miércoles, 14 de junio de 2017

LA PLANIFICACIÓN EN LA URSS DE STALIN (II): PRIMER PLAN QUINQUENAL

Como no podía ser de otra forma si tenemos en cuenta el principal objetivo de la planificación marcado por Stalin, el Primer Plan Quinquenal (1928-32) apostó por la industrialización a la que se iba a dedicar la mayor parte de la inversión. Como objetivos inmediatos se marcaron el ahorro de materias primas, la reducción de gastos de producción para disminuir el coste de los productos.

Los objetivos del Plan se redactaron en dos variantes: básica y óptima. Muy pronto se abandonó la variante básica y, al año siguiente de ponerse en marcha, se tomó la determinación de cumplir el plan en cuatro años.

Respecto a la industria se atendió especialmente la pesada (78% de las inversiones con la producción de energía) por ser de la que más necesitada estaba la URSS. Se crearon 1.500 empresas. Al principio se recurrió especialmente a  técnicos extranjeros (de los EE.UU y Europa), pero rápidamente se formaron técnicos rusos. La maquinaria, en un primer momento,  fue importada. Se dio gran publicidad a los avances de la industria automovilística (en 1929, se firmó un contrato con la Ford de Detroit). Se pretendió también un  fuerte aumento en producción de fuentes de energía necesarias para el desarrollo industrial.


LA COLECTIVIZACIÓN DE LA AGRICULTURA

El desarrollo industrial exigía la supeditación de la agricultura a la industria. La agricultura debía aportar los capitales necesario para la industrialización, máxime teniendo en cuenta que no llegaban las inversiones exteriores.

La colectivización de la agricultura se llevó a cabo venciendo la hostilidad de los campesinos. Se hizo un gran despliegue propagandístico (como el cartel siguiente) para mostrar los efectos beneficiosos de la colectivización y animar a los campesinos a que se uniesen voluntariamente a ella.




Al comienzo sólo se exigía la colectivización de 1/5 de la población agrícola, se revisó en 1.929 tratando de conseguir la colectivización de la mayor cantidad posible.

RESISTENCIAS CAMPESINAS A LA COLECTIVIZACIÓN
"Todos los días nos mandan conferenciantes que nos piden nuestra adhesión a tal o cual koljós para una esclavitud eterna; pero nosotros no queremos cambiar nuestros buenos hábitos. Puede que sea esta una cabaña pobre, pero es la mía. Mi caballo quizá es un penco, pero me pertenece. Entre nosotros el que trabaja más tiene algo que comer. Estamos acostumbrados al trabajo. Pero nuestro gobierno cambia los precios cada día de manera arbitraria (...) No sabemos qué hacer, vivimos mal. Tampoco podríamos comer en el Koljós (...) Por eso pedimos que se renuncie a la creación de los Koljoses y nos dejen nuestras propiedades a los campesinos.
M. FAINSED: Smolensk en tiempos de Stalin.

Con la colectivización, el campo se acabó estructurando en koljós y sovjós.


Cartel de propaganda de los koljós
  • El koljós era una unidad de explotación colectiva (socialización de la propiedad de la tierra) en la que trabajan, en brigadas, los campesinos de una o varias aldeas. Los tipos y sistemas de cultivo, así como la distribución del trabajo y el reparto de los beneficios estaba en manos de la Asamblea del Koljós, reservándose el Estado el control de la comercialización de los productos, precios y planificación general. El Estado aportaba las máquinas, especialmente tractores (se vio como el alma de la socialización de la agricultura). Dentro del koljós, el campesino tenía derecho a vivienda propia con una parcela pequeña (0,5 ha, aproximadamente) y algún animal doméstico, los productos de esta propiedad privada podían venderse en el mercado koljosiano, pagando un impuesto sobre lo obtenido. El campesino ruso mostró un mayor interés por sus tierras que por las colectivas, así, mientras la propiedad privada suponía solamente un pequeño porcentaje del suelo cultivado en la URSS, proporcionaba el 70 % de la producción agropecuaria del país.
  • El Sovjós era una granja estatal en la que los campesinos trabajan por un sueldo, como otros funcionarios, sin derecho a tierras privadas. la extensión de los sovjós era mayor que la de los Koljós, variaba entre las 20.000 y 100.000 Has, con varios miles de trabajadores según los tipos y sistemas de cultivo. Esta forma predominó en las  tierrasde nueva colonización (Siberia).
Los campesinos rusos preferían los koljós a los sovjós (mas de acorde con los deseos del Estado), así lo demuestra el gráfico adjunto (Edit. Vicens Vives):



El acabar con los kulaks (campesinos ricos) permitió un gran avance socializador, muy rápido en la segunda mitad de 1929 y primeros meses de 1930: julio, 1.928 - 1,7 % socializado, julio, 1.929 - 3,7, enero, 1.930 - 21,0, marzo, 1.930 - 58,0



