jueves, 23 de febrero de 2017

EL COMENTARIO DE TEXTOS HISTÓRICOS


RABANAL, M. A. y LARA PEINADO, F.: “Comentario de textos históricos”. Edit. Cátedra. Colección Historia, Serie Menor. Madrid, 2017 (4ª edición).

Los textos históricos ocupan un lugar preeminente entre las diversas fuentes que manejan los historiadores para comprender e interpretar el pasado. Por lo tanto, el acercamiento e interpretación de este tipo de fuentes debe tener una destacada presencia en la enseñanza-aprendizaje de la Historia. El comentario crítico de las fuentes, escritas en este caso, contribuye a un mejor conocimiento del pasado histórico y, a la vez, ayuda a desarrollar las capacidades de comprensión, análisis y síntesis.

Este libro, hoy en su cuarta edición, tiene como objetivo ofrecer unas pautas y una metodología a los estudiantes de Historia para que puedan realizar un buen comentario de un texto histórico. Estas pautas ayudan a los alumnos a extraer y valorar la información que ofrecen los textos, así como a evitar los defectos más comunes en este tipo de práctica. Estos pasos metodológicos pueden ser también muy útiles a los estudiantes para el manejo de fuentes en sus futuras investigaciones históricas.

La obra va dirigida fundamentalmente a los estudiantes universitarios, sin olvidar que también facilita la labor de profesores y profesoras poniendo a su disposición un seleccionado repertorio de textos y una detallada bibliografía.

¿Qué puede encontrar en este libro estudiantes, docentes y lectores?
  • Una primera parte está dedicada al método: posturas y consejos prácticos ante el comentario de un texto, un detallado esquema con los pasos explicados a seguir para un buen comentario de textos históricos, directrices para la presentación del comentario y tratamiento de los textos. Acaba esta parte con unas páginas dedicadas a la informática y el comentario de textos.
  • La segunda parte es una selección de 150 textos de diversa naturaleza correspondientes a todas las edades de la Historia: 46 de Historia Antigua, 40 de Historia Medieval, 32 de historia Moderna y 32 de Historia Contemporánea (el último un artículo periodístico de 1981 referido al asalto al Congreso de los Diputados de España el 23 de febrero de 1981). Todos ellos van precedidos de una breve nota introductoria.
  • La tercera parte recoge ocho ejemplos (dos por Edad) de comentarios de texto ya solucionados. 
  • Completa la obra un exhaustivo listado bibliográfico. 

Ficha de la obra en la Web de la Editorial:

lunes, 20 de febrero de 2017

REVOLUCIÓN RUSA: LAS TESIS DE ABRIL Y EL LEVANTAMIENTO DE JULIO DE 1917


En un ambiente de gran inestabilidad, Lenin llegó a San Petesburgo el 10 de abril. Había atravesado Alemania en un vagón precintado con el  visto bueno de los militares alemanes. Lenin respondió al breve discurso de Bienvenido del Comité del Soviet local:

«Queridos camaradas, soldados , marineros y obreros. Me siento feliz de saludar en vosotros a la victoriosa revolución rusa, de saludaros como la vanguardia del ejercito proletario internacional... No está lejos la hora en que, al llamamiento de nuestro camarada Karl Liebnechkt, el pueblo volverá las armas contra sus explotadores capitalistas... La revolución rusa que habéis hecho, ha abierto una nueva época. ¡Larga vida a la revolución socialista mundial!» 



En abril, Lenin publicó en Pravda sus famosas "Tesis de abril", una especie de hoja de ruta revolucionaria a seguir:

"1. En nuestra actitud ante la guerra, que por parte de Rusia sigue siendo indiscutiblemente una guerra imperialista, de rapiña, también bajo el nuevo Gobierno de Lvov y Cía., en virtud del carácter capitalista de este Gobierno, es intolerable la más pequeña concesión al "defensismo revolucionario"....

2. La peculiaridad del momento actual en Rusia consiste en el paso de la primera etapa de la revolución, que ha dado el poder a la burguesía por carecer el proletariado del grado necesario de conciencia y de organización, a su segunda etapa, que debe poner el poder en manos del proletariado y de las capas pobres del campesinado....

3. Ningún apoyo al Gobierno Provisional; explicar la completa falsedad de todas sus promesas, sobre todo de la renuncia a las anexiones. Desenmascarar a este gobierno, que es un gobierno de capitalistas, en vez de propugnar la inadmisible e ilusoria "exigencia" de que deje de ser imperialista...

4. Reconocer que, en la mayor parte de los Soviets de diputados obreros, nuestro partido está en minoría y, por el momento, en una minoría reducida, frente al bloque de todos los elementos pequeñoburgueses y oportunistas -sometidos a la influencia de la burguesía y que llevan dicha influencia al seno del proletariado-, desde los socialistas populares y los socialistas revolucionarios hasta el Comité de Organización (Chjeídze, Tsereteli, etc.), Steklov, etc., etc. Explicar a las masas que los Soviets de diputados obreros son la única forma posible de gobierno revolucionario (...).

5. No una república parlamentaria -volver a ella desde los Soviets de diputados obreros sería dar un paso atrás- sino una república de los Soviets de diputados obreros, braceros y campesinos en todo el país, de abajo arriba. 
Supresión de la policía, del ejército y de la burocracia.

6. En el programa agrario, trasladar el centro de gravedad a los Soviets de diputados braceros. Confiscación de todas las tierras de los latifundios. Nacionalización de todas las tierras del país, de las que dispondrán los Soviets locales de diputados braceros y campesinos (...).

