miércoles, 17 de mayo de 2017

LUCHA POR LA SUCESIÓN A LENIN. CONSOLIDACIÓN DE STALIN EN ELPODER


En mayo de 1922, Lenin sufrió un ataque que le dejó incapacitado varias semanas. Un nuevo episodio en diciembre  le dejó paralizado todo el lado derecho y tuvo que apartarse de la gestión directa del Gobierno, aunque siguió emitiendo notas (entre ellas, el famoso documento conocido como su testamento político). Un nuevo ataque en marzo de 1923 le privó del habla.

La sucesión de Lenin pasó a convertirse en la principal cuestión principal. Lenin, cuando se recuperó de su primer ataque, sintió alarma ante el ascenso de Stalin hacia el que mostró una gran desconfianza en reflejó en su conocido "testamento político". Previó la posibilidad de la división del Partido entre los seguidores de Stalin y los de Trotski. En este documento pasó revista a los líderes del Partido: Stalin (del que pensaba que tal vez no supiera utilizar con prudencia el poder que había acumulado; en una postdata añadía que se necesitaba uno más leal, más cortés, más tolerante...), Trotski (capaz, pero demasiado autosuficiente, con demasiada confianza en sí mismo) y Bujarin (un buen teórico, pero que no había comprendido la dialéctica marxista). Para evitar la posible división proponía aumentar el número de miembros del Comité Central hasta 50 ó 100.

CARTA DICTADA POR LENIN EN DICIEMBRE DE 1922, CONOCIDA COMO SU 
TESTAMENTO

“Creo que el factor fundamental en la cuestión de la estabilidad lo constituyen los miembros del Comité Central tales como Stalin y Trotski. Las relaciones que existen entre ellos son, en mi opinión, las que en buena parte podrían causar esa división y para evitarla creo que debiéramos aumentar hasta cincuenta o cien el número de miembros del Comité Central…
El camarada Stalin, al convertirse en Secretario General, ha concentrado en sus manos un enorme poder y yo no estoy seguro de que sepa usar siempre ese poder con la cautela necesaria.
Por otra parte, el camarada Trotski (…) se distingue no sólo por su excepcional 
talento (no cabe duda de que es la persona más capaz del Comité Central) sino también por su excesiva confianza en sí mismo y por su disposición a dejarse llevar por el aspecto puramente administrativo de las cosas…
Stalin es demasiado rudo, y este defecto que se puede tolerar en nuestras relaciones como comunistas, es inaceptable en un Secretario General. Por lo tanto, propongo a los camaradas que traten de hallar la manera de sacar a Stalin de ese cargo y sustituirlo por otro que sea superior a Stalin en todos los aspectos, es decir, más paciente, más leal, más cortés, más atento a los camaradas, menos caprichoso, etc. Esta circunstancia puede parecer una bagatela insignificante, pero creo que, desde el punto de vista de impedir una división y de las relaciones entre Stalin y Trotski que ya he mencionado antes, no se trata de una bagatela y si lo es, es una bagatela que puede adquirir una importancia decisiva”


Tal como auguró Lenin pronto se plantearon dos claras rivalidades por hacerse con el poder:

Trotski:
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  • Era partidario de la revolución permanente (“La conquista del poder por el proletariado no significa el coronamiento de la revolución, sino simplemente su iniciación”) y de extender esa revolución  a Europa y China (“El triunfo de la revolución socialista es inconcebible dentro de las fronteras nacionales de un país”). Pensaba que si la Revolución no se extendía acabaría por fracasar en Rusia. Por tanto, la revolución socialista se convierte en permanente en un sentido muy nuevo y más amplio de la palabra: en el sentido de que sólo se consuma con la victoria definitiva de la nueva sociedad en todo el planeta”. 
  • Trotski había mantenido esta misma idea en 1905 y Lenin había discrepado, pero la disputa se había olvidado. La primera discrepancia de Lenin y Trotski sobre este asunto fue sacada a la luz por Bujarin en Diciembre de 1924 y aprovechada por Stalin quien la utilizó como arma en su disputa con Trotski y como trampolín para su idea “socialismo en un sólo país”. 
  • Trostki pensaba que era necesario un nuevo movimiento de masas para desentumecer el Partido. 
  • Criticaba duramente la NEP, pensaba que había que colectivizar el campo y planificar toda la actividad económica. Era partidario de avanzar en la industrialización, especialmente en la industria pesada, para lo que sería necesario revisar la NEP.
  • Sus ideas sobre la necesidad de militarizar el trabajo obrero le acarreó la oposición sindical.
  • Sus colegas le miraban con recelo ya que varias veces les había tratado con arrogancia. 

Stalin

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  • Pensaba que el socialismo en un sólo país no solamente era posible, sino que era mejor, ya había fracasado la expectativa de revolución mundial en la que creían en 1.917 como se habían demostrado en algunos países europeos. Los que negaban la posibilidad de la revolución en un sólo país eran medrosos y desconfiaban de la capacidad del pueblo ruso. 
  • La revolución en un sólo país se convirtió en un canto de patriotismo para Stalin y sus seguidores.


En el XII Congreso del Partido (abril de 1.923) Stalin maniobró para mostrarse como el discípulo de Lenin. Trotski, muy ocupado con el tema de la industria, no acudió a muchos debates. Se acordó que a Lenin le sustituiría un Triunvirato formado por Zinoviev, Kamenev y Stalin.

El 21 de enero de 1924 murió Lenin.




Ya desde 1.923, el objetivo del Triunvirato (Zinoviev, Kamenev y Stalin) era alejar a Trotski que había iniciado una campaña para buscar apoyos en el ejército y en las instituciones educativas universitarias (en los dos ámbitos contaba con un gran prestigio). Además, desde 1.923, Trotski estaba haciendo una campaña de denuncia contra la degeneración del Partido, la burocratización de los cuadros dirigentes que hacía alejar a las masas, la omnipotencia del Secretario General, el poco avance en la dotación de una industria pesada al país... Una carta de Trotski (8 de octubre de 1923) en la que criticaba estos aspectos fue el detonante. Trotski cayó enfermo y, en su ausencia, se aprobó una resolución (25 de octubre) condenando las acusaciones que vertía en su carta.

