Bosnia-Herzegovina, Montenegro, Kosovo, Vojvodina y parte de Macedonia. Era una unidad artificial de territorios de etnia, cultura y religión muy distintas. El control de la administración estatal por los serbios, la rivalidad serbo-croata, el fracaso del sistema parlamentario, el poco respeto a los derechos de los pueblos y de los ciudadanos, etc. explican el fracaso en la cohesión de este nuevo Estado que, en 1929, pasó a llamarse oficialmente Yugoslavia. Durante la II Guerra Mundial, Yugoslavia fue invadida por Alemania e Italia y nuevamente dividida; los enfrentamientos entre serbios y croatas, con sus correspondientes masacres, iban a marcar mucho la convivencia posterior. La decisiva intervención de los partisanos de Tito en la liberación del país explica cómo este hombre pudo mantener unida Yugoslavia hasta su muerte (1980) a pesar de los desafíos nacionalistas y descentralizadores.

Tras dedicar un capítulo a la breve guerra de Eslovenia que acabó con la independencia del país (25 de junio de 1991), la obra se centra en los conflictos mucho más largos y sangrientos de Croacia y Bosnia-Herzegovina. La guerra entre Serbia y Croacia estalló a gran escala en agosto de 1991. La lucha fue más intensa en las regiones donde la población serbia era porcentualmente más importante, especialmente en la Krajina. El asedio a Vukovar por el ejército yugoslavo ha quedado como uno de los ejemplos más significativos de este enfrentamiento. Tras sufrir intensos bombardeos (cayeron más de 700.000 proyectiles), pasar muchas penurias por la dificultad de llegar la ayuda humanitaria y sufrir algunos miles de bajas, los últimos defensores se rindieron en noviembre de 1911. Los serbios, tras entrar en la ciudad, llevaron a cabo una fuerte represión sobre la población croata: ejecuciones sin control, saqueos, limpieza étnica, expulsiones… la brutalidad de los vencedores alarmó a la opinión internacional. No fue el único ejemplo, siguieron otros episodios no menos sangrientos como las batallas de Osijek, Kusonje, Gospic, la llamada de los Cuarteles, Sibenik, Zadar… y el asedio a Dubrovnik que comenzó el 1 de octubre de 1991 y duró hasta mayo del año siguiente. Más de once mil edificios de esta ciudad (algunos de su casco antiguo declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO) sufrieron algún daño. El 8 de octubre de 1991, Croacia proclamó oficialmente la independencia de Croacia. La crudeza de la guerra hizo tomar cartas en el asunto a la Comunidad Internacional para alcanzar un alto el fuego y llegar a una solución del conflicto. En la obra se explican los fracasos de planes (como el Plan Carrington o las propuestas del norteamericano Vance), el alto el fuego fue aceptado en enero de 1992 lo que permitió el despliegue  de Cascos Azules  en la zona. No fue el fin de la guerra que continuó,  de forma intermitente,  los siguientes años recrudeciéndose en 1995  por el control de la Krajina. La Operación Tormenta desatada por los croatas para dominar  la Krajina fue tal vez la mayor operación terrestre desde la II Guerra Mundial. Fue el mayor triunfo croata de toda la guerra. Cerca de 200.000 serbios fueron desplazados de la Krajina a la vez que volvían varios miles de croatas que habían sido desplazados anteriormente.