7. Fusión inmediata de todos los bancos del país en un Banco Nacional único, sometido al control de los Soviets de diputados obreros.

8. No "implantación" del socialismo como nuestra tarea inmediata, sino pasar únicamente a la instauración inmediata del control de la producción social y de la distribución de los productos por los Soviets de diputados obreros (...)."


V.I.U. Lenin. Tesis de abril. 3 de abril de 1917.


  • Hay que acabar con la guerra es una guerra imperialista, hay que hacer la paz.
  • Pasar directamente a la revolución proletaria, acabando con la etapa de revolución burguesa
  • Ningún apoyo al Gobierno Provisional pesar de que algunos Bolcheviques, como Stalin o Kaménev, eran partidarios de colaborar con él.
  • Los soviets como única forma de poder revolucionario.
  • No a una república parlamentaria. Hay que recordar que el Gobiern Provisional había convocado elecciones para una Asamblea Constituyente.
  • Nacionalización de las tierras que debían ser puestas a disposición de los Soviets locales.
  • Fusión de todos los bancos en un Banco Nacional.
  • Control de la producción y distribución de productos por los soviets obreros.

Estas tesis triunfaron en la VII Conferencia del Partido lo que significó la ruptura de los pocos vínculos existentes entre Bolcheviques y Mencheviques.  Lenin anunció que los Bolcheviques, muy en auge en estos momentos, estaban dispuestos a tomar el poder.

Desde marzo el ambiente era claramente revolucionario como reconocía el mismo Kerenski:

"Entre Febrero y Octubre, la oleada revolucionaria crecía como un torrente, nada podíamos hacer, ni detenerla ni conducirla". 

El Gobierno Provisional distaba mucho de satisfacer las necesidades de campesinos, obreros y soldados. También surgió el descontento en las distintas nacionalidades.

EL 3 de julio hubo una insurrección popular en San Petesburgo en protesta por el fracaso de la ofensiva ordenada por Kerenski en Galitzia. Las primeras manifestaciones son de soldados (a la vez, hubo gran número de deserciones) alos que sumaron los obreros. Los revolucionarios exigían la dimisión del Gobierno Provisional y que el poder pasase a los Soviets. Los Bolcheviques, ante el intento de ser acusados de este levantamiento, insistían en señalar que era una insurrección espontánea; de hecho, el Comité Bolchevique desautorizó este movimiento por prematuro. Las manifestaciones continuaron durante los próximos días, cada vez más radicalizadas.

Fuente: La Aventura de la Historia


Pasaporte utilizado por Lenin para huir a Finlandia
El Gobierno acudió al ejército para controlar la situación. El Gobierno ordenó a las tropas que disolvieran la manifestación abriendo fuego, hubo varios muertos. Se ilegalizó al Partido Bolchevique y se detuvo a sus principales dirigentes (Trotsky entre ellos). Lenin tuvo que huir a Finlandia  desde donde estuvo en contacto regular con el Comité Central Bolchevique en la clandestinidad. Durante este exilio escribió una de sus obras fundamentales, “El Estado y la Revolución”.

Luov, abrumado, dimitió y Kerenski fue nombrado Primer Ministro del Gobierno Provisional. Kerensi siguió adelante en su intento de inastaurar una república parlamentaria. Para mantener el orden, optó por medidas represivas a pesar de las cuales el ambiente no deja de ser claramente revolucionario: campesinos que toman tierras, obreros que se hacen con el control de fábricas, manifestaciones continuas....



viernes, 17 de febrero de 2017

RUSIA: LA REVOLUCIÓN DE FEBRERO DE 1917. ABDICACIÓN DEL ZAR

El calendario ruso llevaba 13 días de adelante sobre el occidental, así que la Revolución de febrero puede llamarse Revolución de marzo. "Una de las revoluciones más espontaneas, más anónimas y más acéfalas de toda la Historia" al decir de Chamberlain.

La participación de Rusia en la I Guerra Mundial agravó la situación del país y el descontento de la población. Se puede decir que fue un "acelerador de la historia"

“La participación de Rusia en la I Guerra Mundial (1914-1918), junto a Francia y a Gran Bretaña, agudizó los problemas que la sociedad rusa tenía planteados y aumentó el número de descontentos por la actuación del régimen zarista. En el frente, millones de soldados morían o eran mutilados sin tener la más ligera idea de por qué y para qué era la guerra. La miraban como un antojo del zar; y cuando se dieron cuenta de que todos sus heroicos esfuerzos (...) no daban el menor resultado por culpa de la incompetencia del Alto Mando, empezaron a preguntarse por qué tenían que seguir sacrificando sus vidas por nada. Este sentimiento prendió también en los oficiales, que, ya por entonces, tras las cuantiosas bajas sufridas a todo lo largo del escalafón, eran en buena parte intelectuales de uniforme. En 1916, el mando había registrado un millón y medio, aproximadamente, de desertores”. C. HILL

El 23 de febrero hubo manifestaciones masivas, acompañadas de huelgas, pidiendo "Pan, Paz y abajo la Autocracia". Estas peticiones hacían referencia a los grandes problemas que tenía Rusia: reparto de la tierra, autoabastecimiento, situación en la Guerra y sus efectos y el autocrático sistema político. El primer día hubo una manifestación de mujeres obreras, el segundo día la protesta (de mujeres y hombres) discurrió por los barrios burgueses y en la del tercer día tuvieron un papel destacado los Bolcheviques. El día 25 llegaba un telegrama del Zar que estaba en el frente:

"Ordeno que a partir de mañana cese en la capital el desorden que en modo alguno puedo tolerar en esta hora grave de la guerra".