La represión contra los kulaks fue gigantesca. En un primer momento hubo bastante división respecto a qué hacer con ellos, no se tenía claro si integrarlos en los koljós (con el peligro que ello suponía de que se convirtieran en dirigentes) o dejarlos como unidades de producción autónomas. Desde 1929 ya se vieron como “enemigos” y se incitó a una ofensiva contra ellos, a la vez que se pretendía avanzar en una colectivización forzosa de la agricultura. Se vio claramente que, a la hora de recaudar grano, era más fácil presionar a los koljós que a los campesinos individuales para que entregaran el grano a las agencias oficiales. Desde comienzos de enero de 1930 se aprobó la liquidación de los kulaks como clase. Una auténtica lucha de clases. Muchos kulaks fueron expulsados de sus tierras y sus medios de producción fueron transferidos a los koljós, otros fueron deportados y abandonados a su suerte. Fueron acciones bastante desordenadas, dentro de un clima de delirio de colectivización.

El celo y la arbitrariedad en la aplicación de las normas trajeron una resistencia campesina que algunas regiones (por ejemplo en Ucrania) creó un clima de guerra civil. Muchos agricultores destruían sus cosechas y sacrificaban sus rebaños (gran desastre de la cabaña ganadera)


Elaboración propia

Los campesinos pobres que se resistieron a la colectivización fueron considerados como kulaks. La rápida acción contra los kulaks comenzó a inquietar a los otros campesinos que no veían con buenos ojos que los habitantes de las ciudades se hicieran con el timón del mundo agrario, además la represión a veces alcanzó al campesinado en general, no sólo a los kulaks.

Ante esta resistencia, Stalin llegó a declarar "El éxito nos vuelve la espalda" (marzo, 1930) y, por ello, decidió frenar temporalmente la colectivización. Algunos campesinos pudieron abandonar los koljós. Tal vez únicamente se pretendía que se realizase la siembra ya que muy pronto se reemprendió el movimiento colectivizador, eso sí, con más prudencia (por ejemplo se concedía ventajas a los que se integras en loskoljós), encontró menos resistencias:

Avance de las tierras colectivizadas: septiembre, 1.930 - 31 % , fin de 1.931 - 52,7 %, fin de 1.934 - 71,4 %, fin de 1.936 - 90 %, fin de 1.938 - 93,6 %, fin de 1.940 - 96,9%

Se comenzó a controlar la producción agraria (comisarios que actúan en el campo, control administrativo..), así en 1.930 se consiguió el aprovisionamiento de grano. El gobierno necesitaba seguir exportando productos agrarios para poder pagar los equipos industriales que se importaban. La agricultura siguió siendo el sector más débil de la economía soviética.
colectivizacion-agraria.jpg

e abordó la mecanización del campo. En un primer momento se pusieron en marcha centenares de Estaciones de Máquinas y Tractores repartidas por todo el país (MTS), coordinadas desde una oficina central en Moscú. La primera estación se creó en 1928.

LA COLECTIVIZACIÓN DE LA INDUSTRIA

Creó menos tensiones que la del campo. Las grandes unidades de producción no se habían desnacionalizado desde la época de la NEP. Tampoco se habían desnacionalizado los resortes financieros.

A los obreros se les recordó que el éxito de la industrialización y la ejecución del plan eran objetivos prioritarios aunque ello condenara la mejora en su nivel de vida. En suma, los obreros debían sacrificar sus intereses en aras de la ejecución del plan y de la realización del socialismo. Por ejemplo no estaba permitida la huelga y la disciplina laboral era férrea. A los sindicatos se les encomendó la concienciación de los obreros para cumplir esta tarea y asumir este papel (sobre todo a los obreros que procedían del campo).

COMERCIO INTERIOR

Se redujo considerablemente la cuota de realizada por los comerciantes privados: del 22,5 % de 1.928 al 5,6 % de 1.930. En 1.932 se prohibió este comercio.

RESULTADO

En el siguiente cuadro se refleja la evolución de la producción de algunas magnitudes durante el Primer Plan Quinquenal. No hay unanimidad entre diferentes autores a la hora de dar cifras concretas.



Fuente: Edit. Vicens Vives
Otra cosa es fijarnos si esta evolución cumplió con los objetivos fijados. 

Solamente se superaron las cuotas previstas en construcción de maquinaria (185%) y en la producción del petróleo (102%). No se alcanzó la producción de carbón (86%), acero (57%) y en la industria de lanas (34%). Tampoco se realizó el esfuerzo previsto en la red ferroviaria. 

Bajó mucho el nivel de vida. Se instauró el racionamiento que fue extendiéndose cada vez a más productos de primera necesidad: pan, cereales, azúcar... 

Paralelamente, se desarrollo un importante mercado negro.







Edit. Vicens Vives

El invierno de 1.932-3 fue de un hambre terrible, en buena parte causada por el Estado que retenía buena parte se las cosechas.  Los que después relataron aquel invierno, como Artur Koestler, hablaron de aldeas abandonadas, deportaciones masivas (240.000 familias), muchos muertos de hambre (algunos señalan la cifra de 10 millones de campesinos, Carr los fija entre 1 y 5 millones).  