En este ambiente, comenzó una dura campaña contra Trotski al que acusaron de: revisionismo antibolchevique, hacer caso omiso de los campesinos, cultivar modales burgueses, afán por la planificación económica (paradójicamente, sería Stalin el que llevaría adelante dicha planificación), haber sido menchevique anteriormente, etc. Las denuncias contra Trotski se convirtieron en algo habitual en la prensa y en el Comité del Partido.

Stalin, a la vez, comenzó a controlar ampliamente el Partido. Realizó una ampliación con la premisa obligatoria, para poder ser admitido, de la aceptación de la nueva ortodoxia. En los cinco primeros meses de 1924 fueron admitidos 240.000 nuevos miembros. El Partido de Lenin (una élite de revolucionarios profesionales) comenzaba a ser sustituido por el Partido de masas de Stalin.

En el XIII Congreso del Partido (finales de mayo de 1924) se atacó duramente a Trotski, a pesar de ello fue elegido para el Comité Central. Habían pasado cuatro meses desde la muerte de Lenin.

En 1.925, Trotski fue obligado a abandonar su cargo de Comisario del Pueblo para la Guerra, aunque siguió en el Politburó por decisión de Stalin a pesar de que Kaménev y Zinoviev querían expulsarlo también de este organismo.

Tras la eliminación política de Trotski, el Triunvirato comenzó a dividirse desde  1925. La división comenzó a propósito de la política agrícola a seguir. Zinoviev y Kamenev se mostraron contrarios a una política favorable al campesinado de la NEP ya que las recaudaciones de grano no llegaban o lo hacían en escasas cantidades y los kulaks dificultaban el comercio con sus acaparamientos. Las medidas favorables al campesinado pretendieron aumentar la producción para no descuidar el abastecimiento urbano y para poder exportar en los años de buenas cosechas.  La batalla se dio en el XIV Congreso del Partido (diciembre, 1925) donde Kamenev atacó directamente a Stalin. Mayoritariamente se aprobó la línea oficial, Stalin salió bastante fortalecido y, desde entonces, dirigió sus baterías contra Zinoviev y Kamenev que comenzaron a ser marginados.  Kamenev fue relegado a puestos secundarios y Zinoviev  perdió la dirección del Partido en Leningrado  y fue apartado de la presidencia del Komintern. 

Poco más tarde,  Zinoviev y Kamenev se unieron en su lucha contra Stalin. Trotski había permaneció bastante callado, no hay que olvidar que Zinoviev y Kamenev le había atacado duramente; sin embargo, cuando el ascenso de Stalin parecía imparable y cuando Kamenev y Zinoviev defendieron el camino de la industrialización, no puedo permanecer impasible y se unió a los dos (verano de 1926) formando la Nueva Oposición que no mostró gran cohesión interna.

En 1926, Stalin comenzó a atacar con especial virulencia a Trotski y viceversa. Sin embargo la oposición a Stalin permaneció bastante callada durante 1.926 (un año de una gran paz social). 

En 1927 se reactivó la oposición debido a los reveses en política exterior, sobre todo en China donde Stalin había apoyado sin pensarlo al Kuomintang de Chan-Kai-Cheg que pronto se convirtió en el opresor de la izquierda. La Nueva Oposición publicó un documento, “La Declaración de los 83", denunciando la situación interior y exterior, acusando a Stalin de llevar una política pequeño-burguesa y derechista. Elaboró una plataforma reivindicativa en la que se recogía: necesidad de una presión económica y administrativa sobre los grupos más estables, crítica del centralismo, autonomía efectiva para las nacionalidades, potenciación de los soviets... La difusión de estas reivindicaciones estuvo totalmente prohibida, el acceso de la oposición a la prensa fue cada vez más difícil.

Esta oposición recibió muchas muestras de apoyo en el X aniversario de la Revolución. Así que la OGPU estuvo muy ocupada en controlar a Trotski y Zinoviev a fin de evitar que comparecieran en público en los actos del aniversario. 

La OGPU informó a Stalin que se preparaba un golpe de estado en su contra, así que Stalin decidió acabar con las cabezas visibles de la oposición. En el XV Congreso del Partido  (diciembre, 1927) fueron expulsados del mismo Trotski y Zinoviev. Kamenev fue excluido del Comité. 

Se persiguió y prohibió todo conato de oposición, esta labor se completó en 1.928. Trotski fue deportado a Alma Ata. En cambio, Kamenev y Zinoviev fueron readmitidos en el Partido (junio de 1928). La OGPU persiguió a toda oposición de izquierdas, especialmente a los seguidores de Trotski.

Después, Stalin comenzó una campaña contra los moderados considerados más peligrosos. Se acusó de “desviacionismo derechista” a personas tales como Bujarin, Kirov y Tomski. Por ejemplo, Bujarin pensaba que había que ir más despacio en la industrialización y permitir a los Kulaks la acumulación de cosechas para que el campo suministrase capitales a la industria: "Debemos decir a los campesinos, a todos los campesinos: enriqueceos, desarrollad vuestras granjas, no temáis, no habrá restricciones para vosotros". Pensaba que era un camino más lento hacia el socialismo, "de paso de tortuga", pero más seguro. Bujarin fue eliminado del Politburó.

En 1.929, Trotski se tuvo que exiliar, ya entonces Stalin barajaba la posibilidad de eliminarle físicamente, pero parece que le dio miedo, así que se dedicó a buscar un lugar donde enviarle. Su primer destino fue Turquía. Llegó a México en 1.937, allí fue asesinado por un agente de Stalin en 1.940.