El gneral Khabalov, responsable de mantener el orden, no sabía cómo actuar, si se atenía a la orden del Zar era preciso disparar.

En los días siguientes crecieron las manifestaciones. El Zar pensaba que se podrían reducir fácilmente sin tener en cuenta que las tropas eran de reciente reclutamiento y que no estaban dispuestas a luchar contra el pueblo. Estaba muy equivocado al evaluar la situación. El día 25 hubo 40 muertos entre los obreros a pesar de que muchos soldados se negaron a  disparar. El día 26 hubo 200 muertos, fue la sentencia de muerte del zarismo. Los soldados, en la noche del 26 al 27 de febrero, se amotinaron y asesinaron a varios oficiales. el día 27 la tropa confraternizó con el pueblo.

Manifestación de civiles y soldados
http://laimagendelsiglo.blogspot.com.es/2013/04/fotoperiodismo-la-revolucion-rusa.html

Paralelamente, se van formando Sóviets. El de San Petesburgos, apoyado por Kerenski, lanzó una llamada al País a través del periódico "Izvestia" animando a los ciudadanos a "emprender la lucha contra el Zarismo, formar Soviets, asumir la gestión de los asuntos locales, reunir la Asamblea Constituyente".

Se estableció un Gobierno Provisional presidido por el príncipe Luov, sin el consentimiento de Nicolás II, contaba con el apoyo de los socialistas moderados. El Zar, abandonado por el Ejército, carecía de de autoridad. El hombre fuerte del gobierno era Kerenski un abogado moderado del Partido Social-Revolucionario que se encargó de los Ministerios de Guerra y Justicia.




En la práctica, en Rusia había un doble poder:
  • El Gobierno Provisional que, en palabras de Luov, tenía la autoridad, pero no el poder.
  • Los Soviets con fuerte apoyo popular. En ellos tienen gran protagonismo Mencheviques y Socialrevolucionarios. En las primeras semanas, los Bolcheviques estuvieron un poco al margen lo que evitó su desgaste.
"En febrero el gobierno y el soviet se mantienen en equilibrio: el primero tenía el poder sin la fuerza, el segundo la fuerza sin el poder" (Girault y Ferro).

El 6 de marzo, el Gobierno Provisional hizo su primera declaración:

Ciudadanos del Estado Ruso:
Un gran acontecimiento se ha producido. Gracias a la indomable energía del pueblo ruso, el antiguo régimen ha sido derrocado. Ha nacido una Rusia libre y nueva. Esta gran revolución es el coronamiento de muchos años de combate.

El gobierno cree que el espíritu de profundo patriotismo manifestado durante la lucha contra el Antiguo Régimen sostendrá a nuestros valientes soldados en los campos de batalla. Por su parte, hará todo lo posible para proveer al ejército de lo necesario para llevar la guerra hasta su final victorioso. El Gobierno considerará como sagradas las alianzas que nos ligan a otras potencias y respetará a la letra los acuerdos concertados con nuestros aliados.

A la vez que toma medidas para defender al país frente al enemigo exterior, el Gobierno considerará como su deber esencial dejar que la voluntad popular se exprese en lo concerniente a la opción de un régimen político, y convocará la asamblea constituyente lo más rápidamente posible sobre la base del sufragio universal, directo, igual y secreto, garantizando asimismo la participación en las elecciones a los valientes defensores de la tierra de nuestros antepasados, que están derramando su sangre en los campos de batalla. La asamblea constituyente promulgará las leyes fundamentales que garanticen al país los derechos inalienables de la justicia, la libertad y la igualdad.

Comprendiendo toda la gravedad de esta ausencia de derechos que oprime al país y constituye un obstáculo al impulso creador del pueblo, en un momento de gran conmoción nacional, el Gobierno Provisional juzga necesario proveer inmediatamente al país, aún antes de la convocatoria de la asamblea constituyente, de las leyes que aseguren la salvaguarda de la libertad civil y de la igualdad, lo que permitirá a todos los ciudadanos contribuir libremente a una obra emprendida en beneficio de todos los ciudadanos del país. El gobierno se compromete asimismo a la promulgación de leyes que aseguren a todos los ciudadanos una participación igual en las elecciones de los órganos de autogobierno sobre la base del sufragio universal.

En el momento de la liberación nacional, el país entero recordará con gratitud a aquellos que, defendiendo sus convicciones políticas y religiosas, han caído víctimas de la represión del Antiguo Régimen. Y el Gobierno Provisional considera como un honroso deber rescatar del exilio y de la prisión, con todos los honores, a los que han sufrido por el bien de la patria.

Al cumplir estas tareas, el Gobierno Provisional tiene la convicción de que ejecuta así la voluntad popular y de que toda la Nación lo sostendrá en sus leales esfuerzos por asegurar el bienestar a Rusia. Esta certeza le da ánimo. El Gobierno Provisional considera que sólo el apoyo caluroso del pueblo entero puede garantizar el triunfo del nuevo régimen.
6 de marzo de 1917

Como se puede ver en la anterior declaración, el Gobierno Provisional tomó decisiones importantes: convocatoria de una Asamblea Constituyente por sufragio universal (mayores de 21 años, hombres y mujeres), concesión de una amplia amnistía (a la que pudo acogerse Lenin), garantía de libertades civiles y continuación en la Guerra Mundial.

Si observamos las tras peticiones básicas de "Pan, Paz y Abajo la Autocracia", el Gobierno Provisional había atendido a únicamente a la última, el desmantelamiento del régimen autocrático del Zar. Respecto al Pan no hay decisiones y frente a los deseos de salir de la Guerra expresados por la población, el Gobierno Provisional manifestó su decisión de seguir en ella. El Gobierno Provisional había representado un avance, pero no parecía suficientes.