El racionamiento se abandonó en 1.935. En general puede decirse que hasta finales de los años 30 no se superaron las cifras de producción agraria de antes de la colectivización. 

lunes, 12 de junio de 2017

LA PLANIFICACIÓN EN LA URSS DE STALIN (I): ASPECTOS GENERALES

La idea de una economía socializada y planificada había estado presente en las doctrinas marxistas, pero ni Marx ni sus inmediatos sucesores habían desarrollado con algún detalle cómo ponerla en marcha. El marxismo solo tenía ideas generales y vagas para la organización económica  cuando la revolución acabase con la sociedad burguesa como la socialización de los medios de producción o el fin de la explotación del hombre por el hombre. Es verdad que Engels había pensado que la economía estatal pudiera funcionar considerando todos los sectores como una gigantesca empresa con muchos compartimentos.

Ideas de planificación de la economía aparecieron en diversos Estados durante la Primera Guerra Mundial con el objetivo de subordinar toda la economía al triunfo en la guerra. Lenin admiró especialmente la planificación de la economía de guerra alemana.

Con la Revolución, salir de la Guerra Mundial y la Guerra Civil, los Bolcheviques no tuvieron mucho tiempo para abordar una planificación económica. Ya en 1919, el programa del Partido pedía, para la organización económica, “un único plan de Estado”. Se comenzaron a diseñar planes parciales, el más conocido el destinado a la electrificación del País (GOELRU, 1920). Desde esta fecha uno de los mayores defensores de la planificación fue Trotski.

En 1.921, se creó el GOSPLAN (Comisión de Planificación General del Estado), era un órgano técnico, de documentación y de consejo. El Gobierno fijaba las grandes directrices de la economía, el GOSPLAN elaboraba los proyectos y el gobierno, finalmente, debía aprobarlos. El GOSPLAN debía vigilar su desarrollo y proponer al gobierno las correcciones que consideraba necesarias.

Progresivamente se fueron elaborando otros planes parciales: 1.923 para la Metalurgia, 1.924 para los transportes, 1.925 para la agricultura... sin que se hiciera mucho por coordinarlos. A la vez, el Estado urgía al GOSPLAN para que elaborase un plan general a medio plazo (5-10 años). 

"El humo de las chimeneas es el
aliento de la Rusia soviética".
 Imagen tomada de Wikipedia
Desde la “crisis de las tijeras” en la época de la NEP (comentada en otra entrada de este Blog), el Estado había comenzado a intervenir más activamente en la economía. En 1.926, en la XV Conferencia del Partido, se pidió un control sistemático de la actividad industrial y se propuso la necesidad de superar a los países más avanzados en el plano industrial en un breve período histórico. De todas formas, dentro del Partido, surgieron ideas discrepantes entre los partidarios de avanzar en la industrialización y los que querían retrasar su ritmo (Rikov, Bujarin, Tomski...). 

Con la Planificación, Stalin abandonó la NEP y adoptó muchos de los criterios económicos defendidos anteriormente por la oposición de izquierdas, así que los pudo adoptar únicamente cuando se desembarazó de sus opositores.

El objetivo principal de la planificación, como se puede leer en el siguiente texto, era hacer de la URSS un país industrial potente con una economía totalmente socializada.

OPINIÓN DE STALIN SOBRE LOS PLANES QUINQUENALES
La tarea principal del plan quinquenal consistía en hacer pasar a nuestro país, con su técnica atrasada, a veces medieval, a la vía de una tecnología nueva, moderna. La tarea esencial del plan quinquenal estribaba en transformar la URSS de país agrario y débil, que depende de los caprichos de los países capitalistas, en un país industrial y potente, libre e independiente (...)
La tarea esencial del plan quinquenal consistía en transformar la URSS en un país industrial, en eliminar por completo los elementos capitalistas, en ampliar el frente de las formas socialistas de economía y en crear una base económica para la supresión de las clases en la URSS, para la construcción de una sociedad socialista (...).
La tarea del plan quinquenal consistía en hacer pasar la pequeña propiedad rural fragmentada a la gran economía colectivizada, asegurar por ella la base económica del socialismo en el campo y liquidar así la posibilidad de restauración del capitalismo en la URSS (...).
Todo ello ha conseguido de hecho que los elementos capitalistas hayan sido eliminados de la industria definitiva e irreversiblemente, por lo que la industria socialista se ha convertido en la única forma de industria de la URSS.
Todo esto ha conseguido que al final del cuarto año del quinquenio hayamos logrado cumplir el programa de conjunto de la producción industrial establecido hace cinco años en un 93,7 %, aumentando así el volumen de la producción industrial en más de triple en relación al nivel de antes de la guerra y más del doble en relación al nivel de 1928.
 JOSÉ STALIN, Doctrina de la URSS. París. Flamarion, 1938.