Los autores dedican un amplio espacio a la guerra de Bosnia-Herzegovina, el territorio de mayor complejidad étnica y religiosa de todos. Tras la proclamación  por Bosnia-Herzegovina de su independencia (reconocida pocos días más tarde por EE.UU. y varios países de Comunidad Europea), el país fue atacado por los serbios. Comenzaba una guerra sangrienta que conoció episodios como el implacable asedio de Sarajevo (de abril de 1992 hasta finales de 1995) o las masacres que protagonizaron los serbios en Zvornik, Visegrad (fueron asesinadas unas 3000 personas, de ellas más de 100 niños), Foca (tuvo que huir más de la mitad de sus 40.000 habitantes), Banja Luka (donde hubo un desplazamiento masivo de su población), Prijedor (que conoció uno de los episodios más espeluznantes de limpieza étnica), Bihac… El panorama se complicó bastante cuando los croatas también atacaron Bosnia haciendo también sus propias limpiezas étnicas (por ejemplo en Vitez). Parecía una guerra de todos contra todos. ¿Habían pactado los croatas y los serbios un reparto de Bosnia? Ante la gravedad de la situación, la ONU desplegó sus fuerzas en la zona (UNPROFOR) para hacer llegar la ayuda humanitaria y evitar que continuaran las limpiezas étnicas. Tras la negativa serbia a aceptar alguno de los planes de paz presentados por la Comunidad Internacional, la guerra se recrudeció y se produjeron episodios de gran crueldad como el asedio de Mostar por los croatas (la destrucción del puente romano de esta ciudad el 9 de noviembre de 1993 se convirtió en uno de los iconos de esta guerra) o la masacre de Srebrenica cometida por los serbobosnios en la que fueron asesinadas unas 8000 personas (las imágenes fueron escalofriantes y despertaron las simpatías internacionales por el pueblo bosnio). El Consejo de Seguridad de la ONU creó un Tribunal destinado a juzgar las graves violaciones del derecho internacional y humanitario (mayor, 1993) con sede en la Haya. Las masacres indicadas y otros hechos de gran crueldad hicieron que la OTAN anunciara la operación Fuerza Deliberada (1995) en la que participaron más de 400 aviones para obligar a los serbobosnios a aceptar un alto el fuego y llegar a un acuerdo definitivo que se alcanzó en Dayton (noviembre de 1995) por el que Bosnia quedó como una confederación de dos entidades: La República de Srpska y la Federación de Bosnia y Herzegovina. Para garantizar el cumplimiento de Dayton se desplegó una fuerza dirigida por la OTAN que sustituyó al UNPROFOR.

No podía faltar un capítulo a la guerra por la independencia de Kosovo. El serbio Milosevic acabó con la autonomía de que disfrutaba Kosovo desde 1974 y tomó una serie de medidas contra la población albanokosovar. Los diputados albanos proclamaron  la república de Kosovo que, en un referéndum, fue ratificada por el 99,87 % de los votantes. Tras esto, llegó la represión serbia ignorando las presiones de la ONU. En respuesta, los albanokosovares partidarios de la lucha armada crearon el Ejército de Liberación de Kosovo (UCK) considerado un  grupo terrorista por Serbia. El 10 de febrero de 1996 protagonizó su primera acción armada. El enfrentamiento se recrudeció desde 1998. Una vez más, se cometieron matanzas y deportación de. La presión de la OTAN hizo que las partes se sentasen a negociar en la Conferencia de Rambouillet (febrero, 1999). Los acuerdos de esta Conferencia no fueron aceptados por Serbia. Para doblegar a Serbia, la OTAN inició una campaña de fuertes bombardeos aéreos que produjeron muchos “daños colaterales”.  Durante la campaña de la OTAN, se acentuó la represión serbia: casi un millón de albaneses fueron expulsados de Kosovo, una vez más limpiezas étnicas que llegaron hasta “limpiezas de identidad”. Milosevic, falto de apoyo y ante la amenaza de la OTAN de una operación también terrestre, aceptó un acuerdo firmado en Kumanovo (junio, 1999). Aún hubo pequeños enfrentamientos. El 17 de febrero de 2008 el Parlamento de Kosovo proclamaba su independencia de forma unilateral, no fue reconocido como estado por la ONU aunque en 2016 lo habían reconocido 110 estados miembros de la ONU (no por España).