El 15 de marzo, el Zar Nicolás II abdicó en el Gran Duque Miguel, pero éste rehusó a la espera de lo que decidiera la Asamblea Constituyente. Esta abdicación se recibió con gran entusiasmo a toda Rusia.

“En estos días decisivos para la existencia de Rusia, Nos creemos deber facilitar, obedeciendo a nuestra conciencia, la unión y organización de todas sus fuerzas para la rápida consecución de la victoria.

Por ello, de acuerdo con la Duma Imperio, estimamos actuar bien al abdicar la corona del Estado y al deponer el poder supremo. No queriendo separarnos de nuestro bienamado hijo, legamos nuestra herencia a nuestro hermano, el gran duque Miguel Alexandrovich...”
Abdicación de Nicolás II.

Se proclamó la República.

Al Gobierno, a Kerenski, a la Duma y a los Soviets llegan multitud de mensajes, cartas, telegramas, etc., con peticiones. Son los "cuadernos de quejas" de la Revolución Rusa:

  • Los obreros piden jornada de ocho horas, seguridad en el empleo, formación de comités en las fábricas, buenas condiciones sanitarias en el trabajo, aumento de salarios...
  • Los campesinos reclaman propiedad de la tierra que trabajan, distribuciones gratuitas de fincas abandonadas o de tierras del Estado....
  • Los soldados piden el fin de la guerra, pensiones de guerra, indemnizaciones a heridos y mutilados, elección de los oficiales...

La burguesía, desde el Gobierno Provisional, no puede atender a estas reivindicaciones. El resultado es una gran inestabilidad.

miércoles, 15 de febrero de 2017

RUSIA TRAS LA REVOLUCIÓN DE 1905: LAS DUMAS Y LAS REFORMAS DE STOLYPIN


En el Manifiesto de Octubre de 1905 el Zar prometió la convocatoria de elecciones a la Duma (Parlamento). Cuando se sintió más fuerte tras controlar la revolución, mostró su verdadera cara y comenzó a dar marcha atrás,  anunció que la Duma no tendría competencias en: política exterior, aprobación de los presupuestos, la formación de gobierno... Además, compartiría el poder legislativo con un Consejo de Estado nombrado por el Zar que tendría derecho a veto sobre la labor de la Duma y  la podría disolver. Es decir, las prometida Duma era un órgano sin relevancia política alguna.

En 1.906 se eligió la primera Duma mediante voto indirecto y desigual, los terratenientes tenían una representación proporcional mucho más amplia mientras que las ciudades (donde el voto era más difícil manipular) vieron muy reducida su representación. No hubo candidatos del Partido Socialrevolucionario ni  de los Socialistas. Como se puede observar en la tabla que sigue, ganó las elecciones el Partido Constitucional Demócrata (Kadet). Hubo 94 diputados campesinos que no pertenecían a ningún partido. Lo más destacado fue la severa derrota de los gubernamentales del Partido Octubrista.


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Al reunirse la Duma, el Partido Kadet exigió varios cambios: sufragio masculino universal, responsabilidad de los ministros ante la Duma, legislación agraria, desaparición del Consejo de Estado, amnistía... Los diputados campesinos pidieron un reparto de la propiedad de la tierra.  La respuesta del Zar fue disolver la Duma dos meses después (el inspirador de esta medida fue el Ministro Stolypin). Muchos miembros del Partido Kadet tuvieron que abandonar el país.

En 1.907, se eligió la segunda Duma. El Gobierno intento controlar las elecciones, a pesar de ello, socialistas Mencheviques y Socialrrevolucionarios participaron y obtuvieron más de 90 escaños. El Partido Kadet perdió muchos escaños y el Partido Octubrista mejoró muy poco. Esta Duma no era del agrado del Zar, había muchos diputados revolucionarios. El Zar decidió actuar y detuvo a 50 diputados tildados de revolucionarios y pidió a su ministro Stolypin que reformara el reglamento electoral. La Duma acabó a los seis meses.

Si alguien había albergado el sueño de la existencia de una Duma democrática podía darlo por finalizado. Se eligió una tercera Duma (1907-1912) en la que se redujo drásticamente la presencia de los diputados de izquierda y un auge de los del Partido Octubrista que Stolypin quería fueran fieles cooperadores del Gobierno. Una Duma obediente a los deseos del Zar. En la cuarta Duma (1912-1916) se atomizó más el voto, pero la presencia de la izquierda revolucionaria siguió siendo muy pequeña.


LAS REFORMAS DE STOLYPIN
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Muchos funcionarios pensaron que el modo de acabar con la revolución era realizar reformas controladas desde el poder. El defensor de esta teoría fue el Ministro Stolypin (1.906-11), quería hacer reformas pero sin poner en peligro la autocracia Zarista. 

Stolypin quiso convertir a las clases propietarias en amigos del Estado. Veía necesario acometer una reforma agraria y como creía que los MIR (que explotaban colectivamente las tierras) eran fuente de inquietud e inestabilidad decidió sustituir los MIR por un sistema de propiedad individual, así que permitió a los campesinos que vendiesen sus tierras y abandonasen los MIR cuando quisiesen. Pretendía consolidar una clase de campesinos acomodados (Kulaks) y medios, amiga del Estado y enemiga de toda revolución. Además, creía que la tierra sería cultivada más eficazmente y, por lo tanto, aumentaría la producción. Esta disposición aceleró la corriente migratoria hacia las ciudades. Aunque su éxito no fue el esperado, entre 1.907 y 1.916, unas 6.200.000 familias (de unos 16 millones) abandonaron los MIR. También impulsó la colonización de Siberia.