Trotski y otros líderes opositores se borraron hasta de la memoria fotográfica, dos ejemplos:




Tras eliminar la oposición, Stalin se convirtió en el verdadero y único dueño de la URSS.

lunes, 15 de mayo de 2017

BREVE HISTORIA DEL IMPERIO OTOMANO

ROMERO, E. y ROMERO, I.: “Breve historia del Imperio Otomano”. Ediciones Nowtilus. Madrid, 2017

No es tarea fácil lo que han logrado nuestros autores: resumir la historia del Imperio Otomano en una obra de poco más de trescientas páginas. Los turcos, unas tribus de pastores nómadas que habitaban las estepas de Asia Central, fueron capaces de crear un imperio cuya vida se prolongó durante más de seiscientos años y que se extendió en un amplio espacio geográfico de tres continentes. Su expansionismo les llevó a enfrentarse a poderosos enemigos a lo largo de su historia: bizantinos, austriacos, rusos, venecianos, hispanos, británicos, franceses, italianos, griegos, portugueses. A la vez, tuvieron que afrontar a muchas conspiraciones internas y rebeliones de los distintos pueblos que habitaban en el Imperio. Conocer la historia de este pueblo es indispensable para entender acontecimientos relevantes de la historia de muchos estados europeos.

Es un gran mérito de nuestros autores acercar al lector a la historia del Imperio Otomano de una forma ordenada, clara y rigurosa. La exposición sigue un orden cronológico centrando su atención  de forma especial en los personajes, periodos y hechos más relevantes de la historia de este Imperio. He aquí una pequeña síntesis de lo que va a encontrar el lector explicado con detalle en la obra:
  • El origen del pueblo turco y cómo se asentó en el espacio en el que construyeron su Imperio y la importancia de los tres creadores de la estirpe: Osmán I (hacia 1290-1324) que fue capaz de derrotar a los a los bizantinos en la batalla de Bafea, Orhan I (1324-62) que, en lucha con  el Imperio Bizantino, logró establecer una cabeza de puente en Europa  y Murad I (1362-1389) que creó un ejército moderno (jenízaros) y avanzó por los Balcanes.
  • La consolidación del Imperio que llegó de la mano de los sultanes que lo gobernaron entre 1389 y 1451 entre los que destacó Bayaceto I (1389-1402). Este hombre, gran estratega, logró unificar la mayor parte de Anatolia, anexionar Tesalia y Tesalónica, conquistar el principado búlgaro de Vidin, incluso asedió Constantinopla durante siete años. En 1402, en la batalla de Ankara, cayó prisionero del caudillo mongol Tamerlán y murió en el destierro. A su muerte siguieron unos años de enfrentamiento entre sus hijos por el control del sultanato. Mehmed I (1413-21) Y Murad II (1421-51) tuvieron que hacer frente a conspiraciones internas lo que no les impidió avanzar por la zona de los Balcanes (Transilvania, Serbia, Valaquia, Albania…) enfrentándose a bizantinos y venecianos.
  • La conquista de Constantinopla (1453) por Mehmed II (1451-81). Fue el fin del Imperio Bizantino. En Europa, esta conquista causó gran conmoción y alertó del peligro Otomano. Constantinopla cambió su nombre por Estambul. No fue el único éxito militar de Mehmed II, derrotó a los serbios, controló varios territorios balcánicos, se hizo con posesiones de Génova y Venecia, atacó la isla de Rodas, ocupó Tracia y la mayor parte del Peloponeso, desembarcó en Otranto, etc. Una política claramente expansionista que fue continuada por sus sucesores que ampliaron el escenario a Egipto donde se puso fin al sultanato de los mamelucos.
  • El apogeo del Imperio con Soleimán el Magnífico (1520-1566). Tras las conquistas de Belgrado y Rodas se dirigió contra los dominios de los Habsburgo obteniendo la gran victoria de Mohács (1526) tras la que Hungría se convirtió en vasallo del Imperio Otomano para ser anexionada años más tarde. En 1529 puso sitio a Viena. Soleimán intervino en la confrontación entre Francisco I de Francia y Carlos I colaborando con el rey francés en el deseo de ambos de frenar el auge de Carlos. La derrota de la flota de Andrea Doria (formada por naves españolas, venecianas y austriacas) en la bahía de Préveza (1538) fue el inicio de la talasocracia otomana que duró hasta Lepanto. Obtuvo otros grandes éxitos como las conquistas de Bagdad o Trípoli y algún fracaso como el no poder hacerse con la isla de Malta.
  • La organización del Imperio, la sociedad y la ideología. En el capítulo dedicado a estos temas, los autores tratan de los poderes del Estado, especialmente la figura del sultán: sus poderes limitados por la sharia, su progresiva santificación que se tradujo en un alejamiento del pueblo, la composición de su harén, las ceremonias de entronización y entierro… Atienden también a la compleja estructura administrativa de un Estado que abarcaba tantos y tan diferentes pueblos, el papel de la mujer, la importancia de la educación, los actos lúdicos destinados a mostrar la grandeza del Imperio y la magnificencia del sultán, etc.
  • La política agresiva de Selim II (1566-74) y su derrota en Lepanto. La respuesta a la política expansionista de este Sultán (toma de Túnez y Chipre) fue la formación de la Liga Santa que derrotó a los otomanos en la batalla de Lepanto muy celebrada en la cristiandad. Los autores describen con detalle las fuerzas participantes y cómo discurrió el enfrentamiento.
Ilustración  que representa la batalla de Lepanto de autor anónimo.
Una de las muchas que aparecen en la obra
  • El “sultanato de las mujeres” tras la muerte de Selim II. Expresión acuñada a principios del s. XX por un historiador turco, un tanto misógino, para designar un período en el que las mujeres estuvieron en la cima del poder debido a la existencia de sultanes demasiado jóvenes o mentalmente inestables. Un largo período de conflictos internos, guerras y paces con resultados no muy favorable para el Imperio Otomano con el consuelo de algún éxito como la victoria contra Rusia en la batalla de Rio Prust (1711).
