viernes, 29 de enero de 2016

LAS REVOLUCIONES MEDITERRÁNEAS DE 1820


REVOLUCIONES MEDITERRÁNEAS DE 1820: RASGOS COMUNES

En 1820, en varios países del entorno mediterráneo (Portugal, España, Piamonte, Nápoles, Grecia) estallaron movimientos revolucionarios que tuvieron una serie de rasgos comunes:
  • Su modelo fue la Constitución española de 1812.
  • Las constituciones que lograron aprobar los revolucionarios no duraron mucho.
  • Los levantamientos, salvo en el caso de Grecia, no brotaron del pueblo.
  • Tuvieron gran protagonismo las sociedades secretas formadas por oficiales del ejército, funcionarios, intelectuales, comerciantes... etc. Estas sociedades fueron los Carbonarios en Italia, la Masonería en España, Filike Hetairia en Grecia...
  • El desenlace de los acontecimiento y el futuro de los movimientos revolucionarios dependió siempre de la intervención de las grandes potencias




ESPAÑA


R. de Riego
El caso de España reproduce bien los pasos de la mayoría de estos movimientos revolucionarios: triunfo de un pronunciamiento, etapa de gobierno liberal, conspiración de los absolutistas que acuden a las potencias conservadoras (Santa Alianza, Quíntuple Alianza) que acuerdan su intervención para acabar con el foco revolucionario, vuelta al absolutismo y represión contra los liberales.

En 1820, en Cabezas de San Juan, triunfó el pronunciamiento de R. de Riego con un ejército que estaba a punto de embarcar para América con el objetivo de sofocar los movimientos independentistas que había brotado allí. Riego proclamó la vigencia de la Constitución de Cádiz.



"España está viviendo a merced de un poder arbitrario y absoluto, ejercido sin el menor respeto a las leyes fundamentales de la Nación. El Rey, que debe su trono a cuantos lucharon en la Guerra de la Independencia, no ha jurado, sin embargo, la Constitución, pacto entre el Monarca y el pueblo, cimiento y encarnación de toda Nación moderna. La Constitución española, justa y liberal, ha sido elaborada en Cádiz, entre sangre y sufrimiento. Mas el Rey no la ha jurado y es necesario, para que España se salve, que el Rey jure y respete esa Constitución de 1812, afirmación legítima y civil de los derechos y deberes de los españoles, de todos los españoles, desde el Rey al último labrador (...)

Sí, sí, soldados; la Constitución. ¡Viva la Constitución!"

Proclama con la que arengó Riego a sus tropas, al parecer redactada por Alcalá Galiano



Itinerario seguido por las tropas de Riego y otros focos revolucionarios en 1820.
Fuente: Wikipedia


Cuando la sublevación de Riego parecía no prosperar en Andalucía, el levantamiento triunfó en otros lugares: La Coruña y resto de Galicia, Oviedo, Murcia, Zaragoza, Pamplona, Barcelona, Madrid.. (ver mapa). Fernando VII, muy a su pesar, tuvo que jurar la Constitución de 1812. Se inició el conocido como Trienio Liberal.

(...) Marchemos francamente, y yo el primero, por la senda constitucional; y mostrando á la Europa un modelo de sabiduría, orden y perfecta moderacion en una crisis que en otras naciones ha sido acompañada de lágrimas y desgracias, hagamos admirar y reverenciar el nombre Español, al mismo tiempo que labramos para siglos nuestra felicidad y nuestra gloria. Palacio de Madrid 10 de Marzo de 1820. 
Líneas finales del juramento de la Constitución por Fernando VII