Stolypin pensaba que los nacionalistas rusos eran el corazón del Imperio y, por ello, ser sus dirigentes, así que recortó la autonomía a polaxos, finlandeses y otras nacionalidades.

Tuvo muchas dificultades, al tenue apoyo del Zar (en círculos cortesanos se veía a Stolypin como un político ambicioso que socavaba los cimientos del zarismo) se sumó la fuerte oposición de los Socialdemócratas y de la extrema derecha ultranacionalista. Stolpin fue asesinado en 1.911, en un teatro de Kiev y en presencia de los Zares, no sobrevivió al undécimo atentado. Le disparó un socialista revolucionario, Dimitri Bogrov, que, según rumores del momento, contó con la colaboración de la Okrana, la policía zarista. 

lunes, 13 de febrero de 2017

BREVE HISTORIA DE LA GESTAPO


VILCHES AGÜERA, S. “Breve historia de la Gestapo”. Edit. Nowtilus. Madrid, 2016.


Esta obra es algo más que una historia de la Gestapo, es la historia de la represión étnica, política y social en  Alemania  y sus países anexionados y conquistados protagonizada por los nazis. La Gestapo, uno de los pilares de la totalitaria dictadura de Hitler, fue uno de los brazos más importantes de esta brutal represión que, aún hoy, despierta fuertes sentimientos de repulsa.

Tras hacer un repaso a la formación de la ideología nazi y de las condiciones que hicieron posible el ascenso del Partido Nazi al poder, la autora va a tratar detenidamente el papel de la Gestapo al servicio de la dictadura nazi. La Gestapo se creó en abril de 1933, poco después de la llegada de Hitler al poder y del incendio del Reichstag que desató una persecución política de comunistas y socialistas.  Se tomó como modelo la policía prusiana creada en 1848 para vigilar la vida política, perseguir a la oposición y eliminar disidencias. Las actuaciones de la Gestapo no estaban sujetas a la ley, de ahí que se caracterizasen por un tan alto grado de arbitrariedad y brutalidad que logró crear un clima de terror en la sociedad, era el ojo que vigilaba todo, “la mirada alemana” y todos podían sentirse amenazados.

A lo largo del libro,  Sharon Vilches va a hacer un detallado repaso a los principales cometidos y actuaciones de la Gestapo a lo largo de su historia. La represión política fue una de las primeras tareas que realizó, su misión fue la elaboración  de listas y detención de los afiliados a partidos (especialmente del Partido Socialista y del Partido Comunista) y sindicatos declarados ilegales. La Gestapo realizó también una labor preventiva, la denominada “custodia preventiva”, es decir la retención de cualquier persona que, a pesar de su carácter temporal se podía transformar en una prisión continua. También participó en la eliminación de disidencias dentro del movimiento nazi, por ejemplo en la Noche de los Cuchillos Largos.

Otro de los cometidos de la Gestapo fue velar por las disposiciones relativas a mantener la pureza racial, una de las metas del nazismo desde sus inicios. La Gestapo se ocupó de identificar y detener a los enemigos de la raza aria: judíos, homosexuales (elaboración de las denominadas “listas rosa”), gitanos (se ejecutó a unos 200.000 en la Europa bajo control nazi), discapacitados, antisociales, etc. y eliminarlos de la vida política y social. Lo relacionado con los judíos, como no podía ser menos, tiene un tratamiento especial en la obra, la Gestapo colaboró activamente en la creación de guetos, la deportación de judíos a los campos de concentración y exterminio, los asesinatos masivos, etc.; en definitiva, en la ejecución de la denominada “solución final” para la eliminación del pueblo judío en los territorios ocupados por los nazis.

El 27 de septiembre de 1939, iniciada ya la Guerra, se creó la Oficina de Seguridad del Reich (RSHA) que, controlada por Himmler y Heydrich, integraba todos los servicios de seguridad alemanes. La RSHA se organizó en siete departamentos (Amt); uno de ellos, el IV, era el de la Gestapo dirigido por Muller. Dentro del Amt IV existían a su vez varias secciones.

Cuando estalló la II Guerra Mundial se ampliaron los cometidos de la Gestapo que acompañó a los ejércitos invasores con la misión de acabar con las disidencias y realizar la limpieza étnica y racial en los territorios conquistados. El escenario bélico fue ideal para que la Gestapo desarrollara sus técnicas más inhumanas: elaboración de listas de sospechosos y detenciones arbitrarias, brutales interrogatorios, torturas, envío a campos de concentración y exterminio, etc. También recopiló información para enviar trabajadores  esclavos a las fábricas alemanas.  Para llevar adelante esta labor represiva, contó con la ayuda de colabores autóctonos, espías y agentes infiltrados. Tuvo actuaciones destacadas en este sentido durante las campañas de Polonia y Rusia, aunque actuó en otros muchos países europeos.

Otra actuación de la Gestapo estuvo relacionada con la realización del Programa Aktion T4 que, puesto en marcha en octubre de 1939, tenía como objetivo practicar la eutanasia a aquellas personas “no merecedoras de vivir” (personas que padecían enfermedades mentales, síndrome de Down, epilepsia, homosexuales…). Muchos de ellos fueron detenidos por la Gestapo. Para su realización se emplearon inyecciones letales, duchas de gas… El programa desapareció en 1941, aunque se siguió practicando en los campos de concentración.