  • “La Cuestión de Oriente”. De 1874 a 1923 es un período en el que se produce el desmoronamiento del Imperio Otomano (el gigante de pies de barro) dando lugar a la rivalidad de las potencias europeas por hacerse con sus despojos. Tuvo unos antecedentes como la independencia de Grecia, el reconocimiento de Serbia como principado autónomo, reconocimiento de Mehmed Ali como gobernante hereditario de Egipto, la ocupación francesa de Argelia o, especialmente, la Guerra de Crimea (1853) iniciada por el Zar de Rusia con el objetivo de hacerse con territorios otomanos y controlar los Dardanelos. La destrucción de la flota otomana en la batalla de Sinope (noviembre, 1853) alarmó a Francia y Gran Bretaña que, apoyando al Imperio Otomano, declararon la guerra a Rusia. Los hechos más significativos de esta guerra fueron la batalla de Balaclava y la toma de Sebastopol. Los rusos fueron derrotados definitivamente en la batalla de Ikerman, pero no cedieron en sus pretensiones. En 1876 estalló una revuelta en Bosnia-Herzegovina que se extendió Serbia, Montenegro y Bulgaria, fue duramente reprimida por los turcos. Rusia, tradicional defensora de los pueblos eslavos, vio la ocasión para hacerse con territorios y declaró la guerra al Imperio Otomano. Tras la victoria rusa, se firmó el Tratado de San Stéfano, pocos meses después corregido, por la presión austriaca, en el Congreso de Berlín (1878). El Imperio Otomano hubo de ceder amplios territorios en los Balcanes.
  • Aparición en escena de los “Jóvenes Turcos” que se mostraron defensores de un régimen parlamentario aunque, en un principio, fieles al sultanato. El Partido de los Jóvenes Turcos era una coalición de fuerzas dispares unidas por el deseo de acabar con el absolutismo de Abdul Hamid II (1876-1909). Se rebelaron en julio de 1908 consiguiendo las suficientes adhesiones para obligar al Sultán a restaurar la constitución de 1876. Aprovechando la inestabilidad, Bulgaria se declaró independiente (5 de octubre de 1908), Austria se anexionó Bosnia-Herzegovina y Creta se unió a Grecia. Los Jóvenes Turcos consiguieron destituir a Abdul Hamid II en 1909.
  • Guerra Italo-Turca y Guerras Balcánicas antes de la I Guerra Mundial. Italia que puso sus ojos en las provincias otomanas de Libia que, tras una guerra, pasaron a manos italianas. Aprovechando la ocasión, Montenegro, Serbia, Grecia y Bulgaria declararon la guerra al Imperio Otomano (Primera Guerra Balcánica, 1912) para hacerse con los territorios que aún conservaban los turcos en los Balcanes. Tras su derrota, el Imperio Otomano cedió a sus vencedores todos sus territorios en Europa salvo los que actualmente conserva y reconoció la independencia de Albania. La crisis política en Turquía propició que los Jóvenes Turcos se hicieran con el gobierno.
  • Turquía en la I Guerra Mundial y Tratado de Sèvres. Cuando estalló la I Guerra Mundial, Turquía dudó sobre a qué bando adherirse, finalmente se inclinó por los Imperios Centrales. El 1 de noviembre entró en lucha contra Rusia en Armenia. A pesar de la heroica resistencia turca a los ataques anglo-franceses en los Dardanelos (freno a los aliados en la batalla de Galipolli y el desembarco terrestre en Sulva), el Imperio Otomano estaba en el bando perdedor. Los vencedores impusieron una paz humillante (Tratado de Sèvres) que contemplaba la perdida de Anatolia Oriental en favor de armenios y kurdos, parte de Tracia y la región de Esmirna para Grecia y los territorios de Oriente Medio (que se habían repartido Francia y Gran Bretaña en el Acuerdo Sykes-Picot, 1916). Los Estrechos quedaron bajo control de una comisión internacional.
  • Resistencia de Mustafá Kemal, rectificación del Tratado de Sèvres en el Tratado de Lausana, abolición del sultanato y proclamación de la república. Los acuerdos despertaron enorme rechazo en el Imperio Otomano. En mayo de 1919, Mustafá Kemal, hombre de gran prestigio, y organizó un  movimiento de resistencia ante la invasión de Anatolia. El Sultán se asustó y creyó que no le quedaba más remedio que cooperar con los vencedores mientras que Mustafá Kemal y el Movimiento Nacional Turco querían resistir. El gobierno acusó a Mustafá Kemal de traición y le condenó a muerte. El tiempo iba a dar la razón a Mustafá Kemal que fue capaz de resistir y salir vencedor en Anatolia y Tracia frente a los ejércitos extranjeros apostado en Turquía. En julio de 1923 nuevo Tratado de Paz en Lausana (1923) que anulaba el de Sèvres, Turquía quedaba prácticamente como hoy la conocemos. La sumisión de Mehmed VI a los aliados iba a determinar su futuro, el 1 de noviembre de 1922, la Asamblea Nacional Turca abolió el sultanato y el  29 de octubre de 1923 se proclamó la República con Mustafá Kemal como primer presidente, al que el Parlamento concedió el título de Atatürk (padre de los turcos).
  • El genocidio armenio. Los armenios habían presentado sus reivindicaciones territoriales en el Congreso de Berlín de 1878. Entre 1894 y 1896, fueron masacrados miles de ellos en Adana y otros lugares. Durante la I Guerra Mundial se repitieron los hechos con más intensidad, los turcos llevaron a cabo un auténtico genocidio con la población armenia a la que acusaron de colaborar con los rusos: matanzas indiscriminadas, deportaciones, arrestos masivos, internamiento en campos de concentración… No sabemos exactamente el número de ejecutados,  con seguridad superaron el millón. Posteriormente, el Parlamento trató la masacre de armenios y se puso en marcha un juicio para determinar las responsabilidades de los ejecutores del genocidio, muchos de los cuales se encontraban huidos. Se presentaron muchas pruebas inculpatorias a los líderes de los Jóvenes Turcos. Tras deliberar muchos meses, se condenó a muerte a 18 de los acusados. Solo tres fueron ejecutados. Al ver que varios implicados escapaban de la justicia, un grupo de militares armenios organizó, entre marzo de 1921 y julio de 1922, el asesinato de varios de los dirigentes de los Jóvenes Turcos (“Operación Némesis”).