Proclamación de la Constitución de 1812 en Madrid


Las Cortes inician su andadura con el propósito de acabar la labor inconclusa de la etapa de 1812. El régimen se puede calificar de un sistema de cogestión monárquico-parlamentaria (Artola). Fernando VII utiliza todos los recursos constitucionales (sobre todo el derecho a veto) para frenar las reformas; mientras tanto, sólo aspira a derribar el régimen contando con apoyos en el interior (acciones violentas de antiguos guerrilleros absolutistas, políticos absolutistas, clero) y en el exterior (La Junta de Bayona formada por militares y aristócratas exiliados presiona a la Europa conservadora para que articule la intervención en España). Esta actuación de Fernando VII logró dividir a los liberales:
  • Los Moderados o Doceañistas ven la participación real en el proceso reformista como indispensable. Son partidarios de un gobierno fuerte defensor de la propiedad y el orden social y de limitar ciertas libertades como la de prensa. Están en el poder los dos primeros años.
  • Los Exaltados  se oponen a la participación del Rey en el proceso reformista, creen que  sólo debe tener poder ejecutivo. Proponen medidas radicales destinadas a acabar con los restos de Antiguo Régimen, control del ejecutivo por las Cortes, libertades más amplias... 
Reunión de las Cortes durante el Trienio Liberal
Las Cortes, especialmente desde 1.822, desarrollaron una gran actividad legislativa:
  • Supresión privilegios y señoríos.
  • Abolición mayorazgos.
  • Venta de tierras de conventos de menos de 24 frailes.
  • Prohibición de adquirir tierras a las instituciones religiosas.
  • Reducción del diezmo a la mitad.
  • Abolición Inquisición y la Compañía de Jesús.
  • Se aprueba un Reglamento General de Instrucción Pública que defiende la centralización y secularización del sistema educativo.
  • Restablecimiento de la Milicia Nacional, a imitación francesa, para dotar al régimen de una fuerza distinta de la del ejército. En teoría debiera estar compuesta por milicias de voluntarios comunales, pero en la práctica dependió mucho del ejército.
  • Reforma del Ejército que se subordina al poder civil.
Se va organizando una oposición realista, alimentada especialmente por el clero. Surgen partidas realistas en muchos lugares cuyo objdetivo es acabar con el orden constitucional: Pola de Lena, Talavera, Galicia (donde fueron detenidos 44 individuos, 28 de ellos curas), Burgos (donde hubo ejecuciones por rebelión armada), Cataluña (con líderes como Costa, Romagosa, Bussons, Coll, Antón, Antonio Marañón... los tres últimos fueron curas), País Vasco (Quesada, Santos Ladrón, Eraso, Gorostidi, Lusarreta, cura Merino, Tomás de Zumalacárregui....). El rey gasta enormes cantidades en alimentar estos movimientos. Según Comellas, hubo más de 100 alzamientos. Tal vez la más importante iniciativa de los absolutistas fue la rebelión de la Guardia Real que protagonizó un asalto a la Corte que fue rechazado por la ilicia nacional (7 de julio de 1822). Este hecho propició la sustitución de los Moderados por los Exaltados en el gobierno.

La oposición realista formó la Regencia de Urgell (1.822) que justificaba la toma de la soberanía ante la "cautividad moral" a que estaba sometido Fernando VII por los liberales. Su objetivo era promover la vuelta al absolutismo y presionar a las Potencias Europeas para que interviniesen en España. La presidió Mataflorida que declaró ser autorizado  por el Rey, aunque tal vez nunca contó de forma expresa con este apoyo. 

Las Potencias de la Santa Alianza y Quíntuple Alianza, ante la petición de Fernando VII, en el Congreso de Verona (1822) decidieron intervenir en España. Lo hizo Francia que, en nombre de las Potencias, envió un ejército de 132.000 hombres, conocido como los "Cien mil hijos de San Luis" (también como "Ejército de la Fe"). Con las tropas francesas llegaron partidas de absolutistas que, ante la presión liberal, se habían refugiado en Francia. Las tropas francesas entraron rápidamente en Madrid sin ser contestados por el pueblo como en 1808. Las Cortes y el Gobierno, llevándose al Rey, se trasladaron a Sevilla y luego a Cádiz donde se rindieron, sin prestar resistencia, a los franceses. No se produjo la resistencia popular que esperaban los liberales. 