Durante la Guerra, en el interior de Alemania la Gestapo se ocupó de vigilar y detener a disidentes, conspiradores (hubo unos cuarenta intentos de asesinar a Hitler), derrotistas o poco patriotas. Cuando comenzaron los reveses bélicos, en Alemania se prohibió escuchar emisoras extranjeras que pudiesen informar sobre la realidad del frente.

En los momentos finales de la Guerra fue bombardeada la sede de la Gestapo en Berlín. Los agentes que se encontraban allí en ese momento se afanaron en destruir documentación y eliminar a los detenidos, no había que dejar pruebas. Eisenhower disolvió la Gestapo de forma oficial. El  número de componentes de la Gestapo resulta dudoso de determinar aún hoy; en los juicios de Nuremberg, la acusación lo fijó en 50.000 y la defensa en 20.000, una cifra aceptable estaría entre 30.000 y 35.000.

La autora se ocupa de otras muchas cuestiones como el papel de Göring y Himmler en la configuración del cuerpo, la colaboración de la sociedad alemana, la comparación de la Gestapo con otras policías de momento, la desnazificación y los Juicios de Nuremberg...

Una obra rigurosa cuya lectura nos debe ayudar a reflexionar y a tratar de evitar, cada uno en su medida, a que actuaciones como la Gestapo y los regímenes que las amparan no tengan cabida en la vida política y social nunca más.

La obra en la Web de la Editorial:



sábado, 11 de febrero de 2017

LA REVOLUCIÓN RUSA DE 1905 (II): CONSECUENCIAS


Una primera consecuencia de la Revolución de 1905 fue la creación de los soviets. Soviet significa "consejo". Fueron organizaciones o asambleas que agrupaban a delegados de obreros, campesinos o soldados. El primero fue el de San Petesburgo (1 de octubre de 1903) cuyo promotor fue L. Trotski. A través de su órgano de expresión, "Izvestia", pedía libertad de prensa y de asociación, jornada laboral de ocho horas, control de los impuestos, los transportes y las comunicaciones... Este soviet obrero  se convirtió en una forma de poder revolucionario. En octubre promovió una huelga general que se extendió por varias ciudades dejando al país paralizado.

Los soviets fueron extendiéndose por todas las ciudades del país y también en las unidades militares y en el campo.

En este ambiente, el Zar, para no verse desbordado, publicó el Manifiesto de Octubre que en realidad fue redactado por el ministro Witte (otra consecuencia inmediata de la Revolución de 1905). Tras comenzar reafirmando la soberanía del Zar, reconocía algunas libertades cívicas (prensa, reunión...), ampliaba la ley electoral y concedía poderes legislativos a una Duma elegida por métodos indirectos censitarios (sin consentimiento de esta Duma no se modificarían las leyes fundamentales). Además, se concedió una amplia amnistía y se cancelaron muchos de los pagos que los campesinos tenían pendientes desde 1861 (liberalización de los siervos) con lo que se convirtieron en propietarios legales de las tierras que cultivaban.

Se promovió la creación de un "Partido Octubrista" que aceptase los compromisos del Manifiesto.


MANIFIESTO DE OCTUBRE “DECRETO IMPERIAL DE 30 DE OCTUBRE DE 1905".

“La agitación, en las capitales y en numerosas regiones de nuestro Imperio, llenan nuestro corazón de una gran pesada pena. El bienestar del soberano ruso es inseparable del bienestar de sus pueblos, y el dolor de éstos es su dolor. El gran voto del juramento imperial Nos ordena esforzarnos con toda la potencia de Nuestra razón, con toda la fuerza de Nuestra autoridad, para poner fin lo más pronto posible a esta agitación tan peligrosa para el Estado (...). Nos, imponemos al gobierno la obligación de ejecutar Nuestra voluntad inflexi-ble:

1º Conceder a la población la libertad civil, establecida de una manera inquebrantable sobre la base de la inviolabilidad personal, y las libertades de conciencia, de reunión y de asociación.

2ª No obstaculizar las elecciones a la Duma Imperial y admitir la participación en las elecciones de las clases de población que han sido privadas hasta ahora del derecho de voto.

3º Establecer una regla inquebrantable que cualquier ley no será efectiva sin la sanción de la Duma Imperial y que los representantes del pueblo tendrán los medios para participar realmente en el control de la legalidad de los actos realizados por los miembros de Nuestra administración.”

http://www.megustaleer.com/libro/la-revolucion-rusa/ES0144261/fragmento/

El Manifiesto fue muy bien recibido por la población; sin embargo, los propósitos de Zar eran otros, pretendía dividir a la oposición, lo que, en cierto modo, consiguió:
  • Los Demócratas Constitucionales (Kadetes) prefirieron aguardar a la reunión de la Duma, aunque desconfiaban de ella, veían una posibilidad de solucionar en ella sus problemas. Dejaron de apoyar a los huelguistas. Muchos estaban asustados por el clima revolucionario. Industriales y terratenientes querían el restablecimiento del orden.
  • Obreros y campesinos no se dieron por satisfechos, los primeros querían más salario y reducción de la jornada y los segundos acceso a la propiedad de la tierra en una mayor proporción.

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La mano manchada de sangre del Zar
sobre el texto del Manifiesto de Octubre

Para Trotski: "Se nos da a Witte, pero Trepor permanece, se nos da una constitución, pero el absolutismo permanece. Se nos da todo, en realidad no se nos da nada".

Lenin criticó duramente el Manifiesto y pidió un boicot a las elecciones. "El 17 de Octubre no ha abierto la perspectiva de una pacífica constitución (esta es una patraña liberal), sino de una guerra civil".