Una serie de mapas y doce páginas de detallada cronología son de gran ayuda para situar tanto acontecimiento en el espacio y en el tiempo.

Información sobre la obra y el autor en la Web de la Editorial:
(Se puede leer un fragmento)

sábado, 6 de mayo de 2017

X CONGRESO DEL PARTIDO COMUNISTA RUSO, 1921


Lenin con algunos delegados al X Congreso del Partido

En marzo de 1.921, se reunió el X Congreso del Partido Bolchevique, denominado Partido Comunista desde 1918. En este Congreso se tomaron algunas decisiones muy importantes para el futuro del estado Bolchevique:

1.- Se suprimió todo grupo, fracción o tendencia dentro del Partido. Tendencias que surgieron como consecuencia de la crisis posbélica. Todos tenían que aceptar la ortodoxia oficial so pena de ser expulsados. Se pretendía lograr lealtad y uniformidad. Se concentró la autoridad en los órganos centrales del Partido. La idea fue de Lenin y fue apoyada por toda la dirección bolchevique. “Con objeto de lograr una estricta disciplina dentro del Partido y en toda la actividad soviética y alcanzar el grado de mayor unidad posible con la supresión de todo fraccionamiento, el Congreso concede al Comité Central plenos poderes en el caso o los casos de cualquier brecha producida en la disciplina por resurgimiento o tolerancia del fraccionalismo, para que aplique todas las medidas de sanción del Partido, incluyendo la expulsión...”

2.- Se depuró a los "burgueses" infiltrados en el Partido.

3.- Se acordó un repliegue estratégico en la organización de la economía: el Comunismo de Guerra fue sustituido por la Nueva Política Económica (NEP) que trataré en u na próxima entrada.

DISCURSO DE LENIN EN EL X CONGRESO. 1921.
Hemos avanzado demasiado en la nacionalización del comercio y de la industria, en el bloqueo de los intercambios locales. ¿Era un error? Cierto. Podemos admitir en cierta medida el libre intercambio local, sin destruir el poder político del proletariado sino, al contrario, consolidándolo. (...) El campesino puede y debe trabajar con celo en su propio interés puesto que ya no se le pedirán todos sus excedentes sino solamente un impuesto, que es necesario fijar cuanto antes de antemano. Lo fundamental es que el pequeño campesino esté estimulado, impulsado, incitado


viernes, 5 de mayo de 2017

LA SUBLEVACIÓN DE LOS MARINEROS DE LA BASE NAVAL DE KRONSTADT


Acabada la Guerra Civil, el Régimen parecía consolidado, pero la situación del País era desastrosa. la población estaba harta del hambre, el frío, el trabajo forzado, el paro..., es decir, de los efectos del Comunismo de Guerra. Desde comienzos de 1.921,  el malestar aumentaba en Petrogrado y Moscú,  los trabajadores se quejaban de sus escasas raciones y exigían una liberalización del comercio para mejorar los abastecimientos urbanos. Desde febrero de 1.921 comenzaron las huelgas en el campo y en las ciudades. Mencheviques, Socialrevolucionarios y Anarquistas aprovechan para pedir la democratización del sistema. El Gobierno logró poner fin a las huelgas de Petrogrado.

Pero los descontentos prendieron en la base naval de Kronstadt en el Báltico y se sublevaron los marineros. Los sublevados concretaron sus peticiones:
  • Libertad de expresión y libertad de prensa para obreros, campesinos, partidos de izquierda y anarquistas
  • Democratización en la elección de los soviets que debía ser por voto secreto.
  • Libertad de reunión para sindicatos y asociaciones campesinas.
  • Igualdad de raciones para todos los trabajadores.
  • Puesta en libertad de los presos políticos de partidos socialistas, campesinos, obreros y soldados rojos
  • Libertad de derecho a usufructo de los campesinos sobre sus tierras.

Este hecho desconcertó a los Bolcheviques porque los sublevados no eran miembros de las antiguas clases dirigentes o de los ejércitos blancos, sino héroes de las jornadas revolucionarias de 1917. La base tenía una tradición revolucionaria y bolchevique.

Los marineros formaron un  Comité Revolucionario Provisional a cuya cabeza pusieron al marinero Petrichenko.


DECLARACIÓN DE LOS MARINEROS SUBLEVADOS DE KRONSTADT. 8 DE MARZO DE  1921.

“Mediante la Revolución de Octubre la clase trabajadora había esperado lograr su emancipación. Pero el resultado ha sido una mayor esclavización de los seres humanos. El poder de la monarquía, con su policía y su gendarmería, ha pasado a manos de los usurpadores comunistas, que han dado al pueblo no la libertad sino el constante temor de ser torturados en la Checa.
(...) A través del control estatal de los sindicatos han encadenado a los trabajadores a sus máquinas. 
(...) A las protestas de los campesinos, expresadas en alzamientos espontáneos, y a las de los obreros, cuyas condiciones de vida les han empujado a la huelga, han respondido con ejecuciones en masa y un derramamiento de sangre que excede incluso al de los generales zaristas. La Rusia de los trabajadores, la primera que levantó la roja bandera de la liberación, está empapada en sangre.”