Fuente: Artehistoria

Fernando VII abolió la Constitución y la obra del Trienio. Volvió el Absolutismo y con él una feroz represión sobre los liberales: se inició el período conocido como la "decada ominosa"



ARTEHISTORIA

EJECUCIÓN DE RIEGO
El 17 de noviembre de 1823, Riego fue conducido al patíbulo en un serón y tirado por un pollino. Durante el recorrido hasta el lugar de ejecución (Plaza de la Cebada de Madrid) fue insultado, vejado, escupido, etc., y lo mismo durante su ahorcamiento al que acudió una multitud de curiosos. 

Era la misma gente que pocos meses antes lo había aclamado y  gritando contra el Rey el “¡Trágala perro”!  en referencia a su obligado juramento de la Constitución:
“Desde los niños
hasta los viejos,
todos repiten:
trágala, perro…
Trágala, trágala,
trágala, perro.
O ley o muerte
y viva Riego”.




PORTUGAL



Juan VI de Portugal
Juan VI

En 1820 se sublevó el ejército en Oporto, alentado por lo sucedido en España. La sublevación se extendió a otros lugares, entre ellos Lisboa. Tras el triunfo del levantamiento, se reunieron cortes constituyentes que iniciaron los trabajos para elaborar una constitución; ésta, de carácter radical, entraría en vigor en 1822. En 1821, los liberales llamaron a Juan VI (refugiado en Brasil) para que volviese a hacerse cargo de la corona.

La revolución pasó a Brasil donde, en 1822, fue proclamada la independencia del País bajo el emperador Don Pedro (era el heredero de la corona portuguesa refugiado en este país a raíz de la invasión napoleónica de Portugal) En 1825, Juan VI tuvo que reconocer la independencia Brasileña.

En Portugal, el año 1823, el partido absolutista se logró imponer al rey Juan VI, así hasta que en 1826 la intervención inglesa impuso una nueva constitución similar a la Carta Otorgada Francesa de 1814. Este régimen semiliberal fracasó cuando los ingleses dejaron de apoyarlo. 

Juan VI murió en 1826 (tal vez envenenado), dejando a la infanta Isabel como regente. El heredero debía ser Pedro, el emperador de Brasil, pero éste abdicó de sus derechos en su hija María que era menor de edad, por lo que  encargó de la regencia a su hermano Miguel. Éste, que no aceptaba perder el poder absolutista, dio un golpe de Estado, expulsó del País a su sobrina María y comenzó un gobierno basado en el terror contra liberales, masones, etc. (así hasta que, en 1834, fue expulsado del trono).


NÁPOLES

El triunfo de una revuelta, organizada por los Carbonarios, en 1820, obligó a Fernando I (que había restaurado el absolutismo) a jurar una constitución similar a la española del 12. Solicitó la ayuda de la Santa Alianza que trató el asunto en el Congreso de Laibach (1821) acordando la intervención armada que se encargó a Austria. Esta intervención puso fin al período constitucional y dio comienzo a una larga etapa reaccionaria, hasta 1830 (reinados de Fernando I y Francisco I). 


PIAMONTE

Los desordenes los comenzaron los estudiantes a los que se unieron algunos oficiales del ejército y miembros de los Carbonarios. El rey Víctor Manuel tuvo que abdicar en Carlos Félix al que se le impuso una constitución similar a la española de 1812. También aquí tuvo lugar la intervención austriaca tras la que se desencadenó una fuerte represión contra los liberales (hubo numerosas condenas de muerte).

GRECIA

De la in dependencia de Grecia, primera modificación del mapa de Viena me ocuparé en otra entrada. En Grecia el movimiento es un poco más complejo, en el proceso pesaron motivaciones nacionalistas y liberales.

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