Sin embargo, tras la publicación del Manifiesto, un cierto "aire de libertad" recorrió el País. Los Soviets aprovecharon la ocasión para perfeccionar su red organizativa. Los partidos comenzaron a desenvolverse libremente, incluso los Bolcheviques vieron legalizado su diario y Lenin pudo volver a Rusia.

Pronto se vio claramente que el Manifiesto era un fraude, el gobierno pretendía ganar tiempo. Cuando llegó el ejército de Extremo Oriente comenzó una  feroz represión. 

El ambiente de los dos últimos meses de 1905 era claramente revolucionario. La revolución llegó a muchos lugares y a los soldados:
  • El 8 de noviembre, estalló un motín en la base de Kronstadt. Fue sofocado y se condenó a muerte a los que se consideró "cabecillas" de la misma. La presión de los Soviets hizo que fueran indultados.
  • Hubo un conato de sublevación en Sebastopol entre la tropa del mar Negro.
  • En Moscú, se alzó el Regimiento Rostov, que finalmente fue desarmado.

El miedo a la revolución alentó fuerte reacción derechista. La policía (Okrana) permitía la acción de las "Centurias Negras" que desataban el terror entre los líderes obreros, estudiantes, campesinos, patriotas polacos o finlandeses, judíos, etc. Incluso algunos miembros del Partido Octubrista querían volver a la autocracia. El Gobierno se sumó a esta reacción: represión de las huelgas, detenciones de obreros, cierre de periódicos...

El 5 de diciembre, Moscú  llenó de barricadas. La lucha urbana duró hasta el 18 de diciembre. La siguiente represión fue dura: muchos fusilados y otros muchos desterrados. El ministro Witte organizó una represión que incluso asustó al propio Zar, fue acabando con los focos revolucionarios obreros y mineros del Donnets, cuarteles de S. Petesburgo, Kiev y Moscú. Muchos dirigentes fueron desterrados. Lenin partió nuevamente para el exilio. La revolución había acabado.

http://www.megustaleer.com/libro/la-revolucion-rusa/ES0144261/fragmento/

Haciendo una valoración de la revolución de 1905, Carr señala que fue:

  • Revuelta liberal y constitucionalista Burguesa.
  • Revuelta obrera que llevó a la fundación del primer soviet.
  • Revuelta campesina espontanea.
“Estos tres cabos nunca llegaron a entrelazarse y la revolución fue fácilmente dominada con el coste de algunas concesiones constitucionales, en buena medida irreales” (CARR)

Los Bolcheviques, tras 1905, se replantearon los métodos revolucionarios, reflexionaron sobre la retirada de la burguesía de la revolución una vez conseguidos sus objetivos, sobre la actitud del ejército, sobre la pasividad del campesinado y sobre la desorganización de los obreros. Estas reflexiones iban a servir para su actuación en 1917.

viernes, 10 de febrero de 2017

LA REVOLUCIÓN RUSA DE 1905 (I): CAUSAS Y DESARROLLO



Las causas de esta revolución hay que buscarlas en la situación social, económica y política rusas (ya descritas en entradas anteriores). La derrota ante Japón fue el detonante. Hubo varias huelgas y protestas de estudiantes, obreros y soldados. La revolución fue más bien un movimiento espontáneo, la participación de las fuerzas de izquierda fue tardía y nunca decisiva. Se puede considerar un ensayo de la gran revolución de 1917 ya que los factores determinantes son casi los mismos.

“La Revolución de 1905 no fue sólo el ensayo general de 1917 sino también el laboratorio del cual salieron todos los agrupamientos fundamentales del pensamiento político ruso, donde se conformaron o delinearon todas las tendencias y matices del marxismo ruso”. (Trotsky)

La Revolución tuvo dos manifestaciones: el Domingo Rojo y la sublevación de la marinería del acorazado Potemkin




EL DOMINGO ROJO (enero, 1905)

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Padre Gapón

La Policía había autorizado a un sacerdote, el P. Gapón, para que actuase entre los obreros a fin de contrarrestar la influencia de los revolucionarios. Sin embargo, vista la realidad laboral, este sacerdote  tomó en serio las reivindicaciones de los obreros, decidió encabezar la huelga de la fábrica Putilov (la siderurgia más grande del país) y también dirigir la manifestación hacia el palacio del Zar.

Los obreros de San Petesburgos, con los metalúrgicos a la cabeza, muchos de ellos campesinos sencillos trasladados a las ciudades, creían que si llegaban al Zar ("el Padrecito") les escucharía porque Él estaba por encima de los patronos capitalistas y de los insensibles funcionarios. Así decidieron llevar  al Zar u n escrito con sus demanadas. Era un domingo de enero de 1905.


DEMANDAS DE LOS OBREROS AL ZAR. DOMINGO, 9 DE ENERO DE 1905

"¡Señor!

Nosotros, trabajadores de San Petesburgo, nuestras mujeres, nuestros hijos y nuestros padres, viejos sin recursos, venimos, ¡oh Zar!, para solicitarte justicia y protección. Reducidos a la mendicidad, oprimidos, aplastados bajo el peso de un trabajo extenuador, abrumados de ultrajes, no somos considerados como seres humanos, sino tratados como esclavos que deben sufrir en silencio su triste condición, que pacientemente hemos soportado. He aquí que ahora se nos precipita al abismo de la arbitrariedad y la ignorancia. Se nos asfixia bajo el peso del despotismo y de un tratamiento contrario a toda ley humana.

Nuestras fuerzas se agotan, ¡oh, Zar! Vale más la muerte que la prolongación de nuestros intolerables sufrimientos. Por eso hemos abandonado el trabajo y no lo reanudaremos hasta que no se hayan aceptado nuestras justas demandas, que se reducen a bien poco, pero que, sin ello, nuestra vi da no es sino un infierno de eterna tortura.