Cierra la obra un capítulo dedicado a Macedonia que alcanzó su independencia de forma pacífica en 1991. Los albaneses residentes en el país (casi 450.000) comenzaron a organizarse para exigir más derechos políticos para su grupo, en 1994, radicalizaron su postura y exigieron la creación de una República Autónoma dentro del país. Comenzaron a protagonizar acciones violentas desde 2001. A pesar de un acuerdo de alto el fuego que el gobierno macedonio se vio obligado a aceptar, los enfrentamientos siguieron hasta el acuerdo de Ohrid (agosto, 2001) en el que se reconocieron más derechos políticos para los albaneses de Macedonia. A pesar de ello, en 2014 y 2015 hubo algunos incidentes y enfrentamientos.

Todo esto se explica con detalle en esta obra. Su lectura permite conocer los hechos y comprender su complejidad y la razón de la extremada violencia practicada durante los mismos.

Se insertan en el texto una serie de mapas que ayudan a comprender y posicionar en el espacio los acontecimientos estudiados.

Información sobre la obra y los autores en la Web de la editorial:

jueves, 23 de junio de 2016

ANTECEDENTES DE LA I GUERRA MUNDIAL: LAS GUERRAS BALCÁNICAS 1912-1913


Rusia, tras su revés en la crisis bosnia de 1908, para mantener su protagonismo en la zona, apoyó la creación de la Liga Balcánica (Serbia, Bulgaria, Montenegro y Grecia) para hacer la guerra a Turquía (cercana a los Imperios Centrales). La primera Guerra Balcánica duró poco y acabó con una gran derrota de Turquía que tuvo que firmar los Preliminares de Londres (1.913) por lo que cedía a los estados de la Liga Balcánica  todos sus territororios europeos al oeste de la línea Enos-Midia, Creta, varias Islas del Egeo. Albania fue reconocida como estado independiente.

I Guerra Balcánica
Fuente: Historia del S. XX,  T. 3 de Historia 16
Enseguida surgió la disputa entre Bulgaria y Serbia (ésta apoyada por Grecia y, en un posterior momento por Rumanía) a propósito del reparto de Macedonia t Tracia. Aprovechando la oportunidad Turquía recuperó Adrianápolis y Rumanía atacó Bulgaria. Fue la segunda guerra balcánica que acabó con la derrota búlgara en todos los frentes.

Fuente: Historia del S. XX,  T. 3 de Historia 16


Bulgaria tuvo que capitular ante sus adversarios y firmar el Tratado de Bucarest (1913):
  • Serbia se quedó con gran parte de Macedonia.
  • El Sancajado de Novi-Pazar fue repartido entre Serbia y Montenegro.
  • Serbia no consiguió salida al mar, pero Grecia le permitió la utilización de una parte del puerto de Salónica.
  • Grecia obtuvo el sur de Macedonia, las orillas del Mar Egeo, una parte de Tracia ( a costa de Bulgaria), el Sur de Epiro y ciertas islas del Egeo (Samotracia, Tasos, Lemnos...).
  • Italia se quedó con Rodas y las islas del Dodecaneso.
  • Montenegro duplicó casi su territorio.
  • Rumanía obtuvo la ciudad de Silisticia y la parte sur de la Dobrudja.
  • Turquía recuperó Adrianápolis.
  • Bulgariala gran perdedora, logró el Valle de Strumiza en Macedonia y una zona de la costa del Egeo.
  • Albania vio ratificada su independencia y perfiladas sus fronteras. A este nuevo estado había que buscarle monarca y las potencias colocaron en el trono al alemán Guillermo de Wied.
Los Balcanes tras el Tratado de Bucarest. Edit. Anaya



Reacciones a este Tratado:
  • Austria lo vio muy mal, temía que se despertasen los entusiasmos de los esclavos y Serbia se convirtiese en el Piamonte de la zona. Austria, alarmada por el fortalecimiento serbio, llegó a la conclusión de que solo una guerra preventiva impediría que Serbia encabezara un levantamiento general de los eslavos, alentado por Rusia, en su territorio.
  • Alemania comenzó a pensar que los temores austriacos estaban justificados y pensó en ayudar a Austria en caso de conflicto. Tampoco hay que olvidar el peligro para sus intereses económicos, por ejemplo, el Ferrocarril Berlín-Bizancio-Bagdag.
  • Gran Bretaña observaba cómo el cambio de fronteras pudiera alterar su ruta hacia la India.
  • Italia se aproximó a Austria ante los avances serbio y griego.
  • Bulgaria no tuvo otra salida que echarse en manos de la Triple Alianza. Por contra, Serbia, Grecia y Rumania se acercaron a la Triple Entente. 
  • Turquía vio reducida su presencia en los Balcanes a la región en torno a Estambul. Se acercó a la Triple Alianza.
  • Serbia se consolidó como el principal estado de la zona. Era aliada de Rusia que se comprometió a defenderla en caso de que fuera atacada por Austria.