La planificación se hizo a dos niveles:
  • Inferior, dentro de las fábricas. Cada unidad de producción hacia cálculos de lo que necesitaba y lo que podía producir.
  • Superior. Se coordinaban los informes del eslabón inferior y el Gosplan decidía lo que, globalmente, debía producirse y las cantidades, la distribución, la acumulación de capital, los salarios, los precios, la educación...
El sistema era muy complejo. Los mecanismos de control y rectificación exigieron una abundante burocracia.

Se adoptó el período quinquenal por diversos motivos:
  • Eliminar la incertidumbre propia de la agricultura, tratando de buscar un plazo en el que se equilibrasen las buenas y las malas cosechas.
  • Parecía el plazo ideal para que las inversiones industriales diesen sus frutos.
Características de los Planes Quinquenales:
  • Tenían carácter obligatorio.
  • Eran generales, abarcaban todos los sectores de la vida económica.
  • Suponían la eliminación total del sector privado.
  • El mercado como regulador era sustituido por órganos centrales de gestión.

Desde el primer momento se identificaron planificación e industrialización. 

Se abandonó definitivamente la NEP

viernes, 9 de junio de 2017

"ARDE EL DESIERTO", LA GUERRA DE IFNI-SAHARA 1957-8

PASTRANA PIÑERO, J.: “Arde el desierto” (1957: la guerra de Ifni-Sahara y la lucha por el poder en Marruecos). Edit. Nowtilus. Madrid, 2017

La guerra de Ifni-Sahara fue el último conflicto colonial de envergadura en el que participaron las Fuerzas Armadas Españolas y, sin embargo, debido a la censura oficial, pasó muy desapercibida para la sociedad española de la época por lo que algunos la han bautizado como “la guerra ignorada”. Un conflicto enmarcado en los movimientos descolonización de las colonias europeas en África en el que se mezclan otros factores como el juego de las potencias en el contexto de la Guerra Fría, razones de prestigio, intereses económicos...

El autor, experto en temas militares, no se limita a una exposición del desarrollo del conflicto sino que aborda también las causas y antecedentes del mismo, la política interna de España y Marruecos que ayuda a comprender las actuaciones y vaivenes de cada momento, las decisiones y responsabilidades (muchas veces sorprendentes, por no decir incomprensibles) de los políticos el mando militar españoles, la aparición del movimiento para la formación del Gran Marruecos que no duda en acudir a la lucha armada para conseguir sus objetivos, la posición de Estados Unidos, el comportamiento de la población civil de Ifni y el Sahara, las posibilidades de explotación económica, etc. El resultado es una historia global del conflicto.

Un tema destacado a lo largo de todo el texto es la situación de las tropas españolas en la zona, muy reducidas para la tarea que debían realizar (Madrid desoía sistemáticamente las peticiones de refuerzos), con armamento obsoleto y no siempre adecuado para el desempeño de las misiones asignadas. Muchas deficiencias que, a veces, llegan a lo estrambótico como la falta de agua y alimento básico en  ocasiones, indumentaria y calzado inadecuado,  escasos vehículos, enormes dificultades de la Armada para transportar hombres y suministros (curiosamente muchos de los productos recogidos en la campaña de Navidad del 57 para mandar a las tropas no pudieron llegar a su destino por falta de capacidad de transporte),  falta de aparatos de comunicación tierra-aire que hizo que a veces aviones lanzaran bombas contra su propia tropa, etc. La situación del Ejército era un reflejo de la pobreza de España. Respecto a las tropas indígenas enroladas en el Ejército, los mandos siempre recelaron de su lealtad, máxime cuando desde 1956 hubo muchas deserciones tanto por convicción como por miedo a represalias del Ejército de Liberación.

En varios momentos del texto se pone de relieve la incomprensible política seguida por España. Algunos ejemplos. No se entiende muy bien que el carácter francófobo de algunos (como el comisario García Valiño) les llevase a alentar y apoyar las acciones del Ejército de Liberación contra Francia cuando ese mismo Ejército de Liberación se iba a volver muy pronto contra España. La política española no pudo ser más equivocada. Desde Madrid, confiando en la actividad diplomática, no se autorizaban operaciones de fuerza contra estos grupos armados que se desplegaban en territorio de Ifni y Sahara. Francia protestó en repetidas ocasiones contra esta pasividad y tolerancia españolas. Destaca también el hecho de que en varios momentos no se aceptase la ayuda francesa y se fuera reticente a una cooperación en profundidad con el país vecino (cuyo interés era conservar Mauritania). Se demostró que no se podía acabar con los guerrilleros del Ejército de Liberación hasta que esta no se produjo esta colaboración en profundidad. España, que hizo esfuerzos por atraerse a la población civil, no comprendió que en gran parte de ella predominaba la lealtad hacia Marruecos.  Desde el gobierno de Madrid, para defender la tradicional amistad hispano-árabe, se llegó a culpar al comunismo internacional de apoyar a los grupos armadas cosa que no se puede demostrar.