A los marineros se les unieron viejos oficiales zaristas lo que les hizo un flaco favor. Este hecho se destacó mucho durante la la represión para justificarla. Resistieron durante 15 días al asedio del "Ejército Rojo" dirigido por el general Tukhachevski.  El 17 de marzo cayó Kronstadt.


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Tropas del Ejército Rojo atacando a Konstadt. Fuente: WIKIPEDIA

Después vino la represión: más de 2000 fueron fusilados allí mismo (hay muchas discrepancias en las cifras), varios cientos fueron encarcelados o enviados a campos de trabajo, algunos miles lograron escapar al extranjero a través de Finlandia. Los medios de comunicación oficiales presentaron la sublevación como un "crimen contrarrevolucionario", aunque inmediatamente intentaron borrar todo vestigio de la sublevación, a los soldados que participaron en el asalto se les prohibió hablar del tema.

La revolución de Kronstadt fue la llamada a las masas hacia una "Tercera Revolución" fruto de su profundo descontento y malestar. Fue la violenta reacción contra las autoritarias medidas del Partido Bolchevique.

A pesar de la represión, Lenin comprendió que tenía que hacer reformas para sobrevivir. Lenin fue constatando el desfase entre las ideas y la realidad; comprobó el pésimo funcionamiento del Estado, la ineficacia económica, el aislamiento del Partido, etc. El cambio se iba a a aprobar en el  X Congreso del Partido.

jueves, 4 de mayo de 2017

BREVE HISTORIA DE LA CABALLERÍA MEDIEVAL


PRIETO, Manuel J.: “Breve historia de la caballería medieval”. Edit. Nowtilus. Madrid, 2017

Podemos convenir que los dos símbolos más reconocibles de la Edad Media son, tal vez, los castillos y los caballeros. La lectura de esta obra nos adentra en el mundo de la caballería durante un largo período de tiempo, desde su inicio en torno a 1100 (aunque muchos años antes Carlomagno había decidido formar un ejército con hombres lo suficientemente ricos para dotarse de caballo y armas) hasta su declive en el s. XVI, tanto en el aspecto militar como en el social, aunque siguió teniendo espacio en el campo de batalla. Cambios sociales, militares, el uso de armas de fuego, etc. configuraron un nuevo tipo de ejército en el que aumentó el peso de la infantería (sirvan como ejemplo los famosos Tercios españoles).

En esta obra, excelentemente estructurada, Manuel J. Prieto aborda todos los aspectos relacionados con los caballeros y la caballería medieval. A la vez, nos acerca a la sociedad europea de la época, su organización y valores. Los hechos curiosos que salpican el relato dotan a la obra de una gran amenidad y hacen muy fácil su lectura. En sus explicaciones, utiliza una precisa terminología que denota el gran conocimiento del tema que tiene el autor. No va a defraudar al lector interesado en este tema.

Los caballeros no son solamente unos guerreros, son hombres de un cierto prestigio que observan un código de conducta y hacer gala de una serie de cualidades y formas de vida en las que están presentes el valor, el honor, la valentía, la fidelidad, la lealtad, la cortesía, etc., todos ellos muy relacionados con el mundo de la nobleza. En la segunda mitad del s. XIII, R. LLull escribió el “Libro de la Orden de Caballería” en el que, con  un estilo narrativo, explica de forma un tanto idealista el sentido de la verdadera caballería.

En la sociedad de los tres órdenes, los caballeros son los que protegen a los que oran y a los que trabajan. La importancia de la caballería en combate fue creciendo con el tiempo. Se puede decir que, en muchos períodos, los caballeros vivían y se entrenaban para la guerra. Debían practicar para alcanzar destreza en montar a caballo y habilidad en la lucha con distintas armas. Los torneos eran un buen entrenamiento para la lucha, pero, a la vez, se convirtieron en un evento social y un espectáculo para el público. Comenzaron a popularizarse desde mediados del s. XI y se dotaron de reglas bastante precisas. A ellos dedica el autor uno de los últimos capítulos de la obra.

Este libro se centra, en primer lugar, en el papel del caballero en la sociedad feudal medieval de Europa Occidental en la que, con distinta intensidad y variantes, predomina el sistema feudal y su red de vasallajes. El camino para hacerse caballero no era sencillo ni barato. El autor explica el periplo desde la entrada al servicio de la Corte o de casas nobiliarias primero como escudero hasta alcanzar el grado de caballero, deteniéndose en los prolegómenos y en la ceremonia del nombramiento (cargada de simbolismo) que solía acontecer en una fiesta religiosa señalada.

No podía faltar un capítulo dedicado a las armas, sus formas y tipos más comunes, así como la utilización en combate: desde las más esenciales como la espada (muchas llegaron a tener nombre propio) y la lanza (esencial en las frecuentes cargas de  la caballería) hasta otras menos comunes, pero igualmente presentes en el campo de batalla: hachas de mano, martillos, mazas, mayales, manguales, dagas y otras armas cortas.

Y la armadura de los caballeros. El autor describe con detalle la cota de malla cuyo proceso de fabricación, lento y laborioso, se fue perfeccionando con el tiempo, su elevado coste  hizo que no estuviera al alcance de todos; las armaduras que fueron reduciendo peso y ganando en sofisticación para favorecer la movilidad del caballero; los cascos que fueron evolucionando desde los que únicamente protegían la parte superior de la cabeza a los complejos con viseras móviles y coronados con penachos; los escudos baratos y efectivos, de distintos tamaños y formas aunque se va imponiendo la triangular; guantes de protección para las manos, etc.

Seguidamente, se ocupa de las formas de combate de la caballería: cargas en campo abierto, escaramuzas, incursiones, asedios a ciudades o castillos, etc., y de las tácticas y formaciones de combate (la más común en forma de cuña) aunque éstas dependían del tamaño de los ejércitos enfrentados, del terreno y la posición respecto a él.