Este Tratado perfiló la alineación de los estados balcánicos en la I Guerra Mundial.

El asunto de los Balcanes era un avispero, el lugar donde más pronto que tarde iba a estallas un conflicto más amplio: la I Guerra Mundial.



martes, 14 de junio de 2016

DUBROVNIK, DEL BOMBARDEO DE 1991 A HOY

En otra entrada de este Blog he tratado sobre la guerra que acabó con la independencia de Croacia en 1991. Uno de los objetivos del ejército federal al servicio de Serbia fueron ciudades enblemáticas como Dubrovnik que fue asediada largo tiempo desde octubre de 1991 y bombardeada varias veces (en esta misma entrada se recoge un vídeo sobre el ataque similar al que enlazo a continuación):
http://blogdelaclasedehistoria.blogspot.com.es/2010/07/cambios-en-el-mapa-de-los-balcanes-vi.html





Particularmente duro fue el bombardeo del 6 de diciembre de 1991 cuando los asediadores decidieron tomar la Ciudad. Durante esta jornada cayeron más de 2000 bombas sobre la ciudad causando grandes destrozos en los inmuebles en el casco antiguo declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1979.






Este mes de mayo he visitado la ciudad rehabilitada, esplendorosa, llena de turistas a pesar de no ser temporada alta. Un gran esfuerzo de los croatas, sin duda.














sábado, 11 de julio de 2015

VEINTE AÑOS DE LA MASACRE DE SREBRENICA

Ya me ocupé en un post de 2 de agosto de 2010 de la masacre de Srebrenica durante la guerra de la independencia de Bosnia. Unas 8000 personas (la mayoría hombres musulmanes) perecieron a manos de las tropas serbobosnias  y otras muchos salvaron su vida porque lograron huir. Los soldados holandeses de la ONU, encargados de proteger la zona, no fueron capaces de impedir este genocidio. Esto es una grave responsabilidad de la comunidad internacional, aunque Holanda (en 2001) asumió su parte de responsabilidad. 

Sí, un genocidio a pesar de que Rusia haya vetado una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que calificaba esta limpieza étnica como un genocidio. Fue entre los días 11 y 13 de julio de 1995, ahora se han cumplido 20 años de esta masacre. 

Una anciana musulmana visita el cementerio en Potocaro. Srebrenica. EFE

Serbia ha tratado de prohibir la conmemoración de esta nefasta efemérides.




Aún no se han depurado responsabilidades, aún continúa el proceso de algunos participantes.

"En 2011 el Tribunal Internacional de Justicia para la exYugoslavia condenó a los generales croatas Ante Gotovina y Mladen Markac a 24 y 18 años de prisión respectivamente por crímenes contra la humanidad cometidos durante dicha operación, de los que fueron absueltos un año más tarde por la corte de apelación. Esta ha sido una de las resoluciones más controvertidas de la Corte Penal Internacional y las que han motivado la visión de que la justicia no era aplicada por igual para todos. Al llegar a Croacia desde la Haya, una multitud recibió a los generales como héroes" Raquel Montes Torralba en El País: 

FOTOGALERÍA DE LA MASACRE EN EL DIARIO CLARÍN (fotos verdaderamente escalofriantes)


Una de las fotos del Diario Clarín

DIVERSOS ARTÍCULOS SOBRE LA MATANZA DE SREBRENICA EN EL PAÍS

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