jueves, 27 de agosto de 2015

REVOLUCIÓN FRANCESA: EL PRIMER DIRECTORIO (octubre, 1795 - septiembre, 1797)


1.- Los directores y su programa

Los nuevos hombres fuertes de Francia son los antiguos Girondinos, hombres de de derechas y antirrevolucionarios (también hay algún regicida arrepentido), pero republicanos

Los cinco directores:
  • LA REVELLIERE. Antiguo girondino, hostil al terror pero también a los nobles y al clero. Fue el más votado. Se encargó de la Instrucción Pública y Manufacturas.
  • REUBELL había estado entre los montañeses. Se encargó de las Finanzas y la Justicia.
  • LETORUNER. Miembro del antiguo Comité de Guerra de la Convención. Se encargó de la Marina.
  • CARNOT. Reemplazó a Sieyes. Había sido miembro del Comité de Salud Pública, pero experimentó un espectacular giro hacia la derecha. Se encargó de los temas relacionados con la Guerra.
  • BARRAS. Vizconde, un "ultra" del Antiguo Régimen. Se vinculó a la Revolución, pero estaba dispuesto a venderse al mejor postor. Se encargó de la Policía e Interior.
El Directorio creó seis ministerios. Los Ministros fueron generalmente hombres jóvenes, nuevos en la política, generalmente competentes. 

El 5 de noviembre de 1795 (14 Brumario, Año IV) hizo publico una especie de programa:
  • EN EL PLANO POLÍTICO: "Reñir una guerra activa contra el realismo, reavivar el patriotismo, reprimir con mano vigorosa todas las facciones, acallar todo espíritu de partido, acabar con todo deseo de venganza, hacer que reine la concordia, traer la paz"
  • EN EL PLANO ECONÓMICO: "Abrir las fuentes de la producción de nuevo, reanimar la industria y el comercio,acabar con el estraperlo, dar nueva vida al arte y a las ciencias, restablecer la abundancia y el crédito público".
"El nuevo régimen debe restaurar la economía y la sociedad, terminar la guerra contra Austria e Inglaterra y, sobre todo, debe terminar la Revolución: eso es lo que todos los franceses esperan del directorio" (J. P. Bois)

Claro está que, para conseguirlo, necesita una estabilidad que no tiene.


2.- Los enemigos del Directorio: realistas y jacobinos

Son enemigos por su derecha y por su izquierda:
  • LOS REALISTAS. Comenzaron sus actividades desde enero de 1796 en el oeste, Languedoc y Provenza. Al fin, los realistas se acabaron dividiendo entre los partidarios de la acción violenta y los de acabar con el régimen republicanos legalmente, es decir, en el proceso electoral. Tras la represión de la Conjura de Babeuf, el Directorio giro hacia posiciones más a la derecha lo que aprovecharon los realistas para desarrollar una acción a gran escala dirigida por el futuro Luis XVIII con el apoyo de Inglaterra. Emigrados que volvían en masa y Refractarios apoyaban la causa monárquica. Hubiera podido ser factible una restauración monárquica, si Luis XVIII hubiera aceptado la constitución y  ofrecido una amnistía, pero seguía obstinado en su vuelta al Antiguo Régimen
  • LOS JACOBINOS. Aprovecharon un momento de buena voluntad del Directorio para hacer reaparecer su prensa (tolerada y hasta a veces subvencionada). Luego su ofensiva comenzó a inquietar al Gobierno.

3.- Babeuf y la Conjura de los Iguales, 1795-96

Babeuf expresó sus ideas en el Manifiesto de los Plebeyos que apareció publicado en la "Tribuna del Pueblo(30 de noviembre de1795 - 9 Firmario IV). El pueblo estaba pasando un mal momento: desabastecimiento, subida de precios, caída del valor del asignado...  El principal objetivo expresado en el Manifiesto es acabar con las desigualdades y llegar a una sociedad nueva.

Síntesis del Manifiesto:
  • Pide un retorno a la Constitución de 1793.
  • Proclama que el fin de la sociedad es la "felicidad común" y que la revolución debe asegurar la "igualdad de goce". La revolución política no es nada sin la revolución social.
  • El principal fundamento de la sociedad es la igualdad, pero la igualdad real, no la formal.
  • La solución no es el reparto porque enseguida reaparecería la desigualdad, el único medio es suprimir la propiedad particular y establecer la administración común. Era necesario vincular cada hombre al talento, a la industria que conoce y obligarle a depositar el fruto de su trabajo en una especie de almacén común.
  • Era necesario establecer una administración del suministro que registre  todos los individuos y  toda slas cosas, haciendo que se repartan estas últimas con la igualdad más escrupulosa