El autor va a dedicar un espacio a explicar la presencia francesa (Argelia, Túnez, Senegal) y española en la zona (en el s. XV se estableció una pequeña fortificación, Santa Cruz de la Mar Pequeña, que posteriormente se identificó como Ifni), el reparto de Marruecos entre Francia y España desde un primer intento en 1904 hasta acabar en sendos protectorados en 1912 y la ocupación efectiva de España de su territorio que no se hizo efectivo hasta 1934 tras haber sufrido algunos clamorosos fracasos como el desastre de Annual.

La antesala de la guerra fue la independencia de Marruecos que planteó abiertamente por primera vez un nuevo grupo, Istiqlal, en un manifiesto aparecido el  11 de enero de 1944. No era buen momento, Estados Unidos, en plena preparación del desembarco de Normandía, no lo podía apoyar explícitamente. Acabada la Guerra, Francia decidió mantener su imperio colonial en África e Indochina, así que decidió reprimir cualquier movimiento independentista lo que provocó una espiral de violencia ante la que Francia actuó con contundencia, por ejemplo llegó a detener y deportar a Madagascar al sultán Mohammed V (1953). España, en su Protectorado, también reprimió cualquier expresión del nacionalismo. El Istiqlal comenzó a defender la idea del Gran Marruecos que caló con fuerza en la población marroquí, suponía el enfrentamiento con Francia que dominada Mauritania y con España que estaba en Ifni, el Sahara y el denominado Protectorado Sur. Mohammed V no apoyaba esta idea, pero tuvo que mostrar aquiescencia para no perder apoyos y quizá su trono.

En 1954, año en que comenzó una escalada insurreccional en Argelia  y las tropas francesa se rindieron en Dien Bien Phu, Francia comenzó a plantearse conceder la independencia a Marruecos lo que hizo al año siguiente. A Franco le quedaba la resistencia a ultranza o la negociación con Mohammed V, eligió esta segunda opción. El 4 de abril de 1956, Mohammed V llegó a España para negociar, volvió a Marruecos con la independencia en el bolsillo.

Mapa tomado de www.ashva.es que ayuda a situar los territorios. En la obra 
se insertan varios mapas y croquis

El 21 de agosto de 1957 llegó la primera reclamación de Marruecos de los territorios del Protectorado Sur e Ifni. Algunas zonas del Protectorado Sur (zona de Tarfaya) debían ser devueltas a Marruecos según los tratados de independencia. El problema era Ifni. Marruecos presentó oficialmente esta reclamación en la ONU.

Tras todos estos antecedentes, “Arde el desierto” pasa a centrase en la guerra “no declarada” que comenzó en 1957. España había comprendido que si quería mantener los territorios debía hacerlo militarmente. Se explican con detalle las acciones militares llevadas a cabo en Ifni durante los últimos meses de 1957 y primeros de 1958: la fracasada expedición de la columna Ortiz de Zárate para acudir en socorro del puesto de Telata, el intento de tomar Sidi Ifni por el Ejército de Liberación el 23 de noviembre, las Operaciones especiales para intentar socorrer o recuperar puestos perdidos en el interior del territorio (Operación Pañuelo, Operación Netol, Operación Gento..), el establecimiento de un perímetro defensivo de dos zonas en Sidi Ifni ante los movimientos de fuerza del Ejército de Liberación y operaciones para su defensa en enero y febrero de 1958 (Operación Diana, Operación Siroco, Operación Pegaso).

En el Sahara, se habían abandonado los puestos del interior y las tropas se concentraron en cuatro ciudades costeras y en un pequeño destacamento en cabo Bojador. Madrid quería defender el Sahara a toda costa debido a las perspectivas de la explotación de fosfatos. La situación era preocupante.  El 11 de enero el Ejército de Liberación atacó el perímetro de El Aaiún a lo que se respondió con una ofensiva a cargo de la XIII Bandera de la Legión que finalizó con un descalabro de los legionarios (masacre de Edchera).

El 14 de enero de 1958,  mandos militares franceses y españoles se reunieron en Las Palmas de para diseñar una operación destinada a aniquilar al Ejército de Liberación en el Sahara (los españoles la denominaron Operación Teide). Era el irremediable cambio de actitud de España. Su inicio se fijó para el 6 de febrero, aunque España pidió retrasarla cuatro días. Tras los rápidos avances de España y Francia, en una semana el Ejército de Liberación del norte del Sahara había dejado de existir. En una segunda fase de la Operación se acabó con el Ejército de Liberación en la zona sur del Sahara, la mayor parte de los guerrilleros murieron o cayeron prisioneros. La autoridad española estaba restablecida en el Sahara y Francia podía centrarse en Argelia. El 30 de junio de 1958 los grupos armados del Ejército de Liberación hicieron público un alto el fuego. La guerra había terminado. 