De la teoría a la práctica. El autor dedica más de sesenta páginas a la descripción de nueve batallas medievales en las que la caballería jugó un destacado papel. Comenzando por la batalla de Hastings (1066) que enfrentó a las tropas del rey anglosajón de Inglaterra, Harold II, con el ejército del Duque de Normandía, Guillermo el Conquistador. Un ejemplo de cómo la caballería disciplinada, en combinación con los arqueros, fue esencial en el combate. Esta batalla ha quedado inmortalizada en el Tapiz de Bayeux.



La batalla de Hattin (1189) en la que la caballería de Saladino, más entrenada, masacró a la caballería pesada de los cruzados cristianos víctimas de un mal planteamiento, falta de abastecimiento (agua esencialmente) y cansancio. La batalla de las Navas de Tolosa (1212) en la que una gran concentración de tropas cristianas (castellanas, catalanas, aragonesas, navarras, de allende del Pirineo) derrotaron a los almohades que en 1195 había vencido a las tropas cristianas en Alarcos. La eficaz carga de la caballería fue esencial en esta victoria que fue un punto de inflexión en la Reconquista. La batalla de Legnano (1176) en la que  las tropas del emperador Federico Barbarroja se enfrentaron a las milicias de Milán y otras ciudades. La caballería jugó gran papel en ambos bandos y fue esencial en la derrota de Barbarroja. La batalla de Crécy (1346), punto de inflexión en la Guerra de los Cien Años, en la que las tropas inglesas del rey Eduardo III, mejor dispuestas sobre el terreno, derrotaron a las tropas francesas. La batalla de Nájera (1367) las tropas de Pedro I, con la ayuda inglesa del Príncipe Negro, derrotaron de manera no definitiva a las de Enrique II de Trastámara ayudado por caballeros aragoneses y franceses. La batalla de Aljubarrota (1385) en la que se enfrentaron Juan I de Castilla y Juan I de Portugal por la corona portuguesa. A pesar de su superioridad, Juan I de Castilla conoció una rápida derrota debido a su poca prudencia y a que la caballería castellana no mantuvo su formación. La batalla de Grünwald (1410), una de las  grandes batallas de la Edad Media en la que los caballeros teutónicos fueron derrotados por caballeros del reino de Polonia y del Gran Ducado de Lituania. Y, por último, la batalla de Agincourt (1415) en la que la caballería francesa, que se creían en superioridad, sufrió un desastre ante Enrique V de Inglaterra.

Dedica un capítulo a caballeros Templarios, Hospitalarios y otros monjes guerreros. La parte más gruesa de este apartado está dedicada a la Orden del Temple: nacimiento, Regla y funcionamiento de la Orden, misión,  ceremonia de ingreso,  vestimenta en tiempo de paz y de guerra, armamento, formas de ataque, lugares de actuación, etc. Dedica unas líneas también a la Orden Hospitalaria, la Orden de los Caballeros Teutónicos y las Ordenes de Caballería que surgieron en la Península Ibérica (Calatrava, Santiago, Alcántara, Montesa…).

Si importante era el caballero, también lo era el caballo. “Sin caballo no hay caballero”. Un buen caballo de guerra (debía ser semental) era un animal muy valioso por eso se protegía con bardas, cotas de malla, telas gruesas, incluso placas de metal. Los nombres de muchos de ellos nos son harto familiares.

El libro se ocupa también de la heráldica que comenzó a dotarse de reglas fijas y concretas en el s. XII. Al principio, solo las grandes familias tenían escudo de armas, luego llegaron a ser patrimonio de la nobleza más baja. Los escudos de armas, hoy presentes en las fachadas de muchas casas y mansiones, son todo un arte.

Dedica unas líneas a otras caballerías medievales: la muy temida caballería ligera de los mongoles, la caballería musulmana, la bien equipada caballería bizantina, los caballeros góticos.

Cierra el libro un bonito capítulo dedicado a mitos y caballería. Los cantares de gesta llevaron literatura el ideal caballeresco y sus hazañas mezclando la realidad con la leyenda, en proporciones no siempre iguales. Poemas épicos que narran hechos acontecidos muchos años (siglos) antes. Hace un breve repaso a: el Cantar de Roldán que narra la muerte del héroe en el paso de Roncesvalles en el año 778; al más conocido y amplio de los mitos medievales, la leyenda del rey Arturo, que generó varios relatos de gran éxito en Europa; El Cantar de Mio Cid que, escrito aproximadamente un siglo después de la muerte del héroe, es el relato más histórico de los de esta categoría; la leyenda de S. Jorge y su enfrentamiento con el dragón que ha inspirado a tantos artistas; el poema épico que relata las hazañas del héroe Beowulf y sus enfrentamientos con el monstruo Grendel; y Amadís de Gaula,  novela de pura ficción que recopila los elementos esenciales de los libros de caballería.

En la ficha del libro de la Web de la editorial se pueden encontrar información sobre la obra y el autor y se pueden leer las primeras páginas:

martes, 2 de mayo de 2017

EL COMUNISMO DE GUERRA: PRIMERA ORGANIZACIÓN DE LA ECONOMÍA POR EL RÉGIMEN BOLCHEVIQUE

NOVE define el Comunismo de Guerra como una respuesta a una situación excepcional y, a la vez, un paso en el camino que conducía al socialismo. Los bolcheviques tuvieron que improvisar su política económica en condiciones muy difíciles. Lenin nunca había ocultado su admiración por la organización de la economía de guerra alemana y el gran papel que había jugado el Estado, de tal forma que vio en este “capitalismo de Estado” una preparación al socialismo.