EL MANIFIESTO DE LOS PLEBEYOS 
Graco Babeuf a Fouché de Nantes París, 17 Brumario, año 4 de la República, 
Ciudadano: Lejos de los defensores del pueblo, lejos del pueblo mismo, esta diplomacia, esta pretendida prudencia maquiavélica, esta política hipócrita que no es buena más que para los tiranos, y que en estos últimos tiempos emplean los patriotas, les ha hecho perder los frutos más bellos de la victoria del 13 Vendimiario. Reflexiones, fundadas sobre todo en los ejemplos, me han dado la convicción de que, en un estado popular, la verdad debe aparecer siempre clara y desnuda. Siempre hay que decirla, hacerla pública, hacer al pueblo entero confidente de cuanto concierne a sus intereses más importantes. Las circunspecciones, los disimulos, los apartes, entre las camarillas de hombres selectos y pretendidos reguladores, no sirven más que para matar la energía, falsificar la opinión, hacerla fluctuante, incierta, y, de ahí, despreocupada y servil, y dar así facilidades a la tiranía que puede organizarse sin obstáculos. Eternamente convencido de que nada grande se puede hacer sin contar con el pueblo, creo que es necesario, para hacerlo, decirle todo, mostrarle sin cesar lo que hay que hacer, y temer menos los inconvenientes de la publicidad de que disfruta la política, y contar más con las ventajas de la fuerza colosal que evita las trampas de la política ... Hay que calcular toda la fuerza que se pierde dejando a la opinión en la apatía, sin alimento y sin objetivo, y todo lo que se gana activándola, esclareciéndola y mostrándole un objetivo.....
Se puede leer todo el Manifiesto en:
https://www.marxists.org/espanol/babeuf/el-manifiesto-de-los-plebeyos.pdf


Estas ideas, de tipo comunista, son fruto de la lectura de las obras de Rousseau, Mably, Morelly... y de sus experiencias agrarias directas en el campo de Picardía. A pesar del utopismo de sus ideas, Babeuf fue también un hombre de acción, especialmente en le campo agrario.

Otra idea novedosa, que iba a tener influencia posterior, fue su pronósticos de un período de dictadura para cuando acabe la revolución, esta dictadura se mantendría un tiempo largo.

Babeuf creó una sociedad secreta: la Conjura de los Iguales. Maduró la idea durante el invierno del año IV (1795-96), en un clima de miseria social y de incapacidad gubernamental. El 30 de marzo de 1796 (10 Germinal, IV) quedó instituida la Junta de Insurrección que se apoyaba en un reducido número de militantes experimentados (todo lo contrario a lo que había sido hasta entonces la política de masas).

El Directorio, aunque en principio dudó ante la Conjura, reaccionó con contundencia: el 16 de abril de 1796 decretó la pena de muerte para todos los que intentasen el restablecimiento de la realeza o de la Constitución de 1793 y también para los que protagonizaran actos de pillaje o de saqueo a la propiedad (sobre todo agraria). Los burgueses no podían tolerar el ataque a la propiedad de Babeuf y sus seguidores.

Uno de los militantes de la Conjura, Grisel, denunció a los conjurados. El 10 de mayo de 1796 fue arrestado Babeuf y varios de sus compañeros.  Todos fueron ejecutados el 26 de mayo de 1796.

Todo pareció quedar como un simple episodio hasta que, en 1828, un colaborador directo de Babeuf, Buonaroti, publicó la "Conspiración por la Igualdad de Babeuf", que tuvo gran divulgación entre los ambientes revolucionarios. Pero sería el marxismo el que recalcó la gran importancia de Babeuf y su doctrina.


4.- La entrada en escena de Napoleón Bonaparte

A comienzos de 1796 el ejército francés tiene problemas: no parece haber fondos para mantenerlo (es verdad que hay muchos malversadores de estos fondos), los soldados mal vestidos y alimentados se desaniman, muchos desertan. Como dato positivo señalar, que tras los tratados de paz de 1795, la coalición antifrancesa ha quedado reducida a Austria e Inglaterra.

En estas circunstancias va a entrar en escena Napoleón Bonaparte. Un joven militar que se había distinguido en el sitio de Tolón (1793). Depuesto por Robespierre y, posteriormente repuesto en su cargo, en 1795, rehusó el mando de la Artillería del Ejército del Oeste. Su ascenso definitivo se lo iba a deber a Barras.

El 2 de marzo de 1796 fue nombrado Comandante en Jefe del Ejército de Italia cuando sólo tenía 26 años. Lo primero que hizo fue ganarse a la tropa: «Soldados: estáis mal vestidos y mal alimentados. El gobierno os debe mucho. Grandes provincias y ciudades serán vuestras. Allí hallaréis gloria y riqueza». Los soldados vieron en él un jefe dinámico, pronto se ganaría también a los oficiales. El Plan para la campaña de Italia consistía en asegurarse Piamonte, luego Lombardía y, desde allí, marchar sobre Viena. A la vez era una maniobra de distracción para el ataque a Austria por Alemania. 