Tras los acuerdos hispano-marroquíes de Cintra, el 20 de abril de 1959 se anunció la retrocesión a Marruecos del cabo Yuby (norte del Sahara). El 26 de febrero de 1961 murió Mohammed V y le sucedió su hijo Hassan II más agresivo en su propósito de conseguir el Gran Marruecos. En los primeros meses de su reinado hubo varios incidentes con España y, paralelamente, cada día era mayor la presión internacional sobre España. En 1966, la ONU aprobó la resolución de la descolonización de Ifni y el Sahara, hecho que aprovechó Marruecos para pedir una negociación bilateral. El 4 de enero de 1969 se firmó el Tratado de Fez, España traspasaría la soberanía de Ifni a Marruecos el 30 de junio.

Estas retrocesiones sentaron mal en amplios círculos españoles, en especial dentro del estamento militar. El autor hace un repaso a las diversas interpretaciones del acuerdo de Sintra y recoge varias hipótesis de por qué España entregó Ifni, un territorio que diez años antes había defendido con las armas.

La guerra había costado a España 944 bajas (205 muertos, 573 heridos y 166 desaparecidos). Siempre hay discrepancias en el manejo de cifras de esta naturaleza. Más problemático es cuantificar las bajas del Ejército de Liberación que el autor concreta en 891 (519 muertos, 76 heridos y 296 desaparecidos)
Una obra brillante, rigurosa, bien documentada, que ofrece, de manera ordenada y clara, una visión global del conflicto. Intercala muchos documentos (fragmentos de disposiciones oficiales, órdenes, discursos, testimonios y opiniones de protagonistas….) y una buena colección de mapas que ayudan a situar los hechos descritos. Y una amplia bibliografía incluyendo fuentes documentales y orales.

Ficha de la obra en la Web de la editorial (sinopsis, datos del autor, argumentos de venta, fragmento de lectura):


miércoles, 7 de junio de 2017

HACE MEDIO SIGLO DE LA GUERRA DE LOS SEIS DÍAS


Pocos conflictos tan cortos han tenido consecuencias tan grandes y duraderas.
Hace medio siglo, entre el 5 y el 10 de junio de 1967, Israel se enfrentó en tres frentes a los ejércitos de Egipto, Siria y Jordania propinándoles una derrota fulminante.... seguir leyendo el artículo


Mapa



































DE ESTA GUERRA ESCRIBÍ HACE TIEMPO EN OTRA ENTRADA DE ESTE BLOG:
http://blogdelaclasedehistoria.blogspot.com.es/2014/07/conflicto-arabe-israeli-vii-la-guerra.html 

viernes, 2 de junio de 2017

LA CONSTITUCIÓN DE 1936 DE LA URSS

En diciembre de 1936, en el Congreso Extraordinario de los Soviets, se aprobó una nueva constitución para la URSS, la de Stalin. Estuvo en vigor hasta 1977.


Edit. Vicens Vives
Una síntesis de su contenido:
  • Estado federal compuesto por 11 Repúblicas: Armenia, Azerbaiyán, Bielorrusia, Georgia, Kazajstán, Kirguizia, Rusia, Tdzhikistán, Turkmenistán, Ucrania y Uzbekistán (estas once repúblicas sobrevivieron hasta 1991). En los años 40 se agregaron las tres Repúblicas Bálticas y Moldavia.
  • Menciona la "democracia soviética" dejando la antigua fórmula de "dictadura del proletariado".
  • Garantiza las libertades del individuo siempre que sean conformes a los intereses del socialismo y del proletariado. Entre estas libertades estaban las comunes de las democracias occidentales y, además, derechos al trabajo, al ocio, al descanso, a la educación, a la vivienda,  a la estabilidad económica, a una vejez cómoda...
  • La base política del sistema era el Partido Comunista y los Soviets elegidos por sufragio universal directo y secreto de todos los ciudadanos mayores de 18 años. 
  • El Congreso de los Soviets se transformó en el Soviet Supremo  de la URSS compuesto por dos Cámaras: El Soviet de la Unión y el Soviet de las Nacionalidades.
  • El Presidium del Soviet Supremo, elegido por las dos Cámaras, en sesión conjunta, ejerce el poder de Soviet Supremo entre sesiones. Su presidente es el jefe del Estado.
  • El Consejo de Ministros es el poder ejecutivo. Los ministros son responsables ante el Soviet Supremo.
  • Solamente los miembros del Partido Comunista podían desempeñar altos cargos.

STALIN. DISCURSO EN LA PRESENTACIÓN DE LA CONSTITUCIÓN DE 1936.