El Comunismo de Guerra se adopta en una situación económica desastrosa para Rusia debido a la Guerra Civil: abandono de la mano de obra en las fábricas y el campo, paralización de la producción, falta de materias primas,  etc. Los remedios ofrecidos por los Bolcheviques para atajar esta situación no habían ido más allá de la proclama de ciertos principios generales. Señala E. H. CARR que el gobierno “vivió al día” durante seis meses. En el verano de 1918 la situación era insostenible, había que tomar medidas drásticas para poder ganar la Guerra Civil. El Comunismo de Guerra nació de las necesidades bélicas y, también, de la convicción ideológica de los bolcheviques.

“La crítica situación y la amenaza de hambre, creada por la especulación y el sabotaje de los capitalistas y funcionarios, así como el desbarajuste general, hacen imprescindible la adopción de medidas revolucionarias excepcionales para luchar contra este mal” (LENIN).

Según Marc Ferro el Comunismo de Guerra ofrece una serie de rasgos característicos:

  • El Estado controla los medios de producción industrial dejando a la parte privada la cantidad más pequeña posible. “Todas las empresas de sociedades anónimas son declaradas propiedad del Estado”. En 1.919 la gran industria está nacionalizada en un 80-90 % y al año siguiente lo está totalmente. El VESENJA (Consejo Superior de Economía Nacional) se encargó de organizar y controlar la producción industrial.Las industrias fueron puestas bajo la dirección del Estado en forma de grandes truts. El nuevo régimen carecía de las habilidades técnicas para organizar y controlar la producción industrial, muchos de los miembros del Partido, que fueron elegidos para dirigir las industrias, carecían de experiencia, así que se vio como indispensable el recurrir a antiguos técnicos e ingenieros a los que se concedieron privilegios y se pagaron salarios altos. Lenin sostenía la necesidad de servirse de los antiguos dirigentes burgueses y recompensarles "a la manera burguesa" por su celo en hacer aumentar la producción. Era muy necesario que la producción abasteciese en primer lugar al Ejército Rojo y, en segundi lugar, a la población.  En el IX Congreso del Partido, en 1.920, se impusieron las ideas de Lenin y Trotski sobre la necesidad de que existiese un jefe directo responsable de la dirección de las empresas superando la fase de direcciones colegiadas.
  • El Estado controla los bancos, los transportes y las minas.
  • El Estado controla  la actividad laboral con el objetivo de producir lo  más posible para reducir la dependencia de otros Estados. Había que aumentar la productividad: militarización de las condiciones de trabajo, sábados comunistas (cinco horas de trabajo gratuito), organización de cuadrillas de  obreros de choque para aumentar el ritmo de trabajo (Lenin se mostró favorable al trabajo a destajo que él mismo había condenado anteriormente) etc. Se desplegó una gran actividad propagandística. Esta militarización de la producción generó grandes protestas, huelgas y movimientos de resistencia. Para Trotski la huelga debía ser considerada como una deserción en el frente y tener el mismo castigo.
  • El Estado se convierte en distribuidor único, controla todo el comercio interior. 
  • Se abolió el dinero como medio de intercambio
  • Se practican requisas de productos alimenticios (cereales, carne, patatas...) con el objeto de alimentar al ejército y a los habitantes de las ciudades en general. Evitar el hambre se convirtió en tarea fundamental. Se organizaron “Destacamentos de Alimentación” que iban al campo a requisar alimentos de los kulaks (campesinos ricos). En muchos lugares, desde junio de 1918, se crearon Comités de Campesinos Pobres que fiscalizaban la producción agraria y se encargaban de enviar suministros a las ciudades. Ante las dificultades que encontraban para llevar adelante su cometido,  estos Comités fueron abolidos en diciembre de 1918. Los bolcheviques echaron de menos tener una implantación más eficaz en el campo. 
Balance del Comunismo de Guerra:

En el plano político cumplió sus objetivos. Ayudó a ganar la Guerra mediante el abastecimiento del ejército y, por lo tanto, a consolidar la Revolución.  Muchos lo consideraron como una primera etapa de construcción del socialismo en la que se puso en claro la voluntad de crear un nuevo orden económico y social. También contribuyó a garantizar el abastecimiento de las ciudades.

Económicamente fue un enorme fracaso:
  • Descendió la producción industrial. De los 13 altos hornos existentes antes de la Guerra sólo quedaban en pie 5. Las cifras oscilan según los autores. Según Nove el índice de la gran industria era de 21% en 1921 respecto a 1913 y el producto de toda la industria era de un 31 % para las mismas fechas. En 1.921-2 los asalariados industriales eran 1.250.000, o sea, la mitad que en 1.914. 
  • Descendió la superficie cultivada, ante las requisas de excedentes muchos  campesinos prefirieron no cultivar tanta tierra. Estas requisas forzosas, a veces,  alcanzaban a las reservas para la propia alimentación o la de los animales, incluso a la parte destinada a la siembra. En 1.920 la superficie destinada al cultivo de cereales descendió a la mitad y durante 1.921 todavía lo hizo un 10 % más. La escasez de la cosecha de 1.921 (gran sequía unida al descenso de la superficie cultivada) originó dos años de hambre. Los campesinos protagonizaron disturbios durante el invierno 1920-21 que si no triunfaron fue por su desunión. Ante la poca capacidad de producir de los campesinos pobres, el gobierno decidió apoyarse en los campesinos medios (no en los kulaks). El Estado no solucionó el problema del hambre.
  • Deterioro del valor internacional del rublo que valía 13.000 veces menos que antes de la Guerra.
  • El comercio interior prácticamente desapareció. Para conseguir productos de primera necesidad, como hemos señalado, se acudió a las requisas. Surgió  un gran mercado negro (en 1.918-9, las dos terceras partes del suministro a las ciudades se realizaba a través de este mercado negro).
Edit. VICENS VIVES


En definitiva dejó un mal recuerdo. Cuando acabó la Guerra para muchos era imposible soportar por más tiempo las duras condiciones del Comunismo de Guerra. Lenin pensaba que, para llegar al socialismo, era necesaria una nueva reorganización de la política económica

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