Napoleón llegó a  Italia el mismo mes de marzo, encontró un ejército mal vestido y alimentado, al borde de la rebelión. Supo elevar la moral de los soldados. Comprendió que su arma era la  rapidez. Pasó el puerto de Caduborne que separa los Apeninos de los Alpes, además, era línea divisoria de Piamonteses y Austriacos. En abril  venció a los piamononteses tras varios combates. Napoleón pudo decir a sus soldados a fines de abril: "En 15 días habéis logrados seis victorias, tomado 21 banderas, 55 cañones, varias fortalezas, conquistado las regiones más ricas de Piamonte; habéis hecho 15.000 prisioneros y matado o herido a más de 10.000 hombres". El pillaje en tierras de Piamonte fue tremendo, carros y más carros llevan el botín a Francia (en este botín había muchos objetos de gran valor artístico). La Guerra de Piamonte acabó con el  Tratado de París (mayo, 1796) por el Francia recuperaba Saboya y los Condados de Niza, Tende y Bevie.



Fuente: Atlas Histórico Mundial. Edit. Istmo

Napoleón acabó con la resistencia de Lombardía, el 15 de mayo entró triunfalmente en MilánDespués controló Mantua, Ferrara, Parma, Módena y Bolonia. El 23 de junio llegó a un acuerdo con el Papado. El camino a Viena estaba libre. El genio de Napoleón comienza a cobrar fama en toda Europa, eclipsa a otros generales franceses.

Basándose en su prestigio, Napoleón va a comenzar su actuación en el campo político,  de forma personal sin tener en cuenta las directrices del Directorio:
  • En febrero de 1797 firma el Tratado de Tolentino con el Papa Pío VI. El Papa le daba una indemnización de 20 amillones de liras más varias obras de arte y le cedía las Legaciones, Avignon y Comtat Benaissin.
  • En abril de 1797 firmaba con Austria el Armisticio de Leoben. Sus cláusulas son más blandas que lo que deseaba el Directorio. Napoleón se contenta casi solamente con Bélgica. Quedaba cada vez más claro que Napoleón solo se obedecía a sí mismo.
  • En junio de 1797, sin tener en cuenta las directrices del Directorio, creó la República Cisalpina con los territorios de Módena, Carrara y las Legaciones quitadas al Papa. La dotó de una Constitución.
  • Finalmente, Napoleón, sin escuchar una vez más al Directorio firmó el Tratado de Campoformio con Austria que establecía: Francia cedía a Austria: Istría, Dalmacia, bocas del Cántaro, Venecia y la tierra firme hasta Adige; Austria reconocía la República Cisalpina y renunciaba a Bélgica. Francia conservaba las Islas Jónicas: Corfú, Cefalonia... Austria se comprometía a prestar sus buenos servicios ante Alemania para que Francia conservase la frontera del Rhin a excepción de la región de Colonia.


Pese a su desacuerdo, el Directorio no tuvo más remedio que ratificar esta Tratado tan ventajoso para Francia. Francia estaba en manos de aquel general ambicioso que había pronosticado Robespierre. 


5.- El Directorio se echa en manos del ejército 

En las elecciones de 1797 (20 germinal, año V - 9 de abril), convocadas para renovar un tercio de los Consejos, hubo un rotundo triunfo de los moderados. Se renovaron 216 escaños, sólo 11 de los salientes fueron elegidos, así que muchos diputados nuevos, casi todos monárquicos. Desde entonces los miembros del Directorio entraron en conflicto con las Cámaras. Para frenar este auge moderado, el Directorio podía acudir al pueblo o al ejército y decidió apoyarse en éste último. El Directorio acudió a Bonaparte y éste envió a uno de sus generales. Desde principios de agosto estaba en París el General Augereau, afecto a Napoleón y participante en la campaña de Italia, que ocupó militarmente París con más de 5000 soldados. Los Directores justifican el golpe por la necesidad de hacer frente a un complot monárquico apoyado por Inglaterra.

Con este apoyo, los Directores iniciaron una fuerte represión sobre los moderados: encarcelamiento de varios diputados monárquicos, supresión de periódicos, vigilancia especial y persecución de emigrados y refractarios (muchos de ellos acabaron deportados a la Guayana o en las islas de Ré y Olorón)), depuración de trabajadores de la administración... y se recordó el decreto que establecía que serían fusilados aquellos que quisieran restaurar la realeza o la Constitución de 1793. 

En realidad, el Directorio estaba en manos del ejército de Napoleón.



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