“Como veis, la clase obrera de la URSS es una clase obrera completamente nueva, desprovista de la explotación, como jamás se ha conocido en la historia de la humanidad. (...) La base de la nueva Constitución está en el sostenimiento de los principios del socialismo, y por tanto de la socialización de la tierra, las fábricas y todos los elementos de la producción, de la desaparición de las clases explotadas. También figura la liquidación de la misera y el lujo; desaparición de las huelgas, establecimiento del trabajo como obligación y deber y el bienestar de todo ciudadano apto para el trabajo, según la fórmula “quien no trabaja no come”. Se establece el derecho al trabajo; es decir todo ciudadano tendrá garantizado el trabajo, el descanso, la instrucción, etc. Parte nuestra Constitución del hecho de la no existencia de clases antagónicas.”

jueves, 1 de junio de 2017

LA DICTADURA DE STALIN (III): LAS PURGAS

Caricatura de las Purgas
Desde 1930 comenzaron a aparecer algunas discrepancias en el Partido especialmente por los distintos puntos de vista sobre la puesta en marcha de la planificación, sobre su intensidad y ritmos. También preocupó a Stalin la real o posible infiltración de algunos Trotski que alentaran la oposición interior. Para atajar estas discrepancias, Stalin recurrió a la represión que conocemos con el nombre genérico de las Purgas. 

Algunos autores han destacado que Stalin decidió las purgas ante la creencia de la amenaza no solo de la oposición interior, sino también de un peligro exterior: invasión de la URSS por países como Alemania o Japón. Había que evitar la oposición y cohesionar el país para el caso de que estallase una guerra. 

También se han señalado otras  razones como el deseo de  renovar los cuadros dirigentes por otros totalmente fieles a Stalin o como una manera de acallar el malestar ocasionado por los resultados del II Plan Quinquenal.

Para justificar esta limpieza política se recurrió a sacralizar la vida revolucionaria hasta unos niveles excesivos. Señala Elorza que las relaciones sacralizadas combinadas con la concepción militar de los conflictos lleva a una represión inquisitorial. Se acabó empleando todo tipo de medios coercitivos contra toda discrepancia en la sociedad o en el Partido, había que exterminar a los que se oponían a la victoria histórica del proletariado. El resultado un régimen de terror: inseguridad jurídica, delaciones, traiciones...



“Una limpieza política inédita en la moderna historia europea por su carácter sistemático y masivo” (R. NÚÑEZ FLORENCIO).


Las purgas afectaron a varios miles de personas, afectaron a un amplio abanico social, desde militantes del Partido a simples ciudadanos pasando por funcionarios, militares, kulaks, algunas étnias, etc.

Momentos más señalados de las Purgas:
  • En 1.933, se purgó el Partido,  fueron expulsados 1/3 de sus miembros. 
  • Stalin ante el cadáver de Kirov
  • En 1.934 asesinaron a Kirov, amigo de Stalin, viejo revolucionario y, en el momento, uno de los líderes de la oposición de derechas. Había sido elegido miembro del Secretariado del Partido y desde 1.930 se había opuesto a la dirección hegemónica. Fue asesinado en su despacho probablemente por un agente de la policía de Stalin. El hecho fue aprovechado por Stalin para desatar una represión contra la oposición, se presentó como el hombre afligido al que habían asesinado a un gran amigo.
  • En 1936, Gorki  desapareció en condiciones misteriosas.
  • Este mismo año (1936, el del inicio de la "Gran Purga") se celebró, en Moscú, el "Proceso de los 16" tras el que fueron fusilados Zinoviev, Kamenev, Tomski, Smirnov  y otros de la vieja guardia bolchevique. Todos, bajo torturas, admitieron acusaciones grotescas: traición, colaboración con la Gestapo, conspiración contra Stalin, haber participado en el asesinato de Kirov, ser seguidores de Troski...
“Yo, Kamnev, junto a Zinoviev y Trotsky, organicé y dirigí esta conspiración. ¿Mis motivos? Me convencí de que el Partido, la política de Stalin, tenía éxito e iba a triunfar. Nosotros, la oposición, contábamos con una división del Partido, pero esta esperanza era infundada (…) actuamos por odio y afán de poder” (Discurso de Kamenev durante su proceso).

“Soy culpable de haber sido el organizador, siguiendo a Trotsky, de ese grupo cuyo objetivo era el asesinato de Stalin. Fui el principal organizador del asesinato de Kirov. El Partido vio hacia dónde nos dirigíamos y nos avisó, Stalin nos avisó múltiples veces, pero no hicimos caso de sus advertencias. Nos unimos en alianza con Trotsky” (Discurso de Zinoviev durante su proceso).

  • En 1.937 desaparecieron varios revolucionarios de 1.917. En enero se celebró el "Proceso de los 17" (Piatakov, Radek..), de ellos 13 fueron ejecutados y 4 fueron encarcelados. 
  • En marzo de 1937, se inició la depuración del ejército, se condenó a muerte a héroes de la Guerra Civil (como Tujachvski) y otros siete generales, acusados de trotskismo y de conspiración en convivencia con alemanes y japoneses. El número de jefes y oficiales del ejército que fueron arrestados fue muy elevado.
  • En 1.938 tuvo lugar el "Proceso de los 21" que afectó principalmente al sector derechista del Bolchevismo (Rikov, Bujarin,...) acusados de querer reconstruir el capitalismo y de conspirar con Trostki y Bujarin. Paradójicamente fue detenido G. Yagoda el que llevó a cabo las primeras detenciones al inicio de las purgas. Fueron ejecutados.
  • En 1938, el Partido fue nuevamente depurado, muchos de sus militantes fueron enviados a Siberia o expulsados. De 3,5 millones de miembros pasó a 1,9.
  • Habría que añadir los desaparecidos y los muertos en inexplicables accidentes, los sospechosos suicidios, etc.

H. ARENT SOBRE LOS PROCESOS DE MOSCÚ 
“Los procesos de Moscú contra la vieja guardia bolchevique y los jefes del Ejército Rojo fueron clásicos ejemplo de castigo por delitos posibles. Tras las fantásticas e inventadas acusaciones se puede detectar fácilmente el siguiente cálculo lógico: la evolución de la Unión Soviética podía conducir a una crisis; una crisis podía conducir al derrocamiento de la dictadura de Stalin; ello podía debilitar la fuerza militar del país y producir posiblemente una situación en la que un nuevo gobierno tendría que firmar una tregua o incluso concluir una alianza con Hitler. Tras lo cual Stalin procedió a declarar que existía un complot para el derrocamiento del gobierno”

También se purgó a dirigentes de empresas que no cumplieron con  los objetivos asignados en la planificación. Muchos de estos dirigentes no hacían innovaciones por miedo a que salieran mal.

Cientos de miles de ciudadanos rusos fueron detenidos, interrogados y torturados por la NKVD.   Muchos ciudadanos colaboraron con este estado policíaco: denuncias, delaciones... Por supuesto que los detenidos carecían de garantías legales, la mayoría de las veces no sabían por qué les había detenido ni de qué eran acusados (el terror de la inseguridad). Los familiares callaban por miedo a que fueran detenidos otros miembros de la familia. Muchos fueron ejecutados y varios miles fueron enviados a campos de concentración (GULAGS), la mayoría ubicados en Siberia, donde fueron sometidos, en condiciones infrahumanas, a trabajos forzados.





Resultado de imagen de los gulag


Algunos fueron borrados incluso de los documentos gráficos como Yezhov



En 1.939 el Partido anunció el abandono de las Purgas. Aunque podemos considerar el broche final de las mismas el asesinato de Trotski en México (1.940). Más de un millón de personas habían sido víctimas de la gran oleada de represión desde 1936.

Tras las Purgas, aparecieron hombres nuevos en la política, todos fieles a Stalin: Molotov, Krutchev, Malenkov, Beria... De los 1966 delegados asistentes al XVII Congreso del Partido en 1934, sólo 58 acudieron a la siguiente cita en 1939. De los 139 miembros del Comité Central del Partido elegidos en 1934, fueron detenidos 110 y, de ellos, ejecutados 98 antes de 1939.

Las Purgas llegaron a otros países; por ejemplo, en España tuvieron su reflejo en la aniquilación del POUM y de los Anarquistas en plena Guerra Civil.


lunes, 29 de mayo de 2017

LA DICTADURA DE STALIN (II): EL CULTO A LA PERSONALIDAD

Fue Nikita Jruschov quien en 1956, tras la muerte de Stalin, utilizó por primera vez la expresión "culto a la personalidad", para acusar al dictador de practicar esta política.

Stalin era presentado a la población como un dios, superando a la imagen de los zares. Era un padre que solo se preocupaba y desvivía por el bien y la felicidad de sus hijos que le debían admiración, respeto y obediencia. Era el gran timonel que conducía con mano firme la nave a buen puerto, era el salvador de la patria. 














El culto a la personalidad implicaba:
  • La adulación sin límites a la persona de Stalin, el líder brillante.
  • Creer en la infalibilidad del líder.
  • La identificación de Stalin con la patria, cualquier ataque (crítica o conato de oposición) a su persona era considerado un ultraje a la patria.
  • Gran protagonismo de Stalin en la propaganda y medios oficiales, siempre en primer término, destacando en posición y tamaño del resto de las personas que le acompañan, siempre el centro total de atención, su nombre se escribía siempre con letras mayúsculas o más grandes, muchas veces rodeados de jóvenes o niños que le miraban o aplaudían con devoción... 





“¡Oh, Gran Stalin!
Nuestro amor, nuestra fidelidad, nuestra fuerza, nuestro corazón, nuestro heroísmo, nuestra vida. Todo es tuyo, cógelos, ¡Oh, Gran Stalin! Todo te pertenece, ¡Oh, líder de la patria! Ordena a tus hijos, son capaces de desplazarse en el aire y en la tierra, en el agua y en la estratosfera. Los seres humanos de todas las épocas y de todas las naciones dirán que tu nombre es el
más glorioso, el más fuerte, el más sabio, el más bello de todos.”
Gaceta Roja de Leningrado (San Petersburgo), 1935

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