En nuestro primer requerimiento solicitábamos a nuestros patronos que tuvieran a bien interiorizarse de nuestras necesidades. ¡Y lo han rechazado! Hasta el derecho de discutirlas nos ha sido negado, so pretexto de que la ley no nos lo reconoce.

La demanda de ocho horas de jornada también fue tachada de ilegal, así como la fijación de salarios de común acuerdo; (...)

Todas estas reivindicaciones han sido rechazadas por ilegales. El solo hecho de haberlas formulado ha sido interpretado como un crimen. El deseo de mejorar nuestra situación es considerado por nuestros patronos como una insolencia.

¡Oh, Emperador! Somos más de 300.000 seres humanos, pero sólo lo somos en apariencia, puesto que en realidad no tenemos ningún derecho humano. Nos está ve-dado hablar, pensar, reunirnos para discutir nuestras necesidades y tomar medidas para mejorar nuestra situación. Cualquiera de nosotros que se manifieste en favor de la clase obrera puede ser enviado a la prisión o al exilio. Tener buenos sentimientos es considerado un crimen, lo mismo que fraternizar con un desgraciado, un abandonado, un caído. (...)

Tú has sido enviado para conducir al pueblo a la felicidad. Pero la tranquilidad nos es arrancada por tus funcionarios, que no nos reservan más que dolor y humillación.

Examina con atención y sin cólera nuestras demandas, formuladas no para el mal sino para el bien, nuestro bien, Señor, y para el Tuyo. (...)

Rusia es muy vasta y sus necesidades demasiado múltiples para que pueda ser dirigida por un gobierno compuesto únicamente de burócratas. Es absolutamente necesario que el pueblo participe en él, pues sólo él conoce sus necesidades. No le rehuses el socorro a tu pueblo. Concede sin demora a los representantes de todas las clases del país la orden de reunirse en Asamblea. Que los capitalistas y los obreros estén representados. Que los funcionarios, los clérigos, los médicos y los profesores elijan también sus delegados. Que todos sean libres de elegir a quienes les plazca. Permite para ello que se proceda a la elección de una Asamblea Constituyente bajo el régimen del sufragio universal. (...)"


En síntesis, pedían:
  • Poder negociar sus salarios y condiciones de trabajo para mejorarlas.
  • Salario mínimo.
  • Jornada de ocho horas.
  • Convocatoria de una asamblea constituyente elegida por sufragio universal.
Estas peticiones no eran nada revolucionarias en Europa, pero en Rusia, convocar una Asamblea Constituyente por sufragio universal era socavar los cimientos sobre los que se había asentado el zarismo.

Era domingo, el 9 de enero de 1905. Una multitud de hombres, mujeres y niños (unos 200.000, para otros solo 100.000, en el manifiesto se escribe “estamos aquí más de 300.000 almas”) se dirigió al Palacio de Invierno del Zar, iban cantando respetuosamente un himno zarista "Dios salve al Zar".

El Zar, poco acostumbrado a concentraciones reivindicativas, huyó; sus guardias se asustaron y los cosacos cargaron contra los manifestantes ocasionando unos 1.000 muertos y unos 2.000 heridos.


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Esta brutal intervención policial conmovió a la opinión extranjera, intensificó la fuerza de la socialdemocracia y, muy importante, consagró el divorcio entre el Zar y el Pueblo. Las huelgas, marchas y manifestaciones de protesta se extendieron por todo el imperio ruso.



"Estamos en un punto de viraje en la historia de Rusia" (Lenin)



"Cada cual comprendía que la Revolución había comenzado ya; que el pueblo había perdido su fe en el Zar; que ahora había llegado el tiempo en el que el Despotismo caería abatido, en el que se levantaría el pueblo grande, fuerte y libre" (KRUPSKAIA, compañera de Lenin, desde Ginebra).



SUBLEVACIÓN EN EL ACORAZADO POTEMKIM

La segunda manifestación de la Revolución de 1.905 fue la sublevación contra sus oficiales de la marinería del acorazado Potemkim a comienzos del verano de 1905. Se levantaron ante el mal estado de la comida que les servían y la dureza con que les trataban sus oficiales.







El 14 de junio, la tripulación se hizo con el control del barco eliminando a la oficialidad. Los marineros llevaron el buque al puerto de Odessa donde se estaba desarrollando una huelga general de carácter muy violento. El 17 de junio, 5 barcos de la flota del mar Negro llegaron desde Sebastopol para reprimir el levantamiento. Uno se unió al Potemkin, y escaparon juntos hacia  las costas de Rumanía. Allí el acorazado ruso Tchesme apresó a ambos y a 75 de los amotinados.


Para Lenin, este hecho fue fundamental porque colocó al lado de la Revolución a una parte del ejército. Él había mantenido la tesis de que, en épocas de crisis, el ejército se pondría del lado de la Revolución. Este hecho fue mitificado posteriormente; sin embargo, históricamente, hay que verlo como uno más de los signos del deterioro social.

En 1925, con motivo del 20 aniversario de la revolución, las autoridades soviéticas encargaron al joven el cineasta Serguei M. Eisenstein el rodaje de una película conmemorativa, "El acorazado Potemkim", una de las mejores películas de todos los tiempos.

Un ejemplo de aprovechamiento didáctico de esta película:
http://www.ite.educacion.es/formacion/materiales/24/cd/m2_2/el_acorazado_potemkin.html





EN UNA PRÓXIMA ENTRADA ME OCUPARÉ DE LAS CONSECUENCIAS DE ESTA REVOLUCIÓN DE 1